Here we go again...

Here we go again...

La temporada en Escocia se acerca a su principio. Después de un período de convulsión, polémicas y comunicados contradictorios tras la desaparición del Rangers, el balón volverá a rodar. La liga empieza a principios de agosto y el Celtic ya ha empezado la pretemporada. El conjunto de Neil Lennon se enfrentará este verano a rivales de enjundia como el Real Madrid, el Ajax o el Inter de Milán. El martes, primer partido ante el Augsburgo, equipo de la Bundesliga alemana.

Después del final de temporada más largo de la historia (o al menos así lo ha sido para mí), el Celtic empieza a jugar partidos esta semana.  Hemos estado en medio de una guerra falsa durante todo el verano. Después de la muerte del Rangers, se ha intentado desesperadamente conceder a la Newco todos los favores posibles. Estos favores podrían haber matado a un fútbol que, gracias al levantamiento de los aficionados, ha asegurado que la integridad siga intacta en Escocia. La vergonzosa presión a la que han sido sometidos los clubes de la SFL ha sido contraproducente para las autoridades del fútbol escocés, que no se paran ante nada para asegurar que la Newco sea admitida en la SFL 1 (Segunda división). Como a todos, este hecho me desespera.

De todas maneras, el Celtic ya está en marcha y rumbo a Alemania esta semana. Gordon Strachan (entrenador del equipo entre 2005 y 2009) dijo una vez que “El Celtic es el único equipo del mundo que puede estar en crisis antes del comienzo de la temporada” , esto es fruto de la locura que rodea a los partidos de pretemporada. Los resultados no importan. Honestamente, no tienen ninguna importancia. Solía ir a los partidos de pretemporada porque creía que servían para algo; pero siempre me acababa preguntando “¿Qué diablos hago aquí? Uno va porque hace dos meses que no ve un partido del equipo y el gusanillo te acaba picando, pero la realidad casi siempre es diferente a lo que esperamos de este tipo de partidos.

Un amigo, al que a veces llamo “asociado” por los desvaríos sin sentido que tiene en muchas ocasiones, cayó en la trampa de los amistosos de pretemporada. Vio como su equipo, el Hibernian, jugaba ante el Raith un amistoso en 1990. Después, su madre Carole, aficionada del Hearts (rival del Hibs), le preguntó si quería ir a otro amistoso ante el Raith, también disputado en Starks Park (estadio del Raith Rovers).  Cuando llegó el sorteo de League Cup, adivinad contra quién tuvo que jugar el Hibernian, otra vez ante el Raith en Starks Park. No creo que mi amigo Peter Hetherson hubiera estado nunca tanto rato en Starks Park.

El tema es que el martes yo estaré allí. En Starks Park, exacto. Un iracundo fan del Raith, o algo similar a eso, estuvo resentido con mi acto de presencia. La semana pasada alguien me dijo que a mí me daba igual el destino de los equipos pequeños, ahora quedó demostrado lo contrario. La razón por la que voy, y por la que probablemente iré a todos los partidos (para desesperar al fan del Raith) es para dar mi apoyo al Raith Rovers, Turnbull Hutton (Propietario del equipo) y la noble postura que han mostrado ante la presión a la que les han sometido (han sido de los más beligerantes con la federación y se muestran contrarios a la entrada del Rangers en First Division).

Hay una gran cantidad de nuevos seguidores del equipo en Escocia, de hecho, un grupo de aficionados de Aberdeen patrocinará a un jugador del Raith esta temporada. También, cuando todos los aficionados vayan a Amsterdam (juegan un amistoso ante el Ajax), yo estaré en el torneo de Firhill. Lo veo como una cuestión de principios y no tiene nada que ver que no tenga dinero para ir a Amsterdam…

Lo más importante es que el fútbol está de vuelta, la supuesta guerra se acabó y en poco tiempo ya estaremos quejándonos de nuestros equipos y de los jugadores; el fútbol es eso vaya.

Por ahora tenemos amistosos, unos encuentros que, por primera vez en mucho tiempo, me parecen bastante atractivos.