La máquina 'Blue' destroza a un inexistente Aston Villa

El Chelsea abusó de un conjunto visitante inofensivo durante los 90 minutos. La primera parte decidió un encuentro con poca historia. Los pocos recursos ofensivos de los 'Villains' y su fragilidad defensiva fueron las claves que explicaron la victoria local. La calidad del conjunto de Rafa Benítez hizo el resto. Lampard anotó un tanto en su partido 500 mientras Ramires anotó un doblete en 30 minutos de juego. El golazo de David Luiz fue otro de los 'highlights' de la tarde, el brasileño se aposenta en el medio y el equipo responde con mayor fluidez en su juego. Fuente foto: BBC Sport/Getty Images

La máquina 'Blue' destroza a un inexistente Aston Villa
Chelsea
8
0
Aston Villa
Chelsea: Cech, Azpilicueta, Cahill, Ivanovic, Cole; Lampard (Ramires, min.61), David Luiz; Mata (Piazon, min.74), Óscar, Hazard; Torres (Oscar, min.67).
Aston Villa: Guzan, Lowton, Clark, Baker, Lichaj (Bennett, min.56); Westwood (Ireland, min.56), Bannan, Herd; Holman (Bowery, min.79); Benteke, Weimann.
MARCADOR: 1-0, min.3, Torres. 2-0, min.29, Luiz. 3-0, min.34, Ivanovic. 4-0, min.58, Lampard. 5-0, min.75, Ramires. 6-0, min.79, Oscar (p). 7-0, min.83, Hazard. 8-0, min,90, Ramires.
ÁRBITRO: Phil Dowd (ING) no enseñó tarjetas.
INCIDENCIAS: 18a jornada de la English Premier League disputada en Stamford Bridge (Londres, Inglaterra) ante 41 363 espectadores.

El Chelsea volvía a la competición doméstica después de la decepción del Mundial de Clubes y la goleada en Elland Road (1-5 ante el Leeds) que les dio el pase a semifinales de la League Cup. El Aston Villa sorprendió al Liverpool en Anfield (1-3) y venía a Stamford Bridge con la moral alta y ganas de conseguir otra victoria contra pronóstico en el feudo de los ‘Blues’. El potente Benteke estaba en forma y el hábil Weimann se ha asegurado su posición como pareja de baile del congoleño. Las expectativas duraron 3 minutos. Justo el tiempo que tardó el Chelsea en perforar la portería de Guzan después de un buen centro desde la derecha culminado por un certero cabezazo de Fernando Torres. 3 goles en los últimos dos encuentros para el de Fuenlabrada, que está empezando a mostrar su mejor versión tras la llegada de Rafa Benítez al banquillo.

Torres empieza a entonarse: 3 goles en los 2 últimos partidos El Villa intentó ser fiel a su estilo, al toque, a la paciencia y la creación. Barry Bannan movía los hilos en mediocampo, buscando la movilidad de Weimann y Holman arriba. Benteke estuvo muy aislado durante todo el primer tiempo, errático con el balón y poco compenetrado con sus compañeros a la hora de buscar los espacios. Sin él, el juego ofensivo de los ‘Villains’ pierde demasiado. El conjunto de Lambert no chutó a puerta en toda la primera parte. Pese a ir por debajo, los visitantes intentaban tocar, pero cada recuperación del Chelsea era una sangría para la defensa, con problemas para controlar a un Hazard muy creativo incluso cuando no este no daba todo el potencial ofensivo que tiene en sus botas. El Chelsea se aproximó al área en varias ocasiones mediante la potencia y la velocidad de Victor Moses por la derecha, pero fallaba en el último pase, el decisivo, el que había permitido el primer gol de Torres.

La mayor calidad del Chelsea se puso de manifiesto a balón parado. Un genial tiro directo de David Luiz puso el segundo para poner tierra de por medio entre ambos equipos. Minutos después, Ivanovic anotó el tercer tanto de cabeza después de recoger un rechace de Guzan, que había parado brillantemente una ocasión de Cahill, pero que no pudo hacer nada ante el nuevo intento del serbio. Fue una dosis de realidad para un Villa envalentonado después de los tres puntos en Anfield, pero que hoy no pudo poner ni siquiera a prueba a un Chelsea que intenta renacer de sus cenizas.

El Aston Villa nunca dio la sensación de poder levantar el partido La segunda parte fue un vendaval ofensivo de un conjunto que jugó a placer mientras el otro no encontraba la fórmula para contenerlo. Un gol psicológico al principio de la segunda parte les podría haber dado vida, pero los de Paul Lambert estuvieron anónimos y prácticamente tuvieron su primera oportunidad de gol cuando el encuentro ya estaba decantado a favor de los ‘Blues’. Ambiente de fiesta en Stamford Bridge, Lampard, en su partido 500, marcó un golazo desde 25 metros con un disparo seco, recordando al mediocampista llegador que hacía levantar a la grada hace un lustro. Ya no es lo que era, pero es una leyenda en el club y se le respeta por ello mientras destila las últimas gotas y aportaciones que le puede dar al equipo. Empezaron las rotaciones, marchó Lampard entre aplausos y dejó su lugar al versátil e incombustible Ramires. El Villa esperaba el final, sin vocación ofensiva arriba ni rigor defensivo atrás, la cuestión era hasta cuando seguiría presionando el Chelsea y qué cantidad de goles serían capaces de anotar sus jugadores.

Lampard celebró su partido 500 con un gol, su tiro lejano recordó a los de sus mejores tardes En el 75’, Ramires, totalmente solo, chutó por debajo de las piernas de Guzan para poner el  quinto. Óscar, de penalti, puso el sexto. La precipitación de los defensas del Villa dio lugar a dos penaltis, solo la inexperiencia de Piazón y la buena intervención de Guzan hicieron que el resultado no fuera aún más abultado. Hazard, después de un gran quiebro puso el séptimo y Ramires, de nuevo desmarcado, anotó el octavo ante un Guzan frustrado. El portero norteamericano evitó una goleada mayor y fue el mejor jugador de un Aston Villa desdibujado. Las caras de los aficionados procedentes de Birmingham eran un poema, veremos si el club adopta una postura similar a la del Wigan en una ocasión reciente (tras un 9-1 en White Hart Lante ante el Tottenham, devolvieron el dinero a sus fans).

Sin llegar a ser un partido para sacar conclusiones, dadas las diferencias económicas  y de plantilla entre ambos equipos, el resultado nos muestra un Chelsea goleador, con ímpetu y ganas. A ello viene unida la solidez defensiva de la que gozan los equipos de Benítez, pero esta será puesta a prueba cuando lleguen rivales más duros que los ‘Villains’. Las sensaciones son positivas para un equipo que, si encadena una racha de triunfos en Premier, se puede reenganchar a la liga gracias a la irregularidad del City y el United en sus partidos fuera de casa (que es a su vez uno de los puntos débiles de los londinenses). Por el momento, el equipo de Benítez alterna goleadas (Nordsjaelland, Sunderland, Monterrey, Leeds, Aston Villa) con decepciones inexplicables (West Ham, Corinthians). La regularidad decidirá una liga donde el Chelsea, por plantilla, debería luchar hasta el final. Por parte de los de Lambert, habrá que apelar al trabajo y resignarse, otra vez, a la dura realidad: aspiran a mantener la categoría y poco más. Tienen recursos para conseguirlo, pero no tienen mimbres para soñar con nada extra. La victoria en Liverpool fue simplemente un espejismo, y esta humillante derrota, un triste recordatorio.