Mata guía al Chelsea en una victoria sin mayor dificultad
Triunfo claro del Chelsea (3-1) frente a un Everton que solo mostró pelear por el resultado en los diez primeros minutos. Brillante primera mitad de Juan Mata. Terry anotó en su partido número 350 en Premier League con la camiseta del Chelsea. Ramires, que marcó el 3-0, tuvo que ser retirado en camilla por lesión instantes después del gol. André Villas-Boas concedió minutos para Oriol Romeu y Drenthe asistió en el gol de la honra del Everton.
Los precedentes al partido parecían indicar que el Chelsea podría sufrir más de la cuenta. En una semana marcada por las quejas de David Moyes sobre los árbitros, donde dijo que están ensuciado la imagen de la Premier League, el árbitro del encuentro – Mike Jones – podría verse influido por las declaraciones del técnico del Everton. Además, en los últimos días, la ciudad londinense ha estado más atenta del futuro estadio que puede alojar al club que a la preparación del encuentro.
De estas dos paradojas, rodó el balón a favor del Everton en Stamford Bridge. Los primeros minutos iniciales marcaron el devenir de unos ‘Toffees’ que se atrevían a subir por banda, con Baines y Coleman como estiletes. Los errores del Chelsea en defensa, fruto de la mala colocación de la zaga, ayudaban al Everton a querer hacerse dueño y señor del partido. Pero esta iniciativa se mantuvo hasta que Juan Mata se vistió de guía y decidió darle sentido al juego del Chelsea. Con las riendas del equipo, los ‘Blues’ tenían un buen control del esférico, pero faltaba velocidad y movimiento en la última línea. El partido entró en una fase de aborrecimiento, pero Mata decidió despertar al público con una soberbia asistencia al hueco para Ashley Cole, que a bote pronto, cambió el balón de dirección para la llegada de Dani Sturridge, que ponía el 1-0 a los 30 minutos de partido.
En el primer disparo del Chelsea a puerta, los ‘Blues’ se adelantaban en el marcador. Como contraposición estaba el Everton, con un solitario Saha en punta de ataque, mientras que los ‘toffees’ no salían de mitad de campo para arriba. Cuando la primera mitad tocaba a su fin, Lampard botaba una falta desde el extremo para que John Terry, en su partido número 350 en Premier League como jugador ‘Blue’, pusiese el 2-0 antes del descanso.
Jarro de agua fría, o al menos para todos menos para uno, David Moyes, que no varió el esquema táctico al término del descanso. El Everton siguió la misma tónica que demostró en la primera mitad, y con el 2-0 en el marcador, el Chelsea jugaba cómodo, sin prisas, por lo que influyó negativamente en el espectáculo deportivo.
Como resultado de la acomodación, llegó el tercer gol del partido. En una contra ejecutada por Mata, el extremo español pone un balón al punto de penalti donde Ramires, ganando en carrera a la zaga ‘Toffee’, remata a portería.
Conscientes del trabajo y de lo que supone para el equipo, el respetable de Stamford Bridge se levantó y ovacionó a Juan Mata cuando André Villas-Boas le dio descanso en el minuto 75 de partido, a favor de Nicolás Anelka. La pasividad en el juego favoreció al Everton, que sin mucho esfuerzo, consiguió anotar el gol de la honra por medio de Vellios, que acababa de ingresar al terreno de juego. Una falta sin peligro era botada por Jagielka al extremo, donde Drenthe ponía un centro-chut al punto de penalti y el delantero de origen griego batía a Cech.
El Chelsea sigue en tercera posición, a un punto del 2º clasificado (Manchester United). André Villas-Boas demuestra que Stamford Bridge es un fortín y acumula su cuarto partido invicto en casa, mientras que el Everton sigue cayendo posiciones y arrastra su tercer partido perdido de forma consecutiva.




