Empate entre aspirantes
El Twente-PSV ha dejado varias impresiones. La primera es que el PSV, cuando quiere, puede y sabe jugar al fútbol. La segunda: la capacidad de reacción del Twente se queda a medias.La tercera que han obtenido un resultado que ninguno querían. El AZ tiene la oportunidad de poner tierra de por medio, ya que los aspirantes siguen a 4 puntos a falta de que juegue el líder.
Con el sistema de los 3 puntos, sumar de 1 en 1 no puede ser demasiado bueno. En el día de hoy, en Enschede se ha visto un partido de esos que son igualados.
Quien haya visto el partido de hoy, no pueden opinar igual. Ni aficionados de uno y otro lado serían unánimes.
Lo cierto, es que en el partido de hoy, además de jugarse los 3 puntos, se jugaban quizás, algo más. A sabiendas de que el Ajax habían conseguido la victoria, quien hubiese ganado hoy metía presión al líder: el AZ.
Sabedores de lo que se jugaban, ambos equipos salieron con lo mejor que tenían en sus filas. En el equipo local, saldría el belga Chadli de titular tras una lesión que le ha tenido apartado varios meses de los terrenos de juego. Ya había contado con minutos, pero Adriaanse se jugaba "su primera final", y forzó un poco la máquina con el joven belga. Un belga, que junto a De Jong ayudaban en el centro del campo de los "Tukkers" a Broma. Unido a los tres delanteros (Ola John, Marc Janko, Bajrami) hacían presagiar que el FC Twente saldría a por todas.
Y eso parecía. Douglas adelantaba en el minuto 10 de la primera parte, tras aprovechar un fallo en la defensa del PSV en un saque de esquina. 1-0 y todo un mundo por jugarse. Un mundo, que en el De Grolsch Veste fue hasta algo más. No tardó nada el PSV en reaccionar, el marroquí Labyad (atento a este jugador...participativo en el día de hoy y que apunta muy alto en esta Eredivisie), culmina una jugada comenzada por Wijnaldum (en plan estelar), llevado por la derecha por Mertens y Labyad solo tiene que anotar. 1-1. A partir del gol, el PSV controló el tempo del partido en su totalidad. Combinaciones del 10 del PSV (Wijnaldum) y los tres de arriba, amén del equilibrio aportado por Strootman. Las ocasiones se sucedían pero no concretaban. Con el empate se llegó al descanso.
En la segunda parte, el partido no cambió en demasía. El PSV parecía tener bajo control el partido tras la locura de Adriaanse de partir tanto al equipo. Los delanteros, siempre son delanteros y tienen costumbres de sus semejantes. Aún así, hicieron trabajar a Isaksson, pero menos de lo que hicieron el PSV con Mihaylov. La cabezonería en fútbol generalmente es mala, pero cuando se trata de lo que ocurre en el terreno de juego y en cuanto de un equipo se trata, es hasta positivo. Y positivo fue el gol anotado por Marcelo, tras un fallo descomunal de marca de los centrales. 1-2 y muy felices se las prometían los de Fred Ruften. Hasta la explusión de Kevin Strootman en un balón dividido. El prometedor mediocentro neerlandés entró con los tacos por delante en una disputa y el resultado fue: tarjeta roja.
Esa tarjeta roja condicionaría el encuentro. El PSV se vió obligado a realizar un cambio, y meter a Orlando Engelaar por el eslovaco Matavz (que tuvo una actuación algo discreta). A partir de ahí, el Twente empezó a dominar el balón. Adriaanse metió al centrocampista Fer en el 71 y ya en el 74, con un hombre más, introdujo a Landzaat por un defensa. Jugaban con 3 atrás los locales, pero eso no importaba porque el PSV se había acorralado no solo animicamente sino tambien mental y tácticamente. El Twente controlaba el encuentro por completo a partir del minuto 72 y no fue hasta el minuto 78, cuando anotan el empate a dos, obra de Fer. 2-2 y todavía quedaban 12 minutos para el final. 12 minutos que parecieron todos los minutos del mundo para el PSV, haciendo venirse arriba al Twente. Combinaban más, tenían más el balón y casi consiguen marcar el 3-2. Pero Isakssson está a un gran nivel y presenta su candidatura a ocupar la portería de la selección sueca.
Al final, empate a dos. Un resultado que ninguo de los dos querían. El AZ y el Ajax, se frotan las manos. Porque una jornada más, uno tiene en sus manos poner 6 puntos de distancia y el otro reengancharse a la LIga. Una Eredivisie que promete mucho y muchas emociones.




