Pirlo, el gran error del Milán
Si hay un jugador que está destacando con creces esta temporada en el Calcio, ese es Andrea Pirlo. El centrocampista de la Juventus ha conseguido devolver el ADN ganador a la Signora, con su magia, precisión y calidad en la medular.
Muchos cuestionaban en verano la llegada de un jugador de 32 años, que había estado desaparecido la última temporada debido a problemas físicos que le impidieron ser una pieza importante del campeón del Scudetto.
Pero Marotta y Conte lo tenían claro, Andrea debía ser el motor que debía guiar a la Juve a lo más alto y hasta la fecha el centrocampista italiano no ha fallado. Pirlo, reconocido como uno de los mejores jugadores italianos de todos los tiempos ha dotado al equipo de veteranía que va unida a la experiencia, de toque que va unido a la calidad y sobre todo de ambición que va unido a títulos.
En Milán muchos se tiran de los pelos viendo como reforzaron al gran rival con el número “21” y lo que es peor a coste cero. Pirlo decidió dejar Milanello diez años después de su llegada para probar nuevas aventuras.
Él tenía el reto de volver a hacer campeón a la Juve y de momento su desafío tiene muchas opciones de concretarse. En Milán prefirieron quedarse a Seedorf y Ambrosini, antes que a Pirlo y obtuvieron la cesión del Liverpool de Alberto Aquilani, que la pasada temporada estuvo en Torino.
A la vista de los acontecimientos y con estadísticas en la mano, Pirlo ha ganado la batalla al ex jugador de la Roma. Lo ha jugado todo con la Juve y lo ha hecho de manera descomunal, hasta el punto de ser bautizado como “El Mozart bianconero”.
Sus movimientos elegantes y precisos, su temple a la hora de dormir la pelota, su empuje a la hora de montar un contragolpe y sus finos pies capaces de poner el balón donde su ojo y su mente precisan, han hecho que el Juventus Stadium se convierta cada quince días en un teatro solamente apto para finos degustadores de talento y creatividad.
Muchas asistencias, pases imposibles, detalles de infinita calidad y liderazgo en el vestuario y en el campo, son las cosas que ha ido aportando Pirlo desde su llegada en verano. Pero el sábado consiguió dar un paso más y anotó su primer gol con la camiseta bianconero.
Fue con un lanzamiento de falta preciso y con mucha colocación. Pero el recital del “Mago Pirlo” no acabó ahí. En la victoria por 3-1 de la Juve ante el Catania, el “regista” Juventino dio las dos asistencias a Chiellini y Quagliarella, completando una actuación de diez.
Este sábado el camino de Andrea, encontrará al Milán. Los rossoneros son la gran piedra en el sendero de Pirlo y de su Juve tanto en el Scudetto como en la Coppa. En Milán nadie le silbará ni le abucheará, por que a los genios como Pirlo se les quiere y respeta en cualquier campo a pesar de haberse ido al eterno rival, algo que provocaría una catarsis con cualquier otro jugador, pero no con Mozart, al que la afición rossonera agradecerá por siempre su eterna partitura.




