Cáceres, el regreso del uruguayo pródigo
Un año y medio alejado de casa, pero ese tiempo no fue un obstáculo para que Martín Cáceres regresara por la puerta grande a Torino. El jugador uruguayo, llegado a la Juve en el mercado invernal procedente del Sevilla hizo su segundo debut con la camiseta bianconera en la Coppa ante el Milán.
El escenario San Siro, con el actual campeón del Calcio enfrente. Pero al “Pelado” le dio lo mismo, el solo quería agradecerle a Conte y a la afición juventina que tanto clamó por su regreso y que mucho lamentó su marcha hace año y medio, la larga espera para volverle a ver con las dos estrellas sobre el escudo.
Y con dos estrellas en forma de goles, el uruguayo coloca a la Juve con más de un pie en la gran final que se jugará en mayo y que podría permitir a la Signora obtener su décimo entorchado que significaría coserse la estrella de argento en su “maglia”.
Cáceres hizo bueno el dicho de llegó, vio y venció. En su primer partido fue capaz de exorcizar al “diavolo”. En el primer gol mostró que su garra no tiene fin, que su lucha nunca se apaga, como demuestra su cabalgata hasta la línea de fondo, cuando Borriello y Del Piero estaban montando el ataque, secundados por Padoin y Giaccherini.
Tras el disparo de Borriello que despejó Amelia, todos ellos ya se habían quedado atrás sin continuar la jugada, pero no el guerrero de la coleta, que no perdió de vista la pelota y la siguió hasta que consiguió meterla en la red, haciendo enloquecer a todos los bianconeros.
Como ya sucedió en su debut con la Juve en la temporada 2009-2010, donde fue de lo poco que se salvó en aquella campaña nefasta para primero Ferrara y posteriormente Zaccheroni, “el pelado” debutó con gol en su estreno como Juventino. Fue ante el Lazio en Roma, con un gran disparo desde la frontal.
Un disparo que volvió a sacar a relucir el pasado miércoles en San Siro, pero con una mayor suavidad y con una mejor precisión, que hizo que Amelia solo pudiera ver como el balón se colaba en su escuadra, para regocijo de Martín que ni en sus mejores sueños, podía pensar que debutaría con un doblete ante el Milán.
Martín ha madurado mucho en este año y medio en el Sevilla, donde se convirtió en pieza clave del entramado sevillista. También con la celeste de Uruguay consiguió tocar el cielo en la Copa América y cerca estuvo de dar la sorpresa en el Mundial de 2010. Aquí ganan todos. El Sevilla que lo compró por 3 millones de euros y que a final de temporada se embolsará casi 10, la Juve que recupera la garra y la lucha del que muchos querrían ver como el nuevo Montero y Martín que en Torino podrá optar a ganar trofeos.




