El día que Alexis Sánchez y Di Natale destrozaron al Palermo
El 27 de febrero de 2011, el Udinese alcanzó la cima de la gran montaña escalada durante todo el año, tras vapulear en un partido involvidable al Palermo en Sicilia por un contudente 0-7. La derrota sufrida costó el cargo al entrenador Delio Rossi solo unas horas después.
El 0-7 obtenido por el Udinese en Palermo es la segunda vez que se da en la historia del máximo campeonato liguero transalpino, si bien no es la victoria más abultada a domicilio. Hasta ahora, la única oportunidad en que se había registrado un 0-7 en partido de la máxima categoría italiana fue en el Pro Patria-Juventus Turín, el 10 de septiembre de 1950, en la primera jornada.
En la historia de la Serie A, la mayor diferencia de goles obtenida por un equipo se registró en un Torino-Alessandria que terminó con un contundente 10-0. Fue en mayo de 1948, en la trigésima segunda jornada. Volviendo al partido, el Udinese tras un inicio nefasto en el campeonato se había convertido en un rodillo dificil de parar tras la quinta jornada.
El Palermo por su parte demostraba una jornada si y otra no, ser un equipo inestable, capaz de poder vencer a la Juve en Torino y luego perder en casa ante el Bari. Ambos se vieron las caras en el Renzo Barbera en la jornada 22, la última para Delio Rossi en el banquillo local.
El Udinese llegó al partido con todas sus estrellas, sobresaliendo la pareja atacante ofensiva formada por Di Natale y Alexis Sánchez, siempre bien secundada por los Handanovic, Zapata, Inler o Asamoah. Pero el Palermo tampoco se quedaba atrás en cuanto a su alineación, ya que disponía de su once de gala, con los Pastore, Balzaretti, Sirigu, Ilicic o Nocerino.
Ninguno antes de empezar el choque habría presagiado u osar adivinar un marcador que sería escandaloso. Desde el primer minuto los visitantes asediaron la portería rosanera hasta que a los 10 minutos Armero colocaba un preciso centro en la cabeza de Di Natale que adelantaba a los suyos en el marcador.
En el minuto 19 llegaría el segundo. Un saque de esquina botado por Di Natale, acabó siendo despejado por Sirigu, pero entre una telaraña de jugadores de ambos conjuntos, apareció Sánchez para fusilar en el área pequeña.
Haciendo gala de un contragolpe letar e imposible de parar para cualquier equipo, los friulitanos hicieron el tercer gol a los 28 minutos, tras defender un corner y plantarse en el área de Sirigu con solo cuatro toques, los que llevaron al "niño maravilla" a batir al portero italiano tras dejarlo sentado con dos bicicletas.
El Palermo noqueado y aturdido, no lograba remediar el desangramiento que estaba padeciendo.A los 40 minutos, Bacinovic complicaba más las cosas para los suyos al ver la segunda tarjeta amarilla y dejar a su equipo con diez.
En la misma jugada, Asamoah se sacó un latigazo desde fuera del área, que Sirigu no pudo detener, Alexis remató de tacón, el portero despejó casi sin quererlo y apareció Di Natale siempre a la caza del gol, para rubricar el cuarto de la tarde.
Un minuto después, en el 42, Sánchez firmaba el quinto, tercero de su cuenta particular, tras dejar sentado a Muñoz y a Bovo y fusilar a Sirigu. Con la manita, el Palermo se marchó a los vestuarios entre una sonora pitada de su afición.
Pero si quedaba alguien que confiara en que a los visitantes se les hubiera acabado la pólvora, solo necesitó tres minutos para darse cuenta de que el hambre voraz del Udinese no iba a tener límite. Benatia prolongaba en banda derecha a Isla que centraba al primer palo, donde aparecía Sánchez para batir a Sirigu en un segundo intento, tras despejar el guardameta italiano el primer disparo y ver la pasividad de toda su defensa que dejó rematar al chieno en segunda instancia sin ninguna presión.
El partido finalizó a los 60 minutos, cuando Darmian cometía penalti sobre Armero y dejaba a su equipo con nueve jugadores y con Di Natale subiendo el séptimo al marcador, tras transformar la pena máxima. Con media hora por delante, el Udinese no quiso hacer más sangre ante su rival y se limitó a dejar pasar los minutos.
Aquel 27 de febrero, consagró a Alexis Sanchez en el Calcio. Sus cuatro goles fueron muy bien visionados y guardados por Pep Guardiola que pocos meses después decidió ficharlo para su Barcelona. Di Natale consiguió un hattrick que a la postre serviría para alzarse con el capocanonieri de la Serie A con 28 goles.
Ellos dos fueron las estrellas rutilantes de un equipo sólido y compacto que Guidolin consiguió moldear a su imagen y semejanza. Algunos de ellos dejaron el club este pasado verano, pero otros llegaron para prolongar un equipo que ya dejó de ser una revelación hace tiempo y que alcanzó su mayor gloria aquel domingo de febrero en Sicilia.




