El Siena hace de resistencia en Torino
La Juve tropezó y no pudo pasar del empate a cero en casa ante el Siena. El líder del Calcio tuvo una muralla delante que no le dejó rentabilizar las ocasiones. El empate del Milán ante el Nápoles, deja al conjunto bianconero con un punto de ventaja sobre los rossoneros.
La Juve de Conte se encontró en el Siena un hueso duro de roer. Los de Sannino llegaron a Torino con la lección bien aprendida para parar a la maquinaria bianconera, que se encontró con un equipo replegado durante los noventa minutos en su propio campo, que hacía imposible cualquier ofensiva juventina.
Conte regresó al 4-3-3, con Vucinic y Pepe por bandas secundando a Matri, pero el montenegrino no tuvo su mejor día, Pepe tuvo que ser cambiado por Giaccherini a los 38 minutos y Matri estuvo siempre rodeado de una telaraña de defensa toscanos. La Juve lo intentó por bandas, pero los centros al área se perdían entre el gran número de piernas del Siena.
Con Pirlo y Marchisio lo probó por el centro, pero la muralla visitante todavía se hacía más fuerte, por lo que la única manera era intentarlo desde fuera del área. Lo probaron Pirlo, Marchisio, Vidal e incluso Matri, pero nada, cuando el balón no se marchaba fuera, aparecía la figura de Pegolo para acabar con las posibilidades juventinas.
Lichtsteiner tuvo la ocasión más importante en el primer tiempo, con un disparo en el aire de primeras, tras un gran centro de Pirlo, en una de las pocas veces en las que la defensa del Siena no estuvo atenta. Sannino salió con dos delanteros (Calaio y Destro), pero las misiones de ambos estuvieron muy alejadas del ataque.
Tapar y presionar la salida de balón de los dos centrales juventinos (Barzagli y Chiellini) fueron las principales consignas que Sannino les dio a sus delanteros. Una vez hechas sus tareas, a ponerse el mono de trabajo y a ejercer la presión en el mediocampo, de hecho Destro llegó a cometer hasta cuatro faltas tácticas a Pirlo en el campo toscano.
La Juve se llevó por goleada la posesión del balón. El Siena permaneció encerrado en su campo durante más de tres cuartos de partido. De hecho hasta el final no disparó a portería. A tres minutos para el final, Regginaldo hizo el único disparo del Siena en todo el encuentro. Eso sí, Buffon tuvo que meter una mano milagrosa y desviar el disparo, aunque en el rebote, Gazzi totalmente solo y con portero juventino en el suelo, envió el balón a las nubes.
De nada sirvieron los cambios de Conte. Borriello y Quagliarella reemplazaron a Vucini y a Matri, pero la tónica siguió siendo la misma. La Juve encerrando en su área al Siena y los toscanos despejando balones y ocupando todos los espacios posibles en su área. Giaccherini tuvo la ocasión más clara de la Juve en la segunda mitad, tras una triangulación con Borriello y Quagliarella, que acabó con un disparo por encima del larguero.
Anteriormente, Pirlo con un gran lanzamiento de falta y Matri con un cabezazo hicieron lucirse a un Pegolo que se convirtió en la peor pesadilla de los bianconeros. No solo por sacar todos los balones de gol, sino por las constantes pérdidas de tiempo que hicieron enfurecer a la afición local.
La jugada polémica llegó a cinco minutos para el final del encuentro, con un claro penalti de Vergassola por mano dentro del área tras un centro de Chiellini, que hizo enfurecer a todo el estadio. Peruzzo con quien la Juve nunca había empatado a lo largo de su carrera no vio nada y dejó seguir.
Los últimos minutos fueron de total locura para la Juve, que perdió la cabeza y se limitó a perseguir el balón a contrarriente del tiempo, que ya tenía señalado en su destino el resultado final. Los bianconeros con el empate, perdieron una gran ocasión de darle un golpe importante al Scudetto.
Dejando de lado el penalti no señalado que pudo cambiar el resultado del partido, a la Juve le sacó de quicio el planteamiento de Sannino. El Siena, perfecto defensivamente, juntando sus líneas y ejerciendo presión en la salida de balón de los centrales, mostró las carencias ( si se puede llamar así) de la Juve.
Si encima a la concentración de los toscanos, se le suma la poca precisión de la Juve en sus ataques, la nubladez de las bandas y el cansancio físico y sobretodo mental que supone el ver como pasan los minutos y las cosas no cambian, dejarán a Conte muchas variantes que deberá estudiar para que otro rival pueda aprovecharse del partido del Siena.
Con el empate del Milán ante el Nápoles, la Juve pierde la ocasión de colocarse a cuatro puntos con un partido por disputar (ante el Parma dentro de dos semanas). La diferencia entre ambos conjuntos sigue siendo de un punto. Los dos equipos se verán las caras esta semana en la Coppa.
Será un encuentro importante también en el campeonato, de cara a salir reforzado. La Juve se mantiene invicta todavía esta temporada (23 partidos, contando los dos de Coppa) y los rossoneros querrán ser el primer equipo en hacerles morder el polvo.










