Un día perfecto para los Lampard

El día 19 de mayo de 2012 será recordado por la familia Lampard en los próximos años. Un apellido con tradición futbolística arraigada en Londres que simpatiza y ha sido historia del West Ham veía como su club ascendía, pero además el pequeño de la familia lograba la Champions con el Chelsea.

Un día perfecto para los Lampard
Lampard besa la medalla como ganador de la Champions (Foto: Reuters Pictures)

Desde que el Chelsea lograra clasificarse para la final de la Champions venciendo la eliminatoria ante el Barcelona y ante la más que posible clasificación para el play-off de ascenso a la Premier del West Ham, la familia Lampard tenía marcado en rojo el sábado 19 de mayo de 2012. Una familia con una alargada trayectoria dentro del fútbol inglés y una auténtica institución balompédica en Londres estaría dividida por culpa del pequeño, de Frank Lampard Jr.

De la idolatría hammer...

Y es que la historia marcaba que el '8' blue debería haber sido una institución en los hammers, siguiendo los pasos de su padre, y no en el barrio pijo de Londres. Junto a Joe Cole, Michael Carrick, Jermaine Pennant y Rio Ferdinand formaban un grupo de canteranos espectacular al mando del tío de Frankie, Harry Redknapp. Al lado del técnico, el padre del actual capitán del Chelsea como ídolo de una hinchada durante más de veinte años y con dos FA Cup a sus espaldas. Pero todo se truncaría con la venta de Ferdinand al Leeds y la salida del tándem Lampard-Redknapp de Upton Park que precedería la marcha del centrocampista londinense rumbo al Chelsea.

Pero la huella que dejó el padre en el West Ham dificilmente sería olvidada, y el sentimiento de los  hammers  invadiría a la familia. Más de seiscientos partidos en la banda del campo inglés desde el lateral zurdo con la camiseta granate son más que suficientes para que la simpatía por un club crezca. Así, como cualquier londinense que ha seguido al West Ham durante toda la temporada en la Championship inglesa, la familia Lampard tenía un ojo puesto en Wembley.

El estadio de la federación inglesa de fútbol se dividía en dos aficiones de nuevo para buscar un hueco en la Premier League de la próxima temporada. Por un lado el West Ham y por otro el Blackpool tratarían de reafirmar una gran temporada en la categoría de plata del fútbol inglés con el ascenso a la máxima categoría. Treinta mil hammers en las gradas del mítico estadio y entre ellos una familia que horas después estaría pendiente de Munich. Finalmente un gol de Vaz Te en los últimos minutos ponía el 2-1 en el marcador y con ello certificaría la promoción del West Ham, celebrada como no por los Lampard. El primero de los escollos se vería salvado, aunque quedaba el más difícil y en el que más entraba en acción la familia con el papel de protagonista.

...a la veneración blue

En Stamford Bridge comenzaría una leyenda de once millones de libras años antes de que Abramovich se hiciese con el mando de la nave  blue . Un empate a uno frente al Newcastle sería el primer encuentro de Lampard en el barrio del norte de Londres, y pocos imaginaban que alzaría al cielo de Munich una década después la Champions. El hijo de uno de los máximos rivales siendo un icono del club no entraba en los cálculos, pero así ha sido. Y no solamente un icono, sino que se ha alzado como una de las leyendas de la entidad.

Pero poco tardaría en coger galones dentro del campo y de dominar el mediocampo de Stamford Bridge. Suya fue la tierra media del verde londinense con parejas diversas a su lado, pero seguramente con la que más brillaría fuese con la de Makélélé el mismo año que sería nombrado Jugador Barclays de la Temporada para preceder los halagos del mismísimo Johan Cruyff, quien tildaría al joven mediocampista inglés como  "el mejor centrocampista de Europa" . 2008 sería una temporada difícil por las lesiones, pero el sentimiento del Chelsea ya corría por sus venas y tras el apoyo recibido durante su tiempo de baja no dudó en reconocerlo al meter un gol en FA Cup. Con un lema en su camiseta que rezaba: "They Are All For You!, Thanks!" (inglés: ¡Todo esto es por ustedes! ¡Gracias!) y procesaba así su amor por el club. 

Aunque el batacazo real de la campaña estaba por llegar. La ansiada final de Champions por la afición del Chelsea al fin se había hecho realidad y con Moscú, territorio de su máximo mandatario, como escenario. Lampard se vestiría de protagonista durante el transcurso del encuentro con un gol que iba dirigido claramente a su familia. El pequeño de los Lampard no dudó en disputar la final a pesar de que su madre había fallecido recientemente, pero tampoco dudó en dedicarle el gol rompiendo a llorar mientras lo celebraba. Aunque las lágrimas que de verdad derramaría en el césped del Luznhiki llegarían minutos después con un compañero de viaje en su trayectoria blue como protagonista, John Terry.

Pero aquella aciaga noche para la familia Lampard no quedaría así y el destino les traía otra noche primaveral. Esta vez Londres y Munich estarían interconexionadas para que las dos grandes pasiones de la familia Lampard victoreasen al mismo tiempo. Sin apenas espacio para celebrar la vuelta a la élite del club de la familia, el West Ham, sobre el '8' de una camiseta azul en el Allianz aparecía el histórico apellido inglés que posteriormente alzaría al cielo de Europa con alegría la Champions League. Una pasión, el fútbol; dos sentimientos, West Ham y Chelsea.