Milan e Inter: rivalidad y negocio eternos

Milan e Inter: rivalidad y negocio eternos

Más de 100 años de rivalidad, casi 300 partidos disputados entre ambos conjuntos, apenas un centenar de tantos para llegar a los 1.000... la historia entre ambos equipos lombardos parece eterna por momentos. Una rivalidad que no lo es tanto cuando se habla de jugadores que cambian las rayas de su camiseta pasando del rojo al azul y viceversa con demasiada asiduidad, pero eso sí, siempre manteniendo el negro.

Peculiar es la palabra para describir la historia y tradición de estos dos conjuntos de la región de Lombardía. Corría el año 1899 cuando los ingleses Alfred Edwards  y Herbert Kilpin fundaron, junto con la ayuda de un grupo de amigos y empresarios ingleses, la sociedad Milano Cricket and Football Club, conocido posteriormente como AC Milan. Ésta incluía una sección dedicada al criquet y otra dedicada al fútbol. En 1908, un cambio en los estatutos de la sociedad deportiva restringía la presencia de jugadores extranjeros en la misma. Sus miembros se dividieron ante tal situación y finalmente se decidió por mayoría prohibir la contratación de foráneos. Ante tal situación, 43 de sus miembros desertaron para posteriormente formar su propio club: el FC Internazionale Milano, conocido como Inter de Milan.

Debido a sus diferencias socio-económicas comienza la rivalidad entre ambos clubes. El AC Milan era considerado el equipo del proletariado; de hecho, sus hinchas eran conocidos como los "destornilladores". Por su parte, el Inter de Milan estaba asociado con la burguesía lombarda de aquellos años. La evolución histórica de ambos clubes ha ido diluyendo sus perfiles ideológicos hasta tal punto que curiosamente, hoy en día, ambos conjuntos son presididos por líderes totalmente opuestos a sus filosofías iniciales: el AC Milan por el conservador Silvio Berlusconi mientras que el Inter de Milan por el progresista Massimo Moratti.

Enemistad histórica

Desde sus orígenes ha habido una gran rivalidad pero en la década de los 60 es cuando comenzó a fraguarse la historia entre ambos conjuntos. Equipos formados por grandes figuras y que alternaban su dominio, tanto en Italia como en el resto de Europa. El Milan estaba liderado por el magnífico Gianni Rivera –apodado Golden Boy por su talento– y contaba en sus filas con hombres como Maldini o Trapattoni. Por su parte, el Inter de Milan tenía a Sandro Mazzola como principal estrella y compañeros de la talla de Giacinto Fachetti, Luis Suárez o Mario Corso, entre otros. Con estos protagonistas, el duelo Milan e Inter se convirtió en un enfrentamiento en el que ambos equipos de la ciudad alternaban éxitos. Dirigidos por Nereo Rocco y Helenio Herrera respectivamente, los "rossoneri" consiguieron la Copa de Europa en 1962-63, los "nerazzurri" levantaron las dos siguientes y en la temporada 1968-69 fue nuevamente el Milan quien se hizo con el título. 

Por aquel entonces, la rivalidad entre ambos equipos era tan significativa que terminó afectando a la Selección Italiana. Sus dos máximas estrellas Rivera (Milan) y Mazzola (Inter) no solían jugar juntos en el combinado nacional. Por lo general, uno era sustituido por el otro. Esta situación tuvo su punto de inflexión tras la derrota frente a Brasil en la Final del Mundial de México en 1970. 

Se trata del único partido de rivalidad local en el viejo continente que enfrenta a dos campeones de Europa

A finales de los 80 y principios de los 90 volvieron a saltar chispas entre ambos conjuntos. El Milan de los holandeses frente al Inter de los alemanes. Marco Van Basten, Frank Rijkaard y Ruud Gullit frente a Andreas Brehme, Jürgen Klinsmann y Lothar Matthäus. Dos tríos de autentico lujo que tuvieron su culminación en los octavos de final del Mundial de Italia en 1990. Caprichos del destino, Holanda y Alemania se enfrentaron en San Siro, en el que para muchos fue un mini derbi entre las dos "squadras" italianas. La selección holandesa era la principal favorita puesto que era la actual campeona de Europa y el mencionado trío de jugadores había conquistado las Copas de Europa de 1989 y 1990 para el Milan. Aún así, Alemania se hizo con la victoria (2-1) con tantos de los "nerazzurri" Klinsman y Brehme, una victoria moral para los aficionados del Inter.

         

 

 

 

 

 

La pasarela de Milán

Milan hace gala de su fama de ciudad de la moda y su pasarela sirve tanto para grandes diseñadores (Armani, Gucci, Dolce&Gabana, etc.) como para jugadores que terminan vistiendo los colores del vecino de enfrente. Lo que en España sería prácticamente impensable –continuos cambios de jugadores entre Real Madrid y Barcelona– en Italia es algo bastante habitual.

Resulta curioso que, el único aspecto deportivo en el que ambas entidades no tienen ningún reparo en coincidir es en negociar el traspaso de sus jugadores al eterno rival. El último caso es el reciente trueque Cassano-Pazzini. "Talentino" viste la camiseta del Inter mientras que Pazzini defiende los intereses del Milan. Éste es el último ejemplo de una larga lista de intercambio de colores que en contadas ocasiones ha tenido éxito, y que sirve para debatir si el objetivo final de las operaciones es reforzarse o pretender empeorar al rival. Un intercambio que la mayoría de las veces ha favorecido al Milan.

El referente fue Giuseppe Meazza. El genial delantero italiano (campeón del mundo en 1934 y 1938) decidió cruzar la línea y convertirse en jugador "rossonero" tras pasar 13 temporadas marcando goles en el Inter. Posiblemente, éste sea el único jugador al que le han perdonado semejante traición. De hecho, tras la adquisición del estadio de San Siro por parte del ayuntamiento de la ciudad, Milan e Inter comenzaron a compartir estadio. Los concejales lombardos de aquel entonces decidieron renombrarlo como Giuseppe Meazza, homenajeando al futbolista que defendió los colores de ambos clubes. Esta decisión fue bien aceptada por parte de los seguidores "nerazzurri" ya que en el conjunto interista fue un verdadero mito –llegando incluso a ser su entrenador– mientras que no terminó de convencer a los aficionados "rossoneri" puesto que su participación en el Milan no fue muy exitosa. Hoy en día, el estadio es llamado San Siro por el Milan y Giuseppe Meazza por el Inter.

Tras Giuseppe Meazza, más de 30 jugadores han disputado partidos con los dos equipos. El paso de jugadores del Milan al Inter, sin previa parada en otros clubes, ha sido más bien discreto. Desde el vetusto Luigi Cevenini a los más actuales Fulvio Collovati, Dražen Brncic, Andrés Guglielminpietro, Ümit Davala o Thomas Helveg: jugadores que nunca llegaron a triunfar con la camiseta interista. El camino contrario tuvo mayor repercusión, tanto mediática como, sobre todo, futbolística. Los defensas Taribo West, Dario Simic y Giuseppe Favalli, los delanteros Maurizio Ganz y Christian Vieri pero sobre todo, los centrocampistas Andrea Pirlo y Clarence Seedorf.

Andrea Pirlo debutó con el Brescia y tras temporadas llegó al Inter siendo expreso deseo de su entrenador Mircea Lucescu. Ocupando la posición de mediapunta, el técnico rumano no fue capaz de sacarle el máximo rendimiento y desde las oficinas del Inter decidieron venderlo a su eterno rival –18 millones de euros y el defensa Drazen Brncic–. Carlo Ancelotti, por aquel entonces entrenador "rossonero", lo reconvirtió a mediocentro y desde esa posición el italiano ha marcado una época en el fútbol italiano, tanto en el Milan –donde permaneció una década como futbolista– como en la selección italiana.

Similar situación vivió Clarence Seedorf. Tras conquistar Liga y Champions con el Real Madrid, el holandés fichó por el Inter de Milan –pagando 25 millones de euros–. No terminó de cuajar e incomprensiblemente acabó en las filas del Milan en una operación redonda para sus intereses. Ambos clubes intercambiaron jugadores: Seedorf se fue al Milan y Coco acabó en el Inter. Ni que decir tiene que el Milan fue el más beneficiado de este trueque. Seedorf permaneció en el conjunto "rossoneri" durante 10 temporadas logrando un espectacular rendimiento.

El único que ha marcado para ambos conjuntos en el derbi milanés es el brasileño Ronaldo

Previo paso por diferentes equipos, otros muchos futbolistas han vestido ambas camisetas demostrando que, en el país de la bota, el fútbol va más allá del amor y la fidelidad a unos colores. Futbolistas de primer nivel como Roberto Baggio, Christian Panucci, Edgar Davids o Patrick Vieira cambiaron jugar en San Siro por Giuseppe Meazza. Al contrario también aparecen grandes figuras como Hernán Crespo, Ronaldo o Ibrahimovic.

Estadísticas y curiosidades

- El Derbi della Madonnina es el nombre que reciben los enfrentamientos entre ambos equipos, en honor a la estatua de la Virgen María que corona el Duomo –la catedral       de la capital de Lombardía–.

- El primer derbi milanés se jugó en 1908 en la localidad suiza de Chiasso, donde el Inter solía reclutar futbolistas e hinchas. En aquel partido el Milan se impuso por 2-1.

- Andriy Shevchenko es el máximo goleador de los derbis con 14 tantos.

- El Inter es el único equipo de Italia que ha militado siempre en la máxima categoría.

- En Serie A han disputado 178 encuentros con un balance 66 victorias para el Inter, 52 empates y 60 victorias para el Milan.

- Ambos equipos han conseguido 18 campeonatos nacionales, pero en Europa, el Milan tiene siete entorchados por tan sólo tres del Inter.