Luis Suárez, la traición a los valores del Liverpool

El incidente del uruguayo ha pasado factura en el seno interno del club, que de boca de los directivos yankees del Liverpool han exigido unas disculpas públicas tanto al delantero como a Kenny Dalglish, técnico de los ‘Reds’. "Estrecharé la mano a Evra", prometía Suárez a Dalglish días antes del partido. Los ejecutivos del Liverpool consideran una ofensa la actitud del uruguayo. ‘Mirror’ publica que los propietarios del Liverpool estiman oportuno poner en venta al jugador en el mercado de verano después de la polémica.

Luis Suárez, la traición a los valores del Liverpool
Luis Suárez, la traición a los valores del Liverpool

En los días previos al partido en Old Trafford, Melwood, ciudad deportiva del Liverpool, exhalaba un ambiente enrarecido. En una sala de despacho, Luis Suárez se sentaba frente a frente con Kenny Dalglish. El motivo no era otro que averiguar qué pasaba por la cabeza del delantero uruguayo, que visitaría el Teatro de los Sueños y tendría que enfrentarse ante Patrice Evra, su verdugo, el intermediario durante 8 partidos entre él y el terreno de juego. “No te preocupes, le daré la mano a Evra”, aseguraba el uruguayo a los ojos de Dalglish. No había duda. El escocés tenía claro que Luis Suárez ya estaba preparado para ser titular en Old Trafford.

Penúltimo en la fila, Luis Suárez aguardaba a que sus compañeros estrechasen la mano a los jugadores del Manchester United. Al contrario que en el partido de Copa entre QPR y Chelsea, la FA había decidido no suspender el conocido término empleado en las Islas, el “shakehand”, a pesar de que los ánimos entre Evra y Luis Suárez se habían extendido al resto de los jugadores. El delantero uruguayo negó el saludo al francés, que no dudó en recriminarle su actitud. Hora y media después, las tornas se cambiaron y Evra celebró la victoria como si de un título se tratase, a escasos centímetros de Luis Suárez, que abandonaba Old Trafford con la cabeza baja y sin hacer caso a las provocaciones del capitán del Manchester United.

Obligados a pedir disculpas

En la sala de prensa, Kenny Dalglish atendió a los medios de comunicación. “Luis Suárez no tiene la culpa de lo que ha sucedido”, defendía el escocés a su jugador. Dalglish protegió al delantero uruguayo durante la entrevista en Sky Sports. Un día más tarde, tanto Luis Suárez como Dalglish emitían un comunicado donde pedían disculpas públicas por las declaraciones posteriores al partido.

Un incidente racista no beneficia a la marca del Liverpool en países sudamericanos y africanos. Henry y Wemer ponen el dinero

“Cuando fui entrevistado por la televisión después del partido, no había visto lo que había sucedido. Yo no me comporté de la manera que se debe comportar un técnico del Liverpool y me gustaría pedir disculpas por eso”, aludía Dalglish. “Me equivoqué, debí haber estrechado la mano de Evra y pido disculpas por ello”, hacía lo propio Suárez. La llamada de atención de Tom Wemer y John Henry, propietarios estadounidenses del Liverpool habían surtido efecto.

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No es de extrañar esta decisión. Wemer y Henry presiden el Liverpool, pero no solo eso. Aportan capital, el dinero que hace mover la maquinaria. No debe ser especialmente tentador ni interesante vender los valores por países asiáticos, africanos y sudamericanos cuando uno de los integrantes de tu plantilla es suspendido por un incidente racista y su técnico defiende su actitud al no dar la mano al afectado. No sería beneficioso ya que no se comprarían. Más vale un lavado de imagen a tiempo que mantenerse en el ostracismo y dejando en el recuerdo el trágico suceso.

La traición a un estandarte

Kenny Dalglish se sienta junto a Bill Shankly en el Olimpo de Anfield, de los emblemas que han vestido la camiseta del Liverpool. Él es un símbolo del conjunto de Merseyside, una huella imborrable en la historia. Una institución. Si en Manchester nadie se atrevería a pisar el suelo que anda Ferguson, nadie sería capaz de hacer lo propio con el de Dalglish en el Liverpool.

Sin embargo, Luis Suárez ha decidido echar al traste esta inmunidad, saltándose la ética del Liverpool, despreciando los valores del club y ultrajando el nombre tanto de Dalglish como de la historia de los ‘Reds’. ¿Por qué?

“Estamos extremadamente decepcionados con Luis Suárez por no estrechar la mano de Patrice Evra. El jugador nos había dicho que lo haría, pero luego decidió no hacerlo”. Son palabras de Ian Ayre, director general del Liverpool. Su gesto ha sido tomado como un acto de ofensa, sobre todo hacia Dalglish, al que prometió ante sus ojos que si lo haría.

Su gesto ha sido tomado como un acto de ofensa, sobre todo hacia Dalglish

Así lo piensa el propio Ian Ayre, que señala a Dalglish como el punto máximo de traición por parte del uruguayo. “No solo se ha defraudado a sí mismo, sino también a Kenny (Dalglish), a sus  compañeros y al club. Ha sido absolutamente claro que la conducta de Luis Suárez no es aceptable”, apuntaba el director general. Kenny Dalglish ha sido partidario de adoptar una postura mucho más neutral, calmada y no tan directa. “Para ser honesto, me sorprendí al ver que no había dado la mano cuando me informó de que si lo haría”, destacaba. Y apuntaba a una traición de los valores más férreos del club: “Todos tenemos la responsabilidad de representar a este club de una manera idónea y adecuada, y que se aplica por igual a mí como entrenador del Liverpool como al resto”.

Una puerta abierta a la salida de Luis Suárez

Según publica ‘Mirror’, los propietarios del Liverpool han decidido vender al jugador uruguayo en cuanto abra el período de fichajes en el mercado invernal. Ni siquiera las disculpas valdrían para alargar su estancia en Anfield. De acuerdo al reglamento interno del club, el Liverpool ha comenzado a abrir un expediente disciplinario para castigar la actitud del delantero, tanto dentro, como sobre todo, fuera del campo.

La mentira a Dalglish, con la consiguiente falta de respeto a sus compañeros y al club, ha sido tomada como las mayores de las ofensas y que no casa con los valores propios y arraigados que crecen en la filosofía interna del Liverpool.

La relación entre Dalglish y Luis Suárez siempre ha sido sobresaliente, e incluso el delantero le señaló como el factor principal de su llegada a Anfield. Cuando más discutido ha sido Luis Suárez en la Premier League, amén de su fama de “piscinero” y de exagerar los contactos con el rival, Dalglish ha encarnado la figura paternal, defensora del jugador que apelaba a dejar tranquilo a Suárez.

La traición de Luis Suárez a Dalglish en Old Trafford atiende más a una cuestión de valor. Obedece a la debilidad del uruguayo a enfrentarse de cara a sus problemas, a ponerles remedio y solución de la manera más deportiva posible.