Celtic-Rangers: Duelo con sabor a despedida en Glasgow

Los Bhoys son favoritos ante el Rangers al disponer de una plantilla con mayor calidad, los visitantes se encuentran inmersos en una inacabable crisis financiera que ha lastrado su potencial desde enero. La liquidación del club es una posibilidad más que probable, esto pondría un punto y final a 140 años de historia. La última chispa de la pasión y el odio visceral que ambos clubes se profesan, podría vivir pues su último capítulo mañana, a la 13:45, en Celtic Park. A la 13:45 Vavel lo contará en directo. Árbitro: Callum Murray (ESC). Celtic Park, Glasgow (Escocia).

Celtic-Rangers: Duelo con sabor a despedida en Glasgow
Mañana el último Old Firm de la temporada... o de la historia.
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"It's been a good ride, but ..." esta frase introduciría muy bien lo que se percibe desde fuera respecto al futuro del Rangers, su rivalidad con el Celtic y el futuro del fútbol escocés en general. ¿Y ahora qué? La pregunta no se puede plantear aún, pero podría ocupar las principales portadas en los medios escoceses durante los próximos meses, e incluso años, ya que el devenir del Rangers puede ser un golpe durísimo para un fútbol que ya se encuentra en un estado suficientemente catatónico como para recibir aún más malas noticias. Días felices en Celtic Park, tormenta contínua en Ibrox. La rivalidad será eterna, pero es más que posible que uno de los dos contendientes ya no exista en unos meses, en el peor de los casos, o que sea refundado como nueva institución, otra de las opciones que se barajan en los directorios de Govan. Pase lo que pase, la polémica está servida.

La crisis del Rangers

Hace más o menos un año, aficionados del Rangers se regocijaban de la posible compra de su club por parte de un billonario: Craig Whyte. Después de unos años con la economía del club por los suelos, el salvador había llegado, un hombre de negocios de Motherwell era el elegido para sacar el club adelante. Whyte se hizo con el club por el módico precio de una libra, aceptando por otra parte todas las deudas que el club tenía desde la época de David Murray, pero no había ninguna duda de que el nuevo propietario tenía las cosas claras. Incluso se atrevió a prometer 25 millones de libras en fichajes para los siguientes 5 años, los buenos jugadores volverían a Ibrox, era cuestión de tiempo. Un Rangers deshauciado había podido con el Celtic durante los 3 últimos años gracias al buen hacer de uno de sus entrenadores tótem: Walter Smith. Con dinero disponible, una etapa de dominio de los Gers estaba al caer. Esa fue la historia que muchos aficionados del Rangers creyeron, y fue la que buena parte de la prensa escocesa vendió. La realidad, como suele pasar demasiadas veces con la prensa escrita, fue por otro camino bien distinto al descrito en medios como el Daily Record.

El loco billonario fan del Rangers resultó ser solamente un loco, presuntamente aficionado al equipo, que hipotecó al club invirtiendo el dinero que los aficionados habían depositado en las arcas de la entidad de Glasgow. En 2000 tuvo una sanción de 7 años sin poder dirigir ninguna institución. Nadie en la prensa escocesa dio cuenta de estos hechos, salvo casos contados, que contaron la realidad meses antes de que estallara la bomba. Pese a las opiniones de gente como Walter Smith o Ally McCoist, el problema del Rangers no ha sido sólo Craig Whyte, él solo ha sido la punta del iceberg de una gestión fraudulenta que se remonta a los tiempos del anterior presidente. La SFA sancionó al Rangers hace unos días con una multa de 160 000 libras por sus operaciones de evasión de impuestos, y impedirá a los Gers cualquier tipo de fichajes de jugadores mayores de 18 años por un año. La situación no podría ser más trágica para una institución que debe sanear las cuentas a contrarreloj, siguiendo los pasos que los administradores de Duff&Phelps marcan. El año que viene no competirán en Europa, pase lo que pase, y el entrenador del equipo, Ally McCoist, comentó en la web del club durante esta semana que "la vida en Third Division es cada vez más factible para el Rangers". Esta alusión de McCoist hace referencia a una de las posibilidades que hay, la refundación de una nueva institución (NewCo) que empezará desde la última fila del fútbol escocés. La liga escocesa quiere aprovar en mayo una norma que posibilite a las NewCo's mantenerse en la liga, contando con sanciones de -10 puntos durante dos temporadas. Este hecho ha enfurecido al resto de equipos escoceses, que lo ven como un trato de favor al Rangers, un trato que no se dio cuando clubes como el Gretna, desaparecieron por sus problemas económicos.  Time will tell.

El futuro del Celtic

Según sus dirigentes, sus jugadores y su propio entrenador, el Celtic no depende del Rangers para sobrevivir. Jugadores como Adam Matthews han destacado que "el Celtic, es una marca que ya se vende por si sola, por historia, por prestigio". Sin querer poner en duda la palabra de todos ellos, no cabe duda que el Celtic es un equipo con solera, con tradición, con una historia centenaria y única, pero no es menos cierto que la liga escocesa se va debilitando con el paso de los años, el producto cada vez vende menos, y uno de los pocos (por no decir el único) alicientes de la liga es el duelo que mantienen, con las espadas en alto, año a año los dos gigantes de Glasgow. Con la desaparición de uno de ellos, o el paso del Rangers a la Third Division, el Celtic tendría seguramente una etapa de monopolio en la liga, pero perdería quizá apoyos económicos de unos inversores que verían en el producto escocés algo anodino, aburrido y previsible.

El Celtic tiene el poderío económico y futbolístico en Escocia, y los resultados no hacen más que refrendarlo, y el futuro no hace prever que esto cambie. Los juveniles del Celtic son los mejores del país, se han impuesto en la liga de sub19 una vez más y golearon en la final de copa al juvenil del Queen of the South 8-0. Jugadores como McGeouch, Watt (debutó con el primer equipo con dos goles la semana pasada), Kidd, George o Twardzik son el futuro de un Celtic que cuenta con la capacidad para imponerse en la liga, y que espera recuperar el orgullo en Europa a partir de estas jóvenes promesas, educadas en el toque y el juego basado en los pases y la combinación en el complejo de Lennoxtown, una especie de Masia que el Celtic pretende que dé sus frutos a medio plazo.

El partido

El Celtic se coronó campeón hace unas semanas en Kilmarnock, pero ha mostrado una alarmante falta de agresividad en partidos importantes, hecho que le ha llevado a derrotas en momentos determinantes de la temporada. El partido en Sion, los duelos en Ibrox con el Rangers, la final de League Cup ante el Kilmarnock o las semifinales de la SFA Cup ante el Hearts son claros ejemplos. Mañana los Bhoys tendrán una oportunidad de resarcirse y hundir a su rival más acérrimo. El Rangers buscará morir "con las botas puestas", si se da finalmente su desaparición.

Un partido de estas características no puede ser nunca indiferente para nada ni nadie. No hay título en juego, ni el pase a una semifinal, pero este encuentro no es sólo un mero enfrentamiento por tres puntos. Hay mucho más en juego, el honor. El honor de dos entidades que se odian, pero que quizá no puedan sobrevivir la una sin la otra. El partido de mañana puede ser la última batalla, el último momento de gran excitación entre dos clubes históricos que pueden protagonizar el último paso de una rivalidad centenaria.  Y después... el limbo.