El partido que cambió la historia de Messi
El delantero argentino tenía ya apalabrada su cesión al Espanyol en el verano de la temporada 2005-06, pero su partido ante la Juve y las claras intenciones de Fabio Capello de llevárselo a Torino tras el partido, hicieron replantearse a la junta azulgrana la marcha del que desde entonces ha sido la referencia mundial en el deporte rey. La Juve y Messi, Messi y Capello, un partido y un destino: triunfar en el Barcelona.
"Durante toda mi vida nunca he visto un jugador con esa personalidad y calidad con sólo 18 años". Así definió Fabio Capello a Lionel Messi.
Particularmente fascinante es la historia del Trofeo Joan Gamper de 2005, un prestigioso escaparate de verano donde el conjunto azulgrana se enfrenta cada temporada a un invitado internacional y que en aquél año fue la Vecchia Signora.
Aquel año 2005 por primera (y única vez), el equipo rival, la Juventus entrenada por Fabio Capello, se impuso en los penaltis tras llegar a los noventa minutos con empate a dos. Ese torneo dedicado a Joan Gamper, fundador del Barça, fue el primer escaparate mundial que hizo conocer al que en los años venideros ha sido el mejor jugador del mundo.
En la anterior temporada Messi hizo su debut con nueve partidos, convirtiéndose en el goleador más joven de la historia azulgrana (en ese entonces superó a Bojan), había ganado un Mundial juvenil y estaba en la mirilla de Moratti. El trofeo Joan Gamper contra la Juve fue el partido donde Messi pasó de ser un prometedor joven a una superestrella del mundo. Los aficionados del Barça habían sufrido durante mucho tiempo el dominio del Real Madrid hasta que hizo su aparición el "Messias" en un periodo en el que Rijkaard, Ronaldinho y Eto'o habían llevado el entusiasmo al Camp Nou.
100.000 catalanes rugieron la exaltación del nuevo rey durante una hora, sin embargo, también mantuvieron la desesperación de ver cómo el equipo abordó aquel día a los Cannavaro, Vieira, Camoranesi, Del Piero y Zlatan Ibrahimovic. En comparación con las tìpicas estadísticas azulgrana, la Juve tuvo un 62% de posesión de balón en el Camp Nou. Pero en un momento Messi, que hasta entonces había luchado mucho contra la defensa de la Juventus se aventuró en un slalom eléctrico, sorteando a Pessotto y Cannavaro y asistiendo a Andrés Iniesta.
Ese fue el momento de la revelación del jugador que sería un fenómeno de los años venideros. Tras finalizar el partido la Juventus solicitó formalmente un precio por Messi al Barcelona, pero la petición fue rechazada de inmediato. Aquella noche, Capello nada más concluir el encuentro reveló en la rueda de prensa que "ese chico puede hacer lo que quiera con la pelota. Es impresionante ganar un título mundial sub 21 con 18 años, pero esta noche ha estado excepcional, ha jugado de esa manera contra algunos de los mejores jugadores del mundo."
Más tarde, el Barça y la Juve ganaron fácilmente Liga y Scudetto, y ganaron sus grupos de la Champions. En la final, el Barça superó al Arsenal que sorprendentemente eliminó a la Juve. Aquella fantástica temporada los destinos de los dos mejores equipos del mundo se dividieron: El Barcelona ha dominado y continúa siendo el gran dominador desde hace cinco años, mientras que Juventus fue despedazada por la justicia deportiva italiana.




