Lazio-Roma, la leyenda de Rómulo y Remo

Marte, el dios de la guerra, engendró en Rea Silvia a los mellizos Rómulo y Remo. Cuando éstos nacieron y para salvarlos fueron arrojados al Tíber dentro de una cesta que encalló en la zona de las siete colinas situada cerca de la desembocadura del Tíber, en el mar. Una loba, llamada Luperca, se acercó a beber y les recogió y amamantó en su guarida del Monte Palatino hasta que, finalmente, les encontró y rescató un pastor cuya mujer los crió.

Lazio-Roma, la leyenda de Rómulo y Remo
El domingo, Lazio y Roma volverán a verse las caras en un derbi.

La leyenda de Rómulo y Remo guarda muchos parecidos con el denominado "Derbi della stracittadina", que enfrenta a Roma y Lazio, dos "hermanos" divididos por el odio y la batalla. Ambos conviven juntos en la capitan italiana desde hace más de 70 años y lo hacen siempre inmersos en enfrentamientos duros, crueles y sin bandera blanca cada vez que el campeonato o la copa los empareja.

Más allá de esas tiranteces desde sus inicios, lo que hace realmente diferente al ‘derby della capitale’ es su carácter político, ya que el partido mezcla dos vertientes en el epicentro del país, en la capital y en su corazón administrativo. La Roma siempre fue el equipo del pueblo, el que más seguidores logró entusiasmar en la ciudad y aquél que aún hoy tiene una masa superior al de su rival.

Los laziale, como su nombre indica, tienen mucha más hinchada en los alrededores, en la periferia y a nivel provincial. Fueron, desde su nacimiento, un club vinculado con las clases más poderosas de la capital, algo reflejado al tomar como escudo el águila del imperio romano. Los giallorossi son apoyados por la tendencia izquierdista mientras los celestes tienen mayor fuerza en la derechista, por lo que las diferencias socioeconómicas a lo largo de su historia ya se dejaron notar desde sus primeros pasos.

Esos problemas políticos siguen siendo hoy el problema número uno de una ciudad que se paraliza cuando sus dos vertientes comparan fuerzas en un césped que, caprichos del destino, están obligados a compartir desde 1950. El Olímpico, de dominio compartido, sólo se puede diferenciar en un detalle que refleja si quien está en juego es uno u otro. La Curva Sud es territorio romanista y la Norte laziale.

Ambas aficiones marcan en el calendario la fecha donde se verán las caras. Da lo mismo la posición en que se encuentren en la clasificación, ya que como todo derbi, el momento, la forma o la calidad no aseguran la victoria. Lo único seguro que se puede esperar, son dos equipos con jugadores sacando espuma por la boca, dejándose el último aliento sobre el césped, para darle la felicidad eterna a su hinchada.

Son muchos los episodios o anécdotas que se han vivido en los Lazio-Roma o Roma-Lazio, como la muerte de un aficionado del Lazio en 1979, tras el lanzamiento de una bengala de la afición de la Roma. Desde entonces en cada encuentro, la afición laziale rinde su particular homenaje a su ángel caido.

Pero no solamente hay "buenos" recuerdos en forma de cántico en el Olímpico. Es normal escuchar mofas por parte de la afición de la Roma bajo el lema “equipo de ovejas seguidas por pastores”. Pero la afición del Lazio no se queda atrás y en sus pancartas es frecuente ver frases del estilo "(“Auschwitz es tu ciudad, los hornos son sus casas” o “equipo de negros seguido por Judios”.

Hace solamente unos años, en 2004, hinchas de la Roma pararon el partido tras convencer a Totti, con el que llegaron a hablar a pie de césped, de que un niño romanista había sido asesinado por la policía en los alrededores. Es el poder que tienen los ultras en Italia y más los de estos dos clubes, que conforman una de las facciones más importantes y violentas de tifosi en el Calcio.

Son cientas las anécdotas que ha generado el duelo entre los dos equipos de la ciudad eterna, con Di Canio y Totti como abanderados de ambos bandos durante los últimos años. El delantero se convirtió en un ídolo de los laziales por dirigirse en más de una ocasión a la grada con el saludo fascista tras ganar un partido.

Totti, por su parte, es uno de los máximo goleadores en los derbis, habiendo marcado en ocho duelos contra la Lazio. Esto debe haber acortado considerablemente la vida del mediapunta porque poco antes de su primer derbi pronunció una frase que pasó a la historia: "Daría varios años de mi vida por marcar un gol en un derbi". Sólo Dino Da Costa, Marco Delvecchio y Vincenzo Montella -todos ellos de la Roma- han marcado más goles que Il Capitano en el derbi della Capitale.

Este domingo, el Lazio llega al partido con siete puntos de ventaja respecto a su odiado hermano. Puede ser la ocasión propicia para escaparse definitivamente y volar hacia los puestos Champions, posición que la Roma, tras las últimas jornadas, tiene muy complicado conseguir. Las calles de la ciudad eterna, estarán vacias a las 15:00 horas del domingo.

Será un duelo a muerte, con 22 gladiadores sobre el césped del Olímpico, que jadeados por sus aficiones desde la grada intentarán ganarse la espada de rudi, símbolo de la libertad que se les daba a los luchadores que conquistaban a la enfervorizada plebe. Solamente esperar que Roma y Lazio no acaben como la leyenda de los dos hermanos, que tras discutir por el nombre que darían a la nueva ciudad, acabaron enfrentados en una pelea que terminó con la muerte de Remo a manos de su "querido odiado hermano".