Contradicciones en Anfield

Contradicciones en Anfield

Tras la disputa de la segunda jornada de Premier League, el Liverpool FC nos deja sentimientos encontrados y algunas dudas sobre su futuro inmediato. La parte positiva es que mejoró mucho su juego, aún no está Sahin y Sterling es un jugador con proyección. La lectura más oscura es el único punto conseguido, la lesión de Lucas y un delantero como Borini que no acaba de rendir como en la pretemporada.

Liverpool
2 2
Manchester City

En esta ocasión empezaremos por el final. El partido contra el vigente campeón acabó en empate a 2 goles, un punto para cada uno. Para un equipo que no ha logrado meterse en Champions - una vez más - parece un expléndido resultado. Para un equipo que desde que la Premier es "Premier", no han ganado un sólo título de Liga, es bueno no perder frente al campeón. Aunque juegue en casa, un empate no sería mal resultado. Pero es que estamos hablando del Liverpool y aunque el tiempo no pasa en balde, nadie olvida que son pentacampeones de Europa. Cómo los títulos no juegan, realmente la razón por la cual este empate contra el Manchester City no puede ser considerado un buen resultado es simple y llanamente porque merecieron mucho más, por juego y ganas. 

La imagen dada por el equipo de Rodgers fue bastante mejor que la del primer partido de liga. Tomaron más la iniciativa y se les pudo ver con más dinamismo. Un jovencísimo Sterling salió de inicio para sorpresa de The Kop, los cuales van a tener que hacerle una canción rápidamente al extremo de 17 años.Sterling fue titular por primera vez en la Premier. (getty images)

Se esperaba mucho de la vuelta del brasileño Lucas Leiva, pero la mala suerte se cebó con él y no duró más de 4 minutos de juego. No es la misma molestia que le tuvo apartado la temporada pasada, pero no deja de ser frustrante volver al césped y tener que irte sin apenas haber tocado balón. Como si fuera una señal, el realizador nos mostraba inmediatamente a Sahin, como diciendo que las penas con Nuri son menos pena. Estará listo para el siguiente partido y si en Anfield se le espera como agua de Mayo, mucho más ahora que Lucas vuelve a la enfermería. 

Del Manchester City poco hay que decir salvo que Silva fue suplente, al parecer por problemas físicos, y que salvo unos minutos al principio, fue todo el partido a remolque. Balotelli volvió a ser una sombra del mismo. Tévez y Touré llevaron la voz cantante siendo los mejores de su equipo. Dzeko creemos que sigue jugando en este equipo, pero no estamos del todo seguros. Me recuerda al trabajador al que le quedan 2 días para irse de vacaciones, con la cabeza más fuera que dentro. 

Las conclusiones negativas del Liverpool se vuelven a centrar en la defensa. Y es algo que sorprende bastante, porque si analizas a los jugadores uno a uno, no son malos en lo suyo. Hay dos razones que no acaban de cuadrar en este asunto. Primero que Rodgers prefiera a Kelly sobre Enrique, cambiando así a Johnson de lateral. La segunda razón es lo que se conoce como desconexión súbita. Son un circuito que tiene problemas de conexión y llega un punto en el que se cortocircuita y sus elementos dejan de funcionar o peor aún, funcionan mal. Dos despistes imperdonables de la defensa y el portero impidieron que Anfield guardara a buen recaudo los 3 puntos. Reina volvió a cazar fantasmas en el area pequeña en el primer gol y sus defensas parecían defender como si el balón les llegara desde la otra banda. En el segundo gol la escena fue mucho más dramática y simple, Skrtel cede atrás para Reina con la fuerza y tino de un niño de 5 años. Resultado, gol del City regalado.

La buena noticia es que hemos visto a un Liverpool capaz de quitarle el balón al City. Se empiezan a creer que jugando como quiere Rodgers se puede ganar y empiezan a ponerlo en práctica. Si Sahin vuelve a ser el que fue en la Bundesliga y de alguna manera se arreglan los cortocircuitos defensivos podemos hablar de un retorno a Champions el año que viene. Si no suceden estas dos premisas, mi pronóstico es una gris y mediocre temporada, de nuevo.