Hazard enseña el camino a un Chelsea pragmático

El conjunto dirigido por Roberto Di Matteo consigue los tres primeros puntos con una victoria por 0-2 al Wigan Athletic. Los goles tempraneros de Ivanovic y Frank Lampard desactivaron al equipo de Bob Martínez. El gran repliegue del Chelsea sumado a la rapidez con la que efectuaban los contragolpes fueron claves para dominar el encuentro. Eden Hazard cuajó una notable actuación en su debut con el Chelsea en Premier League. Óscar dispuso de algo más de 20 minutos, donde dejó gratas sensaciones.

Hazard enseña el camino a un Chelsea pragmático
Wigan
0 2
Chelsea
Wigan: Wigan : Al-Habsi, Caldwell, Alcaraz, Ramis, Boyce, Figueroa, McArthur (Watson 80´), McCartney, Moses, Maloney (Jordi Gómez 46´), Di Santo (Koné 67´)
Chelsea: Cech; Ivanovic, David Luiz, Terry (c), Cole; Lampard, Mikel; Hazard (Óscar 63´), Mata (Meireles 81´), Bertrand; Torres
MARCADOR: 0-1 Ivanovic (2´); 0-2 Lampard (pen 6´)
ÁRBITRO: Mike Jones (ING). Amonestó a Gary Caldwell (11´), David Luiz (34´), McArthur (57´), Lampard (79´)
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la primera jornada de la Premier League en el DW Stadium. Wigan. Menos de 20.000 espectadores.

Que el Chelsea viaje al noroeste de Inglaterra no supone una ardua tarea. No por el viaje, donde Wigan queda a apenas más de 300 kilómetros de Londres. Si no por el hecho de que la localidad inglesa acoge con los brazos abiertos cada visita de los ‘Blues’ al DW Stadium. Causa buenos recuerdos. En 2010, el Chelsea fue la pesadilla del Wigan Athletic. El conjunto dirigido por Roberto Martínez encajó un 0-6 en casa en el enfrentamiento contra el Chelsea. Un año después, parecía haberle tomado la medida con un empate pero no fue nada más que un espejismo. Si además tenemos en cuenta que la última ocasión en la que el Chelsea cayó derrotado en la primera jornada fue en la temporada 1998/1999, los ingredientes están de cara para el conjunto londinense. En la presentación en Premier League del nuevo y regenerado Chelsea de Roberto Di Matteo, demostraron las mismas señas que les hicieron campeones de la Champions League. Solidez defensiva, buen repliegue, gran posición en el centro del campo y rápidos contragolpes para noquear al rival.

Con esta máxima, el Chelsea presentaba sus credenciales en uno de sus campos favoritos de Inglaterra. Tan solo necesitó de dos minutos para abrir el marcador por medio de Branislav Ivanovic. En el primer contragolpe liderado por el Chelsea, Hazard demostraba su coste con una asistencia para que el serbio marcara el primero de la tarde. Tantas dudas en la pretemporada, con malos resultados, quedaban a un lado. Más aún cuando apenas tardaron cuatro minutos en ampliar la ventaja con un penalti sobre Hazard, que transformaba Frank Lampard.

Solidez defensiva, buen repliegue, gran posición en el centro del campo y rápidos contragolpes para noquear al rival. Fueron las claves del Chelsea para derrotar al Wigan Con los dos goles, el Wigan tenía que remar a contragolpe mientras el Chelsea dejaba correr el tiempo matando el partido. Con el marcador a favor, dejaba la posesión del esférico al Wigan, esperando a qué inventaban los jugadores de Roberto Martínez y aprovechar a asestar el golpe final a través de los posibles errores de los ‘Latics’. Mostraba osadía y valentía a partes iguales, algo que en lugar de favorecerles por su coraje, ayudó al Chelsea mediante la velocidad de Mata y Hazard, que salía a relucir en tres cuartos de campo. Todo esto sería incomprensible sin la inestimable ayuda de Obi Mikel en el centro del campo, cuajando un gran partido en labores defensivas. Sorprendentemente cabe destacar el papel de Hazard, no solo por su participación en ataque, sino también por su compromiso en defensa.

Mostraba osadía y valentía a partes iguales, algo que en lugar de favorecerles por su coraje, ayudó al Chelsea mediante la velocidad de Mata y Hazard El Wigan dominaba con el paso de los minutos el tempo del partido pero no disponía de mimbres suficientes para plantar cara. Mucho menos para remontar un partido que se le vino arriba desde los primeros compases. Tan solo Victor Moses demostraba su valía, al tiempo que los hinchas del Chelsea desplazados a Wigan le instaban a fichar por los ‘Blues’. Franco di Santo era el estilete ofensivo de los ‘Latics’ pero apenas dispuso de ocasiones para recortar las diferencias. Tampoco lo hacía el Chelsea, que  solo tiró a puerta en dos ocasiones, con un 100% de efectividad.

Tras el descanso, los chicos de Bob Martínez bajaron los brazos. Ya no había intención de Moses en encarar a su par y buscar el centro al área. En el mediocentro no había propósito de ir a por el empate. El juego demostraba una infinita apatía. El Wigan había desistido en la posibilidad de sacar algo positivo. El Chelsea se sentía cómodo con las directrices que marcaba el partido. Propuso una segunda mitad a su antojo, controlando el partido pero sin la necesidad de llevar la manija del balón, aguardando su oportunidad. El Wigan Athletic caía en la trampa y se dejaba llevar  por la inercia y el pragmatismo que envuelve el estilo de juego de Roberto Di Matteo.

El pragmastimo es la tónica general del Chelsea. Un juego útil pero que no reviste colorido. Sirve y funciona. Da resultado. Hazard representa la antítesis No obstante, el Chelsea no cesaba en su intención del contragolpe. Ante la inactividad del Wigan, los ‘Blues’ jugaba sus cartas mediante balones largos que buscaban a Torres con prolongaciones de cabeza. En una de las tantas ocasiones que intentaron la jugada, el ‘9’ tuvo su oportunidad más clara pero remató  desestabilizado tras un contacto con el rival y su disparo fue despejado antes de rebosar la línea de gol.

Di Matteo introdujo cambios. Dio minutos a Óscar, que entró por un notable Hazard. Con el brasileño en el campo, el Chelsea dejó una versión mucho más vistosa, coincidiendo con un Wigan que pensaba más en la ducha que en seguir plantando batalla. La libertad de movimientos de Óscar en la transición ofensiva liberaba a Fernando Torres, que caía a bandas mientras Lampard entraba desde segunda línea. Fueron los mejores minutos del Chelsea en el DW Stadium y donde disfrutaron de dos nuevas ocasiones claras.

Tres puntos que dan confianza al Chelsea, tras el pinchazo en la Community Shield. Ha roto la mala racha que acumulaba desde finales de marzo, donde tan solo había ganado un encuentro de los nueve últimos jugados fuera de casa. Y consuma la maldición que padece el Wigan, donde suma su duodécima derrota en quince partidos contra el Chelsea en Premier League.  La practicidad que en muchas veces se instala en el Chelsea apunta a desaparecer cuando Óscar vaya entrando en la formación inicial, amén del gran entendimiento demostrado entre Mata y Hazard.