Pelea racial durante el Serbia – Inglaterra sub 21

Un gol de Connor Wickham en el descuento da la victoria al combinado inglés, que aguantó durante 90 minutos insultos racistas a los jugadores de raza negra. Danny Rose fue expulsado tras patear un balón al público, que emitió gritos de mono para burlarse de su piel. La UEFA ha abierto expediente y Serbia culpa a Inglaterra del suceso.

Pelea racial durante el Serbia – Inglaterra sub 21
Pelea racial durante el Serbia – Inglaterra sub 21

El Serbia – Inglaterra sub 21 del pasado martes acabó en una batalla campal por motivos racistas después de que los aficionados serbios tirasen monedas y objetos varios al campo tras el gol en el minuto 94 de Connor Wickham, que a la postre se convirtió en el gol de la victoria. Después de celebrarlo en un corro a escasos metros del público, los jugadores que dirige Stuart Pearce protagonizaron una multitudinaria pelea que acabó en acusaciones de racismo por parte de la selección inglesa.

Danny Rose, propiedad del Tottenham Hotspur, fue el protagonista del partido por recibir numerosos insultos de carácter racista durante los 90 minutos reglamentarios del partido. Cansado de la situación, Rose no aguantó más y se encaró con varios jugadores serbios, lo que provocó una inminente tangana en la que involucró tanto a todos los jugadores de ambos combinados como a sus respectivos miembros del cuerpo técnico.

"Hubo cabezazos y puñetazos. Creo que hubo dos incidentes racistas y hemos informado a la UEFA. Estoy orgulloso de mis jugadores y su comportamiento, dejaremos que las autoridades actúen", aseguró Stuart Pearce después del partido. Más contrario se mostró Jankovic, capitán de Serbia: "No sé de qué tenemos que disculparnos. Fue una pelea entre dos partes. Deberían estar contentos de haberse clasificado".

Serbia culpa a Rose

La Federación balcánica ha echado balones fuera y quiere deshacerse de la mala imagen que ambas selecciones dieron. Por esa razón, Serbia ha matizado que lo ocurrido fue todo por culpa de Danny Rose, que provocó tanto a jugadores como a espectadores.

“Vincular la pelea entre los miembros de los dos equipos con el racismo es infundado y malintencionado”, asegura la FSS, que desmintió que hubiera insultos y actos racistas.

La ministra de Deportes serbia, Alisa Maric, mininistra de Deportes en Sebia, asegura que condena cualquiera violencia o discriminación en eventos deportivos y ha pedido un informe a raíz de la denuncia de Inglaterra.

UEFA actúa contra ambas federaciones

El organismo europeo de fútbol ha actuado de inmediato tras el pésimo suceso entre ambas selecciones y ha decidido castigar tanto a la Federación Serbia como a la Inglesa después del bochornoso espectáculo ofrecido en un campo de fútbol, que se ha extendido más allá del estadio.

La UEFA ha informado que ha abierto un proceso disciplinario, a la espera de una respuesta ante la denuncia que la Federación Inglesa interpuso por comentarios racistas hacia sus jugadores. Sobre este tema, la UEFA se ha pronunciado y asegura que "iniciará un procedimiento contra la FSS por la conducta de sus aficionados durante y tras el partido. También contra la conducta impropia de los jugadores serbios después del partido", aunque remiten que también tendrán en cuenta “una actitud impropia” por parte de los ingleses.