Everton y Liverpool empatan en un atractivo y polémico derbi

Everton y Liverpool empatan en un atractivo y polémico derbi
Everton
2
2
Liverpool
Everton: Howard, Coleman, Jagielka, Distin, Baines, Osman, Mirallas (Gueye, min.46), Fellaini, Neville, Naismith (Oviedo, min.85), Jelavic
Liverpool: Jones, Wisdow (Henderson, min.70), Agger, Skrtel, José Enrique, Suso (Shelvey, min.46), Allen, Sahin (Coates, min.46). Gerrard, Sterling, Luis Suárez
MARCADOR: 0-1, min. 13, Baines (p.p.). 0-2, min.19, Luis Suárez. 1-2, min.21, Leon Osman 2-2, min. 34, Naismith.
ÁRBITRO: Andre Marriner. Amonestó a Coleman, Osman, Neville y Jagielka por los locales, y a Agger, Sterling y Luis Suarez por los visitantes.
INCIDENCIAS: Goodison Park (Liverpool). 39.613 espectadores no quisieron perderse, en directo, el derby del Mersey entre Liverpool y Everton, correspondiente a la 9ª jornada de la Premier League.

Atractivo, vibrante y polémico. Ingredientes habituales de uno de los derbis históricos en el panorama mundial. La ciudad costera de Liverpool se vistió de gala para recibir, en Goodison Park, otro histórico derbi del Mersey. Situaciones distintas, pero la misma emoción y expectación. El Everton, que lleva toda la temporada jugando a un nivel alto, contra un dubitativo Liverpool, que visitaba a sus vecinos con cuatro partidos seguidos sin perder, al que suman otro.

Desde el pitido inicial todo fue alucinante. Una de las mejores primeras partes de lo que va de Premier League. En mucho tuvo que ver Marouane Fellaini, que desde el principio se hizo con el balón, e intentó bajar y jugarla. Eso sí, si hay que destacar un 'tofee' ese es Mirallas. Excelente partido del dorsal número 11 del Everton, que tuvo la primera ocasión clara del encuentro, en la que se fue de todo el que quiso y la puso en el área chica. La pierna de Agger envió el balón arriba, a punto del gol en propia puerta. De este córner, Jones evitó el testarazo de Distin. Parecía que el Everton empezaba a mandar en el derbi.

En el minuto 13, apareció el Liverpool, y lo hizo con José Enrique -que hizo un buen partido-, y que por la banda izquierda, centro un balón al que no llegó Sterling, pero si Suárez, que cogió el balón, controló, chutó y golpeó en Baines, que acabó de introducir la pelota en su propia portería con muy mala fortuna.

Luis Suárez, presumiblemente dolido con las críticas de Moyes antes del partido, en las que lo acusaba de piscinero, se fue a celebrar su gol al área técnica del Everton, desplomándose. Otro pulsito más del polémico uruguayo, que ya ha tenido incidentes con diversos equipos de la competición.  Tan solo seis minutos después llegaría el 0-2. Suárez cabeceó a la red una falta botada por el capitán, Steven Gerrard, ante la pasividad de la defensa 'tofee', que no estana haciendo un partido para recordar.

El Liverpool daba sensación de grandeza, y Rodgers se frotaba las manos ante el trabajo de sus pupilos. Eso sí, tan solo dos minutos después cambiaría todo. Un tiro de Fellaini desde la frontal acabaría en córner, tras dar en José Enrique. Baines colgó el balón en el área, y Jones salió de puños mal, en una jugada con cierta similitud al error de Casillas en el 2-1 del Dortmund el pasado miércoles, y le quedó la pelota franca al infravalorado Leon Osman, que puso el 1-2 con un disparo al que el guardamenta 'red' no pudo llegar.

Y con esto, la marabunta. El equipo de Moyes se fue a por todas. Y su premio no tardaría en llegar. Mirallas y Fellaini de nuevos como protagonistas, con una jugada perfectamente trenzada por la izquierda, y un centro del primero que, llegando desde atrás, Naismith convertiría en el empate en el área chica.

Y esta fue la tónica hasta el final del primer periodista. Agárrense que vienen curvas, parecía anunciar la plantilla de Moyes. De hecho, el suplenete de Pepe Reina, Jones, salvó el 3-2 en el 37, tras un buen lanzamiento de Mirallas, absoluto protagonista de la primera parte. Seguía el acoso y derribo de los de Moyes, y Baines colgó una pelota genial, pero la defensa 'red' estuvo más lista que los atacantes. La falta la había cometido, precisamente, Luis Suárez.

Y así acabó la primera parte. La segunda empezó igual de movida, pero con distinto guion. La primera ocasión fue de Sterling, quien tras un espectacular pase de José Enrique, encaró un mano a mano con Howard que debería haber supuesto el tercero de su equipo, pero el canterano erró en la definición de manera incomprensible.

En el 57 volvió a tenerla el Liverpool, con un disparo de su capitán, Gerrard, que bolcó con problemas Howard. Sin embargo, la siguiente jugada fue para el Everton, con un cabezazo fuera del jugador belga Fellaini. La siguiente ocasión del partido volvió a tener a Mouranne de protagonista, pero en este caso como asistente. El jugador puso el balón con un precisión de un reloj suizo en la cabeza del croata Jelavic. Todavía se tiene que estar preguntando como echó ese esférico fuera, cuando tenía toda la portería a su favor. Era más fácil meterla que fallarla. El equipo de Moyes perdonó la remontada.

A raíz del minuto 70, los jugadores locales empezaron a notar el cansancio, y su buen juego se diluyó. Era la oportunidad del Liverpool de ganar el derbi, y estuvo a punto de conseguir su objetivo. El primer aviso lo dio Henderson, que había entrada hace escasos instantes, con un centro en el minuto 73, que se envenenó de tal manera que pasó rozando el larguero de Howard.

En el 82, un error defensivo del Everton le pudo costar caro al equipo, y solo Jagielka evitó bajo la línea de meta el tercero, con un disparo desde el punto de penalty de Gerrard. Y tan solo un minuto después, nuevo aviso, a cargo de Suárez, que regateó en la línea de fondo a un desacertado Distín, y que Baines blocó su tiro cuando tenía todo a su favor.

Pero lo gordo llegó en el último minuto de la prolongación. Un gol de Suárez de cabeza tras un dejada de Agger debió significar el 2-3, pues Howard no atajó su certeza cabezazo. Incomprensiblemente, el linier levantó la bandera, y el gol no subió al electrónico. Y tras esto, el final del partido.

Injusto resultado, no por méritos, sino por decisiones arbitrales, en un encuentro que fue dominado por rachas por uno y otro equipo. El Liverpool no supo cerrar su renta de 0-2 y acabó perdiendo dos puntos vitales en su remontada. Eso sí, la sensación es que, por fin, el equipo de Rodgers parece empezar a funcionar. El Everton sigue arriba, pero pierde, cada vez más, la estela de los tres primeros.

 

Foto: The Guardian