Arteta decide de penalti en el DW Stadium

El centrocampista donostiarra del Arsenal transformó una pena máxima cometida sobre Walcott en la segunda mitad para vencer por la mínima al Wigan de Roberto Martínez. Los ‘Latics’ no fueron inferiores a su rival, pero la fortuna no estuvo de su parte. Este resultado encumbra a los ‘gunners’ hasta la tercera plaza. || Foto: Associated Press.

Arteta decide de penalti en el DW Stadium
Wigan
0
1
Arsenal
Wigan: Habsi; Boyce, Jones, Figueroa; Stam, McArthur, McCarthy, Maloney (Gómez, min. 89), Beausejour; Di Santo (McManaman, min. 77), Kone.
Arsenal: Szczesny; Sagna, Mertesacker, Vermaelen, Gibbs; Arteta, Cazorla (Koscielny, min. 90), Wilshere; Podolski (Coquelin, min. 79), Walcott, Chamberlain (Ramsey, min. 75).
MARCADOR: 0-1, min. 60, Arteta (p.).
ÁRBITRO: Jonathan Moss. Amonestó a Maloney y Wilshere.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 18ava jornada de la Premier League, disputado en el DW Stadium.

Frío, viento y lluvia. Con un maltrecho terreno de juego y unas duras condiciones meteorológicas, Wigan y Arsenal se enfrentaron en un partido vibrante, aunque sin demasiadas ocasiones. Un emocionante duelo que, a la postre, se decidió desde los once metros. Mikel Arteta transformó la (dudosa) pena máxima cometida sobre Theo Walcott y dio la tercera victoria consecutiva a los ‘gunners’, que suben hasta la tercera posición de la Premier League.

La primera parte fue una declaración de intenciones de ambos conjuntos. Roberto Martínez, el técnico español del Wigan, planteó el partido de forma valiente, atrevida y descarada. Pese a ser uno de los equipos más goleados del campeonato, salió con tres defensas, dos delanteros y una clara vocación ofensiva. El Arsenal repitió el once que le permitió golear al Reading (2-5) la semana pasada.

The Ox, un puñal

El pésimo estado del césped impidió que se viese un fútbol preciso, de toque, como le gusta a Arsène Wenger. Aun así, los dos equipos tuvieron una buena oportunidad en los primeros 45 minutos para deshacer la igualada. De Chamberlain, para el Arsenal, y del exsevillista Arouna Koné, para el Wigan. La adelantada presión de los ‘Latics’ dificultó la salida de balón de los visitantes y anuló casi por completo que hombres como Cazorla o Wilshere pudiesen desplegar su magia.

En la segunda mitad los ‘gunners’ subieron una marcha. El joven The OX se convirtió en un hacha por la banda derecha. Un incisivo puñal que puso en jaque a todo el equipo contrario. Tras la reanudación, a punto estuvo Theo Walcott de enviar al fondo de la red un pase de la muerte de Chamberlain.

Desde los once metros

Pero hubo que esperar diez minutos más, hasta el 60, para ver el primer, y el único, gol del encuentro. De nuevo desde la derecha y con Walcott como protagonista. El extremo inglés se internó en el área y fue derribado, tras un ligero contacto, por el chileno Beausejour. El árbitro del encuentro decretó la pena máxima y Mikel Arteta no falló desde los once metros. Cuarto tanto del donostiarra, tercero de penalti.

El gol hizo despertar de su letargo al Wigan, que acechó la portería de Szczesny. Y pudo haber empatado, pero la férrea defensa del Arsenal se lo impidió. Reclamaron una mano de Gibbs dentro del área ya en el tiempo añadido, pero Jonathan Moss se desentendió de la jugada. Con el pitido final, los ‘gunners’ se colocan terceros de forma provisional en la tabla. El Wigan, por su parte, sigue en puestos de descenso.