El Chelsea consuma el enésimo desastre con una derrota frente al WBA

El West Bromwich Albion se lleva los tres puntos en un encuentro que el Chelsea mereció la derrota en todo momento. El esfuerzo de Mulumbu junto al peligro de Odemwingie condenaron durante los 90 minutos a los 'Blues'. Foster, guardameta del WBA, cuajó una gran actuación que permitió la victoria. Villas-Boas agota su crédito como técnico del Chelsea.

El Chelsea consuma el enésimo desastre con una derrota frente al WBA
WBA
1
0
Chelsea
WBA: Foster, Reid (Tamas 57´), McAuley, Olsson, Ridgewell, Andrews, Mulumbu, Morrison, Odemwingie, Fortune, Thomas (Brunt 63´)
Chelsea: Cech, Ivanovic, David Luiz, Cahill, Ashley Cole, Ramires, Essien (Fernando Torres 75´), Lampard, Sturridge (Malouda 63´), Drogba y Mata
MARCADOR: 1-0 McAuley (82´)
ÁRBITRO: Phil Dowd (ING). Amonestó a Ridgewell (66´) Andrews (78´), Ashley Cole (84´) y Brunt (93´)
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada número 27 de la Premier League. Condiciones climatológicas óptimas. Cielo despejado y día soleado en The Hawthorns.

No corren buenos tiempos por Cobham. Villas-Boas sigue en el candelero y la sombra de Mourinho, su enemigo tras una gran relación en sus inicios con el Oporto, planea sobre su cabeza. No es el único problema que le aparece al Chelsea. Las relaciones dentro del vestuario no son las mejores y existen resquebrajamientos entre técnico y jugadores. El West Bromwich Albion recibía en casa el polvorín del Chelsea. Aparentemente un encuentro sencillo por nombre, el WBA plantó cara y desplegó un buen fútbol que The Hawthorns supo agradecer con una ovación al descanso de la primera mitad. Y es que no resulta raro tras los dos últimos partidos de los ‘Baggies’, donde conquistaron los tres puntos y endosaron un total de 9 goles. Una racha que no se relaciona con la del Chelsea. En los últimos 5 partidos, tan solo conoció la victoria en el último enfrentamiento, ante el Bolton Wanderers.

El WBA comenzó comandando la partida. El balón estaba en su posesión y disfrutaron de las ocasiones. Odemwingie, en estado de gracia, resultó ser un dolor de cabeza para Ashley Cole, que perdía la posición mientras que el nigeriano le ganaba en carrera en todos los enfrentamientos. Mulumbu, tanto ofensiva como defensivamente, se complementó con Odemwingie y Morrison para dificultar a la defensa del Chelsea. El equipo de Villas-Boas se desperezó y buscó el arco rival, por medio de un Mata que no atinó a introducir el balón entre los tres palos.

Los errores de Sturridge le condenaron al banquillo

Chelsea y WBA intercambiaron golpes pero sin demasiada claridad en la definición final. Era un partido de alternativas, donde ambos equipos llegaban en bastantes ocasiones a pisar el área rival. No había un dueño claro del balón y se convirtió en un auténtico correcalles, de constantes idas y venidas. El Chelsea disfrutó de dos nuevas ocasiones por medio de Essien, en donde Foster tuvo que emplearse a fondo para atajar el disparo desde fuera del área, y con Sturridge, que no logró a batir a Foster tras un pase de Drogba que le dejó completamente solo. A raíz de estas dos claras ocasiones, el Chelsea fue un rival inferior para el WBA, que asumió los galones en su propio campo y batalló para conseguir los tres puntos. Los de Villas-Boas, mezcla del cansancio y de la nula elaboración que existe en el centro del campo, imprimieron un trote cochinero a su ritmo, incluso por momentos andaban sobre el terreno de juego.

No cambió en la segunda mitad, por no decir que empeoró su versión. El WBA seguía creando peligro a medida que el Chelsea no atinaba a hilar 4 pases seguidos. Sturridge volvió a gozar de una nueva ocasión manifiesta de gol pero buscó hacerlo bonito en vez de ser práctico y no pudo regatear a Foster, desbaratando cualquier posibilidad de adelantar al Chelsea. Los pupilos de Roy Hodgson manejaron la batuta del partido, haciendo propia la posesión y relegando al Chelsea de cualquier opción de llevar la manija. No existe elaboración en el centro del campo. Ni siquiera interacción entre los tres centrocampistas. Lejos quedan aquellas permutas entre los extremos y la consistencia del centro del campo que tanto hizo disfrutar en tiempos no tan lejanos.

Las actuaciones de Odemwingie y Mulumbu desarbolaron a la defensa del Chelsea

Villas-Boas movió el banquillo y sustituyó a Sturridge para dar entrada a Malouda, en busca de profundidad y como castigo por el poco acierto del delantero inglés. También dio entrada a Fernando Torres a falta de quince minutos para el final, que imprimió carácter pero resultó ser nulo en eficiencia, ya que no disfrutó de ningún disparo a puerta. El WBA estaba cómodo sobre el campo. En una jugada a balón parado, McAuley encontró el premio que tanto buscaron, batiendo a Cech en una maraña que se creó dentro del área del Chelsea.

Los ‘Baggies’ pusieron sobre el tapete todas las carencias de un Chelsea que agota su crédito y el de su técnico, probablemente sentenciado. En la recta final, con el tiempo añadido, Lampard hizo apariencia tras un partido demasiado espeso, llegando desde atrás y rematando de media espuela, pero sin acertar en el marco. Ni siquiera el ir por detrás del marcador imprimió velocidad al juego, combinando pases inefectivos y lentos en la medular, sin buscar la portería de Foster.

El crédito de Villas-Boas podría terminarse antes de recibir la visita del Nápoles en Champions League

La derrota pone a Villas-Boas en el candelero. Un premio más que merecido para el West Bromwich Albion y Roy Hodgson, muy atrevido con su planteamiento en casa y tratando de tu a tu al Chelsea, sin ápice de creerse más pequeños que los chicos del técnico luso. El Chelsea se aleja de la Champions League, quedando en 5º posición con 46 puntos, a 3 del Arsenal, en 4º posición. El crédito de continuidad de Villas-Boas pasa por si logra poner remedio a la debacle que hizo gala en San Paolo frente al Nápoles, aunque quizás no haya tiempo ni siquiera para esperar. Espera una de las semanas más movidas en Londres durante estos próximos días al Chelsea y sobre todo a Villas-Boas.