Un inmenso Hooper aniquila al Hearts

El delantero inglés fue la mejor arma para destruir a un indefenso Hearts. El Celtic acabó la temporada con un gran resultado que dejará con ganas de más a sus aficionados. Los visitantes esperan ahora la final de copa ante el Hibernian para levantar un título y acabar la temporada de forma positiva. Scott Brown levantó una copa que no había pasado por Celtic Park en cuatro años.

Un inmenso Hooper aniquila al Hearts
Celtic
5
0
Hearts
Celtic: Forster, Wanyama, Loovens, Mulgrew; Matthews, Brown (Kayal, min.68), Ledley (McCourt, min.69), Izaguirre, Commons (Stokes, min.81); Hooper, Samaras.
Hearts: MacDonald, McGowan, Webster (Barr, min.83), Zaliukas, Grainger; Taouil (Prychynenko, min.13), Mrowiec, Novikovas (Holt, min.46): Templeton, Glen, Robinson.
MARCADOR: 1-0, min.5, Hooper. 2-0, min.9, Hooper. 3-0, min.39, Hooper (p). 4-0, min.66, Hooper. 50, Hooper, min.87.
ÁRBITRO: Alan Muir (ESC) Amonestó a Brown (min.40)y a Grainger(min.40).
INCIDENCIAS: 38a jornada de la Scottish Premier League disputada en Celtic Park (Glasgow, Starthclyde) ante 60 000 espectadores.

Día festivo en Celtic Park. Hoy la copa llegaba al estadio del Celtic por primera vez en cuatro años. El ambiente estaba a la altura, el partido era el último de la temporada para el equipo de Neil Lennon. El rival era un Hearts con la mira puesta en la final de copa el día 19 ante su acérrimo rival, el Hibs, sus oportunidades europeas pasaban por conseguir la quinta plaza (con el St Johnstone a dos puntos, debían igualar o mejorar el resultado de los Saints) o por ganar la copa. El de hoy podía ser un partido complicado para el Celtic, el Hearts es siempre un rival incómodo e impredecible. Con el de hoy se cerraba el año futbolístico un Celtic que está ya con la mira puesta en las eliminatorias de Champions en julio. El You’ll Never Walk alone volvió a sonar en las gradas en una fecha para recordar, la coronación definitiva de un hombre, Neil Lennon, que se jugó la vida para poder conseguir el título de liga como entrenador con el equipo de su alma. Paulo Sergio confiaba en Gary Glen en punta y en la velocidad de David Templeton en banda, mientras el equipo local fiaba su  suerte ofensiva esta semana a la dupla Samaras-Hooper. En la previa del partido Lennon declaró que su equipo quería acabar la temporada “en buena forma y con estilo” tras la derrota en Tannadice la semana pasada.

Inicio fulgurante

El Celtic tuvo el balón desde el principio, y anotó en la primera jugada peligrosa que creó. Gary Hooper, quién había visto desperdiciada una ocasión suya por un fuera de juego inexistente se resarció al minuto siguiente con un gol de cazador, tras obtener el rechace de un tiro de Commons y poner el 1-0 en el marcador. El de Essex convirtió su vigésimo gol en liga de la temporada. El Hearts, que no había jugado hasta entonces, adelantó líneas y empezó a pasar del medio del campo. Un error en el despeje de la defensa fue clave para la concesión del primer gol. El segundo gol no tardó en llegar, Gary Hooper, muy activo en los primeros minutos, se encontró una vez más en el lugar y el momento adecuados para aumentar la ventaja de los locales. El griego Samaras recibió el balón cerca de la frontal y desbordó al defensor para asistir luego al inglés. El pase superó al meta MacDonald con lo que Hooper remató sin ninguna oposición, a puerta vacía. Partido fácil para un Celtic muy incisivo hasta el momento y cuyos ataques superaban siempre a la defensa visitante. El asedio prosiguió con un preciso tiro de falta de Mulgrew que MacDonald desvió a córner. Los deseos de Lennon, por el momento, se estaban cumpliendo. El equipo estaba ofreciendo una gran imagen después de una temporada bastante irregular y que, pese a la larga racha de victorias que duró de noviembre a febrero, no dejó muchos partidos para el recuerdo de los fans del Celtic. Capaces de lo mejor y lo peor, los hombres de Neil Lennon han emulado a ratos al personaje creado por Robert L. Stevenson (un escritor escocés, precisamente) en la novela “Jekyll y Mr Hyde”, su juego ha sido brillante, pero en muy contadas ocasiones, la irregularidad del equipo no ha sido tan patente y evidente gracias a la debilidad de sus rivales ligueros: el desafío europeo dictará sentencia.

El Celtic ofreció su mejor cara en los primeros minutos

El nivel inicial hizo que el partido bajara de ritmo durante los siguientes minutos, el Celtic se contentó con la posesión y el Hearts se conformó con mantener un resultado digno. No fue hasta el minuto 38 que el Celtic tendría otra ocasión, Joe Ledley se adentró en el área y fue derribado por Arvydas Novikovas. El árbitro no dudó en señalar penalti. Lo tiró el hombre de la tarde y del partido, Gary Hooper. El inglés chutó un tiro seco contra el que nada pudo hacer el meta Jamie MacDonald. Hat trick en menos de 40 minutos para un hombre eternamente ignorado en la selección inglesa pese a los buenos números que ha hecho durante sus dos temporadas en Escocia.

El partido llegó al descanso con el juego calentándose por momentos. Brown y Grainger fueron amonestados poco después del gol de Hooper y el partido parecía coger voltaje por la violencia más que por el juego, las posibilidades de ganar el partido del Hearts estaban ya prácticamente soterradas. A 45 minutos para la fiesta final, el Celtic se postulaba como más que posible vencedor del partido con una actuación notable, agresiva en ataque y poco exigida en defensa. El Hearts no estuvo a la altura desde el minuto 1.

Segunda parte a medio gas

La segunda parte tuvo un ritmo apacible, tranquilo, lento. Paulo Sergio dio entrada al canterano Holt, para que este cogiera experiencia con el primer equipo, consciente ya de que el partido ya estaba perdido. Ambos equipos se conformaban con lo que la primera parte les había dado. El Celtic contaba los minutos para alzar la copa, el Hearts esperaba la finalización del partido para empezar a preparar la final de copa. Este ritmo subió momentáneamente con el cuarto gol de la tarde. Una jugada rápida que tuvo la participación de los tres hombres de arriba, Samaras, Commons y Hooper. El inglés acabó driblando al meta MacDonald y remató a placer su cuarto gol de la tarde, que mejora aún más los números de una temporada notable.

Con el cuarto llegó el carrusel de cambios, primero entró Beram Kayal, el israelí volvió después de una lesión que le apartó de los terrenos de juego desde diciembre. El siguiente fue el norirlandés Paddy McCourt, un jugador que se ha ganado el cariño de la afición por sus jugadas geniales y por su habilidad, pero cuya irregularidad no le ha garantizado nunca un lugar en el once titular. Este sería seguramente su último partido con la camiseta de los Hoops. Ambos jugadores entraron en el lugar de Brown y Ledley, respectivamente. Solo quedaban 20 minutos para la celebración final.

Con el partido ya muerto, el Hearts tuvo una de sus primeras ocasiones con un tiro de Holt que la defensa desvió a córner, el primero del encuentro para los visitantes. La jugada de estrategia no ocasionó ningún tipo de peligro para los locales.  Hooper remató su mejor tarde de la temporada con el quinto gol después de un buen centro desde la derecha de Georgios Samaras. El inglés definió con tranquilidad para batir al desesperado meta del Hearts, indefenso en todos los goles.

Gary Hooper cuajó un partido sensacional

La afición local celebró el final de un cuento que esta vez acabó con final feliz, la continuación, la recapitulación de esta historia se producirá en julio, y ahí veremos si el castillo de Lennon es un mero espejismo, o si este Celtic es capaz de escribir alguna que otra página en unas competiciones europeas que le van dejando atrás con el paso de los años. Esta tarde había un trofeo que levantar, el capitán Brown lo elevó al aire para el regocijo de los 60 000 aficionados que miran al futuro con optimismo, en una posición diametralmente a la de sus vecinos de Glasgow, impensable hace unos años cuando el Rangers iba camino de romper el récord de 9 ligas seguidas. Los tiempos han cambiado.