El West Brom vence al Everton y apunta alto

El West Brom vence al Everton y apunta alto

Segundo triunfo de los baggies en The Hawthorns (2-0) frente al Everton certificado con dos goles en la segunda parte de Long y Mc Auley en otra demostración de poderío del equipo comandado por Steve Clarke

West Brom.
2 0
Everton

El nuevo West Bromwich Albion de Steve Clarke va tomando forma, y mientras lo hace saca sus partidos adelante pese a la dificultad del calendario. Siete puntos en los primeros tres encuentros con el mérito añadido de ser frente a rivales de la zona alta: Liverpool, Tottenham y Everton. Precisamente el cuadro de David Moyes, el otro equipo del Mersey ha sido el último en caer en The Hawthorns en un choque entre dos de los conjuntos que mejores sensaciones han desprendido en este inicio de campeonato.

El Everton volvía a Birmingham tras la victoria en Villa Park de la jornada anterior con la mochila cargada de confianza, un equipo que se sabe con confianza es el que es capaz de sacar de inicio como visitante a cinco jugadores de ataque con Gibson para tapar, y con Mirallas en la recámara. Y lo que dejaba entrever David Moyes con su alineación se trasladó al césped. El Everton salió a mandar, a tener la pelota, la posesión, y a disponer de movilidad en ataque con distintos recursos. Los locales escribieron su propio guión, muy semejante al del partido inaugural frente al Liverpool, ejerciendo un orden en defensa colectivo y dándole metros al Everton para pisar campo contrario.

Sabe lo que quiere Steve Clarke y lo plasma en el campo. Media hora para inspeccionar el territorio para después salir a la carga cuando ya se haya integrado a la tónica del juego. Fue al rondar la media hora cuando Shane Long avisaba con un sonoro cabezazo al travesaño de la portería de Howard tras algunos tímidos intentos anteriores de los baggies. A partir de ahí, el Everton también se puso las pilas para llevar el balón hasta el otro marco, con un par de centros laterales que Fellaini y Jelavic no supieron ajustar. El West Brom, sin caer en la tentación del contragolpe rápido, encontró sus mejores acciones cuando agarraba el balón, de la mano de un sutil distribuidor como Claudio Yacob, con la ayuda del siempre incisivo James Morrison, pero no con la suficiente de Dorrans, al que no le beneficia partir desde la banda. Asi fue como, al pique de sonar la bocina del descanso, los locales lanzaron una ofensiva que encontró el duro puño de Howard, que le sacó un balón prodigioso a Morrison.

Equilibrio de fuerzas en la primera mitad,  que se empezaba a romper por las lesiones. La de Gibson en el primer tiempo tuvo que alterar los planes de Moyes para pasar a Neville al medio e introducir a Hibbert en el lateral, lo que interrumpió la fluidez del Everton y consecuentemente, su dominio en medio campo. Este en el segundo tiempo fue gradualmente creciendo para los locales, con Yacob multiplicándose en defensa, y Mulumbu y Morrison repartiéndose funciones a la perfección. El West Brom halló el camino del gol igual que en la primera jornada, aprovechando la ineficacia del contrario. Dos serios ataques desperdiciados de los toffees dieron paso a una gran asistencia del recién ingresado Odemwingie, que Shane Long culminó sin problemas.

Tras el gol, Moyes se lanzó desesperadamente al ataque ante la imposibilidad de Jelavic y compañía de tomar el área frente a dos rocas que fueron Mc Auley y Olsson. Entró Mirallas, que le dio frescura al ataque, y también Anichebe, para sumar otra referencia ofensiva. El resultado siguió siendo el mismo y el WBA tomó tuvo una gran lectura del partido, una de las principales cualidades que se le intuyen a este equipo. Invadió los espacios que se abrían, se reforzó en el medio, y empezó a encarrilar el triunfo. El último paso fue un cabezazo que mandaba a la red Mc Auley para establecer el 2-0. Victoria que no peligraría hasta el pitido final y tres puntos que se quedan nuevamente en The Hawthorns, el santuario de los baggies que apuntan alto esta temporada.