El ataque a The Boleyn Ground

La Segunda Guerra Mundial también dejó su huella en el fútbol. Estadios como The Boleyn Ground o Highbury dan buena cuenta de ello.

El ataque a The Boleyn Ground
Daños causados por la V1 en el estadio del West Ham.

1939. La Alemania dirigida por el nacionalsocialismo invade Polonia. Francia reacciona de inmediato y declara la guerra al Tercer Reich. El Imperio Británico y los países de la Commonwealth se unen rápidamente a los franceses. Ha estallado la Segunda Guerra Mundial.

La invasión con aires de grandeza y con el objetivo de crear un gran imperio en Europa no salió como Hitler había planeado. A pesar del apoyo de potencias como Italia y Japón, Alemania acabó rindiéndose incondicionalmente en mayo de 1945. Lo mismo hizo Japón tres meses después tras el bombardeo atómico que Estados Unidos realizó sobre Hiroshima y Nagasaki.
 
Así acabó uno de los episodios más traumáticos del siglo pasado. Episodio en el que el West Ham también formó parte. De manera residual, sí, pero el nombre del club está marcado de alguna manera en los distintos ataques alemanes sobre Londres.
 
Me explico. En agosto de 1944, una bomba V1 (Vergeltungswaffe 1, en alemán) fue arrojada sobre The Boleyn Ground. Más exactamente, sobre la esquina formada por la ahora llamada “Alpari Stand” y la “Sir Trevor Brooking Stand”.
 
En agosto de 1944, una bomba V1 (Vergeltungswaffe 1, en alemán) fue arrojada sobre The Boleyn Ground
El bombardeo alemán sobre el Reino Unido, también denominado como Blitz, tuvo lugar entre septiembre de 1940 y mayo de 1941 y se dividió en tres fases. El “Blitz” formó parte de la Batalla de Inglaterra y en su primera fase, la Luftwaffe (fuerza aérea alemana en la época nazi), atacó el puerto de Londres, en el East End. En la segunda fase, los aviones alemanes atacaron las principales ciudades industriales y con gran actividad portuaria. Destacan Liverpool, Coventry, Southampton, Plymouth, Manchester y Cardiff entre muchas otras. En la última fase del Blitz, la Luftwaffe arrojó sus bombas sobre los puertos más importantes de las islas.
 
Cuando parecía que la operación Blitz ya había acabado, en 1942 surgió el Blitz Baedeker. Esta operación consistió en una serie de ataques a Inglaterra como represalia por los bombardeos de la RAF (Royal Air Force) a la ciudad alemana de Lübeck. Las zonas atacadas fueron las ciudades de Canterbury, Bath, Exeter, York y Norwich con el objetivo de destrozar iglesias y edificios históricos.
 
Por último, Alemania, en 1944, creó la V1. Fue el primer misil guiado que se utilizó en la Segunda Guerra Mundial. Aunque podía ser lanzada desde la plataforma que tenían los alemanes en el Paso de Calais y en las costas de Holanda, también podía ser arrojada por aviones. La famosa V1 fue la que alcanzó uno de los córners de The Boleyn Ground.
 
Los alemanes usaron este “invento” para atacar Londres y ciudades de Bélgica y uno de sus ataques fue contra el estadio del West Ham.
 
El club tuvo que abandonar su “casa” para poder disputar sus partidos. Desde agosto hasta diciembre no se pudo usar The Boleyn Ground. El ataque alemán a Inglaterra afectó al West Ham pero también al Arsenal.   Highbury fue bombardeado el mismo año que The Boleyn Ground   y con el mismo misil, la V1.
 
El fútbol también fue salpicado por el horror que supuso la Segunda Guerra Mundial. En este caso, West Ham y Arsenal fueron los más afectados. Traumas que quedaron en el olvido y de los que no mucha gente se acuerda pero que hace ver que el fútbol pertenece a todos los ámbitos de la vida. Incluso a una guerra.