Los seguidores del Rangers ayudan a provocar la marcha del hombre que podía salvar al club

Los seguidores del Rangers ayudan a provocar la marcha del hombre que podía salvar al club
El año que viene el Rangers quizá no se enfrentará al Kilmarnock... ni a ningún otro equipo

La semana pasada escribí sobre los días históricos que esperaban al fútbol escocés. Lo han sido. El multimillonario Bill Miller había recibido la etiqueta de preferido por los administradores de Duff & Phelps. Ayer el americano abandonó las negociaciones antes de que su período en el club hubiera ni siquiera empezado. Fue un golpe durísimo para aquellos que quieren que el club de Ibrox sobreviva. Los aficionados del Rangers quedaron chocados por las noticias. Una de las razones que dieron los portavoces del americano fue el hecho de que algunos fans del Rangers hubieran insultado al señor Miller. En un partido en Ibrox los fans del Rangers mostraron una pancarta que instaba al americano a volver a casa. Este no cuenta con un pasaporte y nunca ha estado en Escocia, con lo que la orden era, cuanto menos, curiosa.

Los fans del Rangers son aficionados a decir a la gente que marche a su casa. En 2008 algunos cantaron una canción que se mofaba de la Gran Hambruna que afectó a Irlanda en 1847. Esta fue dirigida a aficionados del Celtic y a jugadores como James McCarthy, del Hamilton Academicals, que había elegido jugar para la República de Irlanda (a pesar de haber nacido en Glasgow, Escocia). El joven jugador juega ahora en el Wigan Athletic inglés y ahí no ha recibido ningún tipo de insulto por parte de los aficionados rivales por este motivo. Escocia es diferente.  La canción dice “la hambruna ya acabó, ¿Por qué no volvéis a casa? Cuando la “Canción de la hambruna” apareció por primera vez, el gobierno irlandés comunicó al escocés su preocupación por el cántico racista. El tema fue discutido en el parlamento europeo en noviembre del 2008 cuando Eoin Ryan lo llevó a la orden del día. Ryan fue invitado por el gobierno escocés para que revisara como iba el trabajo de erradicar la lacra social que es el racismo. Representantes del Rangers defendieron la canción, dijeron que era “humorística”; me cuesta ver el lado divertido de un millón de personas muriendo de hambre.

De la misma forma que Miller, Eoin Ryan recibió muchos mails de fans del Rangers cuando intentó atacar al racismo que estos mostraban. La canción fue declarada racista e  ilegal en 2009 por las cortes de Escocia. Irónicamente, cuando los fans del Rangers mostraron su pancarta contra los EUA, tres jugadores de esa nacionalidad estaban jugando con el equipo: Bedoya, Bocanegra y Edu. Algunos chistes en el Reino Unido se mofan muchas veces de la falta de humor que tienen los americanos, a los que les cuesta detectar la ironía. Algunos seguidores del Rangers insultaron con gritos racistas a Edu, jugador de su propio equipo en 2009 después de un mal resultado.

Con Miller fuera del proceso, ahora mismo queda muy poco para que el club pueda ser salvado. El Rangers se quedará sin dinero con el que operar en unas dos o tres semanas. Expliquémoslo con sencillez: los administradores deben encontrar a alguien capaz de comprar el club y llegar a un acuerdo con las 276 compañías, individuos y organizaciones a los que el Rangers debe dinero. El dinero debido supera con creces el valor de los activos de los que dispone el Rangers. Si el Rangers no encuentra a nadie el club será liquidado y el Rangers morirá. Este final parecía impensable hace unas semanas para la mayoría de seguidores del Rangers hace unas cuantas semanas.

De la misma forma que Miller, los periodistas han experimentado también los insultos (sobre todo a través de la red) por parte de una creciente cantidad de fanáticos seguidores de algunos equipos. De hecho, ya me he encontrado con esto en Vavel y debo dar las gracias al equipo editorial por tratar el tema con la competencia suficiente para solventarlo.

El portavoz de Bill Miller dijo que su representado había recibido centenares de mails plagados de insultos e improperios varios de muchos seguidores del Rangers. La declaración también puso en duda la versión del estado económico del club que Duff & Phelps le había suministrado. Con la marcha del americano nos encontramos seguramente ante el punto final de esta historia. El club será seguramente liquidado y no se sabe si un nuevo club será creado el año que viene en Ibrox.

Resulta poético que el racismo de los fans del Rangers pueda haber jugado un papel en la desaparición del club, que haya sido el clavo final en la tumba del club. El fútbol escocés sin el Rangers es como intentar imaginar un fútbol español sin el Real Madrid.

Ya dije que estos son días históricos para el fútbol escocés.