Dos colosos y un solo trono
Coloso se denomina a la estatua de gran magnitud, la que excede mucho del tamaño natural, aunque también se refiere a cualquier elemento de dimensiones gigantescas, ya sea un edificio o cualquier otro elemento descomunal. El pintor español Francisco de Goya, hizo suya una obra llamada “El Coloso”, en el que un gigante de tamaño colosal se yergue tras unos montes, ocupando el centro de la imagen, rodeado de nubes y con los puños en alto. El tercio inferior del lienzo lo ocupa un sombrío valle donde una multitud de gente y ganado se dispersa caóticamente en todas direcciones.
Temor, asombro, impacto y redención son los sentimientos que adquieren todos aquellos que se cruzan con el gigante de tal dimensiones, cercando tan solo como único deseo poner la integridad lejos de su Magna Presencia. En Italia desde que se implantó el Calcio, hubo siempre dos colosos que intercambiaron su mandato alternativamente, convirtiendo sus vitrinas de trofeos, en museos de arte que con el paso del tiempo, fueron completándose cada vez con más frecuencia.
Milán y Juventus o Juventus y Milán, son los dos equipos más laureados de Italia y poseen un amplio historial en Europa, que les hace estar entre los mejores del continente futbolístico. Sus escudos y emblemas, son toda una institución en el “país de la bota” y también fuera de él. Los bianconeros han dejado atrás la peor época de su historia, que ha durado cinco años, demasiado tiempo de ventaja para su más acérrimo rival, que tampoco ha sabido aprovechar, al menos hasta la pasada temporada, donde consiguieron su Scudetto número 18, todavía muy lejos de los 29 trofeos que copan la vitrina de la Juve.
A diferencia de otras temporadas, el Scudetto parece un mano a mano entre los dos colosos. Juventus y Milán parecen destinados a luchar hasta el final por proclamarse rey de reyes. Pero no solamente en el campeonato se verán las caras, también en la competición copera se jugarán el honor y el orgullo. El miércoles inicia la gran batalla. San Siro albergará la ida de las semifinales coperas. Los rossoneros llegan al partido en el peor momento de la campaña, lo que les hace todavía más peligrosos. Una derrota y un empate en los dos últimos encuentros parecen haber dormido al gigante.
Y hablando de gigantes, la máxima estrella rossonera, el sueco Ibrahimovic, no llega al partido de la mejor manera mentalmente tras su bofetada “ a lo Bud Spencer” en la última jornada ante Arónica, que le costará perderse algún partido en el campeonato, no así el de la Coppa, donde se verá las caras con el club en el que se hizo un nombre, la Juventus. La Vecchia Signora llegará al partido como líder invicto del Calcio. Los bianconeros suman 23 partidos (contando los dos de Coppa) sin conocer lo que es la derrota, por lo que si hay un partido en el que los de Conte pueden morder el polvo, es este, ante su gran rival en la historia.
La llegada de Allegri la pasada temporada implantó un nuevo modelo en Milanello. Copado de muchas estrellas cargadas de mucho ego en sus experiencias anteriores, el antiguo entrenador del Cagliari, supo manejar el vestuario a la perfección, un lugar donde residían jugadores del calibre de Ibrahimovic, Cassano, Robinho o Pato. Ese es el gran poder del Coloso Milán, la calidad y el desequilibrio que aportan las individualidades, siempre encumbradas por el talento sueco. En la Juve, este verano la llegada de Conte acabó con la rotura del vestuario y el ir cada uno a la suya.
La leyenda bianconera, que demostró durante trece temporadas estar al nivel de lo que se necesita para llevar la camiseta juventina, ha devuelto la alegría, ilusión y entusiasmo con su regreso a casa para sentarse en el banquillo. La Juve sigue teniendo estrellas como Buffon o Del Piero, pero prima ante todo el grupo. El colectivo es básico y esencial para un equipo que gira alrededor del talento de Pirlo, que se enfrentará al que fue su equipo durante diez temporadas.
El clásico por excelencia en Italia promete más que nunca. Los dos colosos se dejarán la vida y el alma en el campo para demostrar que siguen siendo los más grandes y para mantener el status soberano del Calcio. El primero de los tres rounds directos que quedan para probarse, comenzará el miércoles en territorio rossonero. La vuelta será en marzo en feudo bianconero y una vez ya salido el vencedor del duelo copero, San Siro volverá a enfrentar a los dos Colosos en el campeonato.
Se avecina un vendaval de emociones, sentimientos y lucha, mucha lucha. Todas las armas estarán puestas sobre el césped, para asestar el golpe que marque el camino hacía el reinado soberano que determinará cual de los dos Colosos probará las mieles del triunfo y cual de los dos se retirará herido planificando su siguiente batalla.




