El racismo en el fútbol y el caso Eboué
Por desgracia es habitual ver imágenes de violencia y racismo en el fútbol. Unas imágenes que queremos que desaparezcan pero sigue sin tener éxito este querer. El último caso se ha producido hace varios días con el lanzamiento de objetos al jugador del Galatasaray SK Eboué en el campo del Besiktas JK.
El racismo y la violencia sigue siendo un problema de nuestra sociedad y se ve reflejado en el mayor evento deportivo de Europa, el fútbol. Por desgracia existen muchos antecedentes de violencia en el fútbol que nunca podremos borrar de nuestros recuerdos pero sí de nuestro futuro. El problema es que en muchas ocasiones esa violencia está ligada al racismo que debemos erradicar, pues todos somos iguales.
En esta ocasión fue Eboué el que sufrió estos ataques de racismo. El jugador costamarfileño se encontraba disputando un partido de la liga turca con su equipo ante el Besiktas. Durante todo el partido fue increpado con lanzamiento de objetos, desde mecheros hasta botellas de agua. La lluvia de objetos se produjo hace una semana, incluso cuando el jugador de color negro se encontraba en la banda recibiendo las asistencias médicas de su club. Cada vez que el ex jugador del Arsenal FC se acercaba a la banda recibía lanzamiento de mecheros y otros objetos que podrían generar secuelas físicas. Aquí tenemos el vídeo:
A pesar de las imágenes y constantes protestas del 27 del Galatasaray y sus compañeros, el árbitro no realizó ningún parón por este comportamiento racista y el partido siguió con su transcurso normal ante la impotente mirada de sus compañeros. Según el conjunto local todo se originó por los gestos teatrales del futbolista que intentaba engañar al árbitro. Para evitar una severa sanción de la UEFA el club trata de desvincularlo con un acto racista con declaraciones como las antes mencionadas o las siguientes de un portavoz del club: “No tiene nada que ver, un jugador turco recibió un tratamiento similar durante el partido”. El mismo portavoz recuerda la simpatía que despierta entre los aficionados del club los jugadores africanos por la camiseta negra y blanca del Besiktas.
No es la primera vez que vemos unas reacciones violentas en partidos de fútbol en Turquía. De hecho los cuatro grandes clubs turcos, incluidos los dos protagonistas de este nuevo incidente, han decidido prohibir la asistencia de afición visitante en los enfrentamientos directos. También los clubs para evitar esta ola de violencia en el fútbol dan entradas gratis a mujeres y niños. El gobierno turco también está sumergido en esta lucha contra la violencia, en abril el
ejecutivo aprobó una ley que incluye penas de prisión para los hinchas más violentos.
La prensa local asegura que la Federación ya ha abierto un expediente. Se rumorea que la sanción sería dos partidos a puerta cerrada que podrían ser más si se demuestra que es un acto xenófobo. Desde el Besiktas concluyen con que el racismo no es uno de los problemas que tiene el fútbol turco por resolver.
Son imágenes que no queremos volver a ver repetidas pero que por desgracia se han convertido en una costumbre en las noticias semanales del fútbol internacional. El discurso más famoso de Martin Luther King fue “Yo tengo un sueño” donde soñaba un mundo igual, dejando de lado razas, colores y demás decoro de las personas. Ojalá su sueño se cumpla alguna vez.




