Hatem Ben Arfa, te estamos esperando

Aupado hacía el estrellato siendo codiciado por los grandes de Europa, para luego caer estrepitosamente. Una lesión que casi le dejó sin volver a los terrenos de juego. Hatem Ben Arfa tiene mucho que demostrar y con Newcastle quiere volver a ser el jugador importante que fue. Sino lo consigue, estaremos ante otra promesa que se queda en el camino

Hatem Ben Arfa, te estamos esperando
Ben Arfa, jugador del Newcastle United

Newcastle cuenta en sus filas con uno de esos jugadores que a la prensa especializada les gusta llamar “diferentes”. Futbolistas que desde que apenas eran infantiles les ha rodeado un halo de estrellato y se les ha pedido mucho rendimiento antes de que pudieran demostrar nada.

Ben Arfa es un claro ejemplo de jugador exigido por parte de la prensa, por parte de sus equipos, por parte del aficionado, en fin, lo más parecido a un niño prodigio que aún no ha encontrado su sitio. Una víctima más del mal-llamado “El Próximo”. Al internacional francés por su país de origen le tocó ser El Próximo Zidane, y claro, estos son palabras mayores. 

Si tuviésemos que definir a Hatem, hablaríamos de un segundo punta con vocación a caer a las bandas. Genio del regate, un talento natural que le hace ser absolutamente vertical. No tiene mucho gol, lo suyo es la asistencia. Rápido, muy rápido, siempre con la bola cosida a la bota, y un control del tiempo absolutamente espectacular.

Debutó en la primera división francesa con el Olympique de Lyon donde gozó de buenas oportunidades para demostrar su talento. Previamente, había sido internacional en todas las categorías inferiores con la selección francesa. En la 2007-2008 realiza su mejor temporada marcando 6 goles en 30 partidos. Incluso Domenech le da la oportunidad de debutar con la absoluta francesa. En ese momento su nombre suena, y muy fuerte, para los mejores clubes europeos. Comienzan las estúpidas, horribles y poco profesionales comparaciones con jugadores de gran calibre de su mismo país. Al pobre de Ben Arfa le toca nada menos que Zinedine Zidane. En el verano de 2008 firma como nuevo jugador del Olympique de Marsella, donde tras dos buenos años, comienza su estancamiento en la 2010-2011. 

Los problemas con el técnico Didier Deschamps, y el escaso rendimiento de su juego baja de las nubes al francés, que observa como la prensa comienza a referirse a él como una promesa decepcionante. Necesita aire fresco, un nuevo club a las afueras de Francia donde poder jugar sin presión y sobre todo, donde recobrar una confianza que estaba perdiendo a pasos agigantados.

Vuelven los rumores, vuelven las quinielas “La joven promesa francesa” quiere volar, y no le faltan pretendientes, aunque está vez se tratan de equipos que luchan por otros objetivos a los que este, estaba acostumbrado. Aparece el Newcastle, y la Premier League se torna perfecta para las cualidades de Ben Arfa que con ilusión recala en ‘Los Urracas’. Newcastle por esas fechas acababa de ascender de manera brillante siendo campeón de la Championship y volvía a retomar su lugar en la mejor liga del mundo.

Las primeras tres semanas en el conjunto blanquinegro son de absoluta locura. Debuta el 11 de Septiembre de 2010, siete días después, juega de titular ante el Everton marcando el gol de la victoria. Cuando todo iba saliendo a la perfección Nigel De Jong le tenía preparada una sorpresita en su siguiente partido con Newcastle. Ante Manchester City el holandés, con una entrada que pasará a los anales de la historia, le rompió la tibia y el peroné, lesionándolo para toda la temporada. Tras la intervención y cuando todo estuvo más tranquilo Hatem llegó a afirmar en una entrevista posterior que pudo perder la pierna si en la segunda, de las dos operaciones que le practicaron, no hubiese respondido como esperaban. 

Volvió a los terrenos de juego el 21 de Septiembre de 2011 en un partido ante el Nottingham Forest de la Carling Cup. Más de un año después Ben Arfa volvía a pisar un campo de fútbol. El francés volvía a sentirse futbolista. 

Alan Pardew el actual entrenador del Newcastle confía en él. Lo está incluyendo en sus rotaciones contando no sólo para las bajas, sino también ante determinados partidos. Poco a poco tiene que entrar en la dinámica de un equipo que está luchando por entrar en Europa League y donde todos los jugadores deben sacrificarse y ayudar en todo momento. Si Pardew es capaz de recobrar al mejor Ben Arfa, puede formar una pareja atacante peligrosísima junto a Demba Ba

Esta temporada y la que viene, Hatem tiene que demostrar que no nos hemos equivocado con él, que puede ser una estrella, una referencia, y tener en cuenta que aún tiene tiempo (tan sólo cuenta con 24 años) para ello. Será difícil y complicado, pero sólo él puede cerrar las bocas que del mismo modo que lo alzaron, luego aprovecharon para pisotearlo. Sino lo consigue, y más ahora en un equipo como Newcastle donde puede dar lo mejor de sí, estaremos ante otro chasco, otra figura que no llegó a nada, otro quiero y no puedo del fútbol profesional.