La conexión entre mafia y Calcio

El domingo pasado en el Luigi Ferraris se pudo ver una lamentable escena donde los ultras locales amedrentaban a sus jugadores hasta hacerles quitar uno a uno su camiseta. Todos sucumbieron al chantaje excepto uno: Guisseppe Sculli. Se subió a la grada y dialogó con ellos hasta que se reanudó el partido.

La conexión entre mafia y Calcio
D´Agostino con la camiseta Azurra

Guisseppe Sculli - nacido en Calabria - es el nieto de Giusseppe Morabito, líder del clan mafioso calabrés ´Ndrangheta, una importante organización que manejaba un amplio sector de la entrada de cocaína en Europa y responsable de diversos asesinatos, algunos de ellos perpetrados incluso fuera de las fronteras italianas. Su nieto empezó a jugar en las categorías inferiores de la Juventus. Como la mayoría de los jóvenes de la cantera juventina tuvo que salir del club y buscar un sitio fuera para madurar como futbolista. Así llegó a Verona al Chievo, donde comenzó a destacar en una buena temporada que le llevó a la selección sub-21 y a destacar como uno de los jóvenes más prometedores del Calcio.

Mientras todo esto ocurría, su abuelo permanecía fugado desde el año 1992. Se tenían sospechas de donde podía ubicarse pero no se terminaba de darle caza. Hasta que irrumpió su nieto en escena. El muchacho como decíamos antes empezaba a despuntar en Verona y empezó a correr el rumor de que su abuelo era un asiduo del campo del Chievo. El desaparecido Giusseppe Morabito iría cada 15 días a ver a su nieto triunfar en la Serie A.

La policía hizo caso de los rumores y empezó a investigar dentro de la afición del Chievo, hasta que en 2004 el rumor se confirmó y fue detenido en el estadio. 12 años fugado sin pistas para acabar detenido en un estadio de fútbol viendo a su nieto.

Esto afecto mucho a Sculli que se estancó en su progresión. La Juventus, propietaria de sus derechos, le cedió al sur a Messina para ver si se rencontraba. Y sí,  Sculli volvió a jugar bien pero coincidió con la etapa más polémica de su carrera. Allí coincidió con otro jugador relacionado con la mafia como D´ Agostino y  fue investigado junto a otros jugadores por amañar un partido en su época de jugador en el Crotone lo que le  conllevó una inhabilitación de 8 meses que cumplió cuando militaba en Genova. También se le acusó de amenazar a personas para que votaran por la relección un candidato en la alcaldía de Locri, su ciudad natal.

En Genoa ya ha vuelto a brillar pero mantiene su poder como bien demostró el pasado domingo poniendo en orden a un grupo de ultras revolucionados.

Gaetano D´Agostino

Aunque parezca sorprendente el caso de Sculli no es el único de un jugador de élite que tiene relación con la mafia.

Gaetano D´Agostino nació en Palermo en 1982. Su padre era un miembro activo del clan mafioso La Cosa Nostra con presuntos vínculos en hasta diez homicidios sobre todo actuando como cómplice dando alojamiento a otros mafiosos. Después de resultar detenido decidió colaborar con la justicia y tratar de desbaratar la organización. La Mafia no perdona estos actos de traición que conllevan la pena de muerte. Tanto para él como para sus descendientes. Desde entonces, tuvo que incorporar una serie de protección para garantizar su vida. Pero el muchacho, con lo que disfrutaba desde pequeño, era con el fútbol. De hecho, en los juicios, se especuló con que una de las compensaciones que solicitó D´Agostino padre fue que lograran que su hijo hiciera las pruebas de acceso del Milán, club que preside Silvio Berlusconi. No recaló allí, se formó en el Palermo y después llegaría a ser contratado por la Roma, aunque no terminó de adaptarse en la Capital. Vivir acompañado de escoltas, tener que variar la ruta para ir a entrenar a diario por seguridad o no poder disfrutar de su tierra le lastró. En 2005 regresó de nuevo a tierra siciliana para jugar en el Messina y tras una gran temporada acabó firmando por el Udinese, donde ofreció sus mejores campañas. Tanto que el Seleccionador Marcelo Lippi comenzó a contar con él y le dio la oportunidad de jugar la Azurra. Tras dejar Udine recaló en la Florentina donde tiene que seguir blindado ante la mafia con lo que tendrá que vivir el resto de su vida.

Calcio y mafia una extraña combinación que nos deja dos historias tan peculiares y tan diferentes como las de D`Agostino y Sculli.