Rangers: apuntes sobre los últimos compases del equipo

Las últimas horas han llevado aún más novedades a una noticia que traerá cola. Pese a lo que publican la mayoría de medios españoles, la historia no está aún finiquitada, todavía quedan algunos detalles por resolverse.

Rangers: apuntes sobre los últimos compases del equipo
Aficionados del Rangers con una pancarta "Nuestra club nunca morirá"

El Rangers como institución se acabó. El sueño de cuatro aficionados al remo que decidieron crear al club acabó ayer. La decisión de la Her Majesty's Revenue and Customs de no aceptar la oferta del Rangers para llegar a un acuerdo entre los acreedores del club, ha sido el clavo final para la tumba de la entidad escocesa. Los principales acreedores a los que el Rangers debe dinero son la propia HMRC y la compañía Ticketus. Si uno de ellos no aceptaba el acuerdo ofrecido por el Rangers, la supervivencia del club como tal era imposible. El Rangers debe dinero a muchas otras organizaciones, entre las cuales destacan otros clubes de fútbol como el Hearts (traspaso de Lee Wallace) o el Rapid de Viena (que no ha cobrado un millón de libras por el traspaso de Nikica Jelavic, actual jugador del Everton).

Sir David Murray y Craig Whyte, claves en todo el proceso

Los nombres de estos dos hombres quedarán para siempre en la memoria de los hinchas más acérrimos del Rangers. Sir David Murray, "rey Midas" del club durante los 90, fichó a hombres como Brian Laudrup o Paul Gascoigne, sus millones hicieron del Rangers un equipo imbatible en Escocia y con aspiraciones en Europa. Desde hace un tiempo se sabe pero, que usó algunos métodos ilegales durante su última etapa como propietario del equipo. Hizo dobles contratos a partir de créditos bancarios para pagar a jugadores que, de lo contrario, el club no se habría podido permitir. Este esquema económico le permitía evadir unos impuestos que podía invertir en sueldos para empleados del club o jugadores (el capitán Barry Ferguson o  el portero Roland Waterreus fueron algunos de los beneficiados por estas medidas). Los impuestos que el Rangers debe ahora podrían ascender hasta los 50 millones de libras. Cuando la situación económica del club se encontraba en un estado de precariedad preocupante, Murray decidió venderlo por el módico precio de una libra. El comprador fue Craig Whyte, un empresario escocés que prometió saldar la deuda y dar 25 millones de libras al entrenador del equipo para los siguientes cinco años.

Craig Whyte, alabado por muchos periodistas escoceses y visto por muchos seguidores del Rangers como el salvador del club, ha acabado siendo vilipendiado. ¿El motivo? Gastó 17 millones de euros que los socios habían invertido en entradas para las siguientes cinco temporadas sin consultarles nada. Whyte usó ese dinero para saldar algunas deudas del club con el banco. No puso ni una libra de su bolsillo y los 25 millones para fichajes quedaron en palabras. Hipotecó el futuro del club y aumentó la ya de por sí elevada deuda creada durante la administración de Sir David Murray.

¿Qué le espera al Rangers?

El Rangers será refundado seguramente con un nombre diferente, pero mantendrá su identidad. Charles Green, el hombre que ofreció 5,5 millones de libras para controlar el club (aunque ahora han surgido noticias sobre el interés del exentrenador Walter Smith junto con algunos empresarios escoceses para hacerse con la entidad por 6 millones), ha declarado que los colores y el estadio de Ibrox son intocables. El principal tema de discusión es la categoría donde jugará este nuevo Rangers. El balón está en el tejado de la SPL.

En las próximas semanas habrá una votación entre los equipos de la SPL, deberán votar si se readmite al Rangers en primera división. La liga consta de 12 equipos y el Rangers necesitará ocho votos a favor para continuar en la máxima categoría. Si la moción es rechazada el Rangers FC tendrá que solicitar su adhesión  a la Scottish Football League. En ese caso el equipo participaría en la división más baja del fútbol escocés, la Division Three (cuarta división).

La postura del Celtic

Uno de los temas que más dará que hablar es el voto del Celtic, dada la rivalidad entre ambos equipos, muchos imaginan que el representante del conjunto verdiblanco votará en contra, pero no todo el mundo piensa así. Charlie Nicholas, exjugador del Celtic, ha declarado que el Celtic debería ceñirse a la economía y votar a favor de la incorporación del Rangers a la Premier League escocesa; muchos Bhoys, por otra parte, ya han manifestado que no renovarán su carnet de socio si el Celtic adopta esa postura. El jefe ejecutivo del Celtic, explicó hace unos meses que la posición que adoptaría el club sería "la mejor para el Celtic Football Club y sus seguidores". Una declaración ambigua que puede ser leída como positiva desde ambos bandos.

La incorporación de un club refundado por las deudas en la máxima categoría sería algo sin precedentes en el fútbol mundial, pero el descenso del Rangers restará posiblemente mucho potencial económico e interés a la ya de por sí devaluada competición escocesa. ¿Es la ley igual para todos? La polémica está servida.