Udinese y Genoa se quedan sin pólvora

Udinese y Genoa se quedan sin pólvora

Blanquinegros y rojiazules no son capaces de pasar del empate sin goles en un partido insulso y aburrido, marcado por la ausencia del goleador local Di Natale. Las ocasiones de peligro para ambos bandos se cuentan con los dedos de una mano, en un partido del que se esperaba mucho más.

Udinese
0 0
Genoa

Antonio Di Natale es un jugador muy, muy bueno, uno de los mejores que se pueden encontrar actualmente en la liga italiana. Y no se crean que es una exageración. Sus números le avalan: Totò, profesional de esto de la pelota desde 1996, lleva anotados 235 goles en lo que va de carrera, con una media cercana a un tanto cada dos partidos que muy pocos delanteros en el mundo pueden aspirar a igualar. Está además en su mejor etapa profesional, pese a que le faltan días para cumplir los 35 años. En sus últimas tres temporadas suma, respectivamente, 29, 28 y 29 anotaciones. No es un derroche de talento como Totti, no es un portento físico como el Ronaldo brasileño de sus mejores tiempos, no es un un suertudo que vive rodeado por los mejores del planeta como Raúl González. Es, simplemente, el tipo con más olfato de gol que ha dado Italia, y posiblemente Europa, en las últimas décadas. La ciudad de Udine tiene la inmensa fortuna de que el napolitano se ha afincado allí. Por eso, cuando se pone la camiseta blanquinegra con el número 10, se convierte en capitán general, en líder indiscutible a quien nadie se atreve a toser.

El problema, ay, es que no siempre está. En ocasiones se lesiona, a veces es amonestado, e incluso de vez en cuando ocurre que saca a relucir su carácter de macho alfa contra quien no debe; Guidolin, su entrenador, sabe que es de largo el mejor de sus pupilos, pero no está dispuesto a tolerar indisciplinas, así que si toca castigarle dejándole fuera de la convocatoria, no le tiembla la mano. 

Esto no sería grave de no ser porque el Udinese carece completamente de plan B. La plantilla es larguísima, pero ningún otro efectivo llega ni de lejos a dar el nivel de Totò. Y mucho menos Ranégie, un trotón importado de Suecia que apunta maneras pero no basta para cubrir el hueco. Huérfanos de referencia ofensiva, Guidolin planteó sobre el césped del Friuli un dibujo peculiar, un 3-5-1-1, basado en la idea de que si se acumula gente en el centro del campo se ahoga al rival y se evitan riesgos. Luego ya si eso se inventará algo por ahí arriba.

En parte funcionó. El Genoa quedó maniatado, con Immobile y Borriello en punta muertos de aburrimiento porque el balón no pasaba ni medio cerca de ellos. No puede decirse que el club genovés se esforzara mucho en cambiar la situación, sabedor de que, aunque por ahora la clasificación no lo refleje, el rival es uno de los gallitos de la categoría, entre otros motivos por gozar de una defensa sobria y competente. Así que se limitó a agazaparse intentando salir de vez en cuando a la contra. No lo consiguió, pero tampoco le importó mucho.

Dueño y señor el Udinese de la pelota, no se le ocurría qué hacer con ella. Al poco de empezar Danilo soltó un obús que salió rozando el larguero, pero tan rápido como se les encendió la bombilla se les apagó. El resto del partido lo dedicaron a retener el balón, tocando y volviendo a tocar, sin rastro de profundidad o de capacidad de desborde. Lo natural era que los minutos fueran pasando y que el escaso púbico presente fuera poco a poco perdiendo el interés ante un espectáculo tan anodino. Ni visitantes ni locales quisieron contradecir las leyes de la Naturaleza.

El empate, a decir verdad, no favorece a ninguno de los dos en sus aspiraciones, pero sí perjudica un poco más a un Udinese que de momento no termina de arrancar y deambula en la mitad inferior de la clasificación. No es demasiado grave porque precisamente el Genoa está media docena de puestos por encima pero sólo cuenta con dos puntos más, lo que da idea de lo provisional que es aún todo. Aun así, si en Friuli quieren volver a ser felices con su equipo como en las últimas temporadas, más les vale ir poniéndose las pilas, que la Champions comienza a alejarse más de la cuenta.

Foto: Getty / D. Panato

Ficha técnica:
Udinese: Brkic; Benatia, Danilo, Coda; Faraoni (Allan, min. 74), Pereyra, Pinzi, Lazzari, Pasquale; Fabbrini (Barreto, min. 67), Ranegie.
Genoa: Frey; Sampirisi (Ferronetti, min. 46), Granqvist, Canini, Moretti; Kucka (Anselmo, min. 68), Seymour (Toszer, min. 14), Antonelli; Bertollacci; Immobile, Borriello.
MARCADOR:
ÁRBITRO: Romeo. Amonestó a Pinzi (Udinese) y a Kucka y Borriello (Genoa)
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 6ª jornada de Serie A. Flojísima entrada, unos 12.000 espectadores, en el estadio Friuli de Udine.