El Celtic alimenta las esperanzas de triplete
El conjunto de Glasgow se clasificó para la final de la League Cup tras imponerse en Hampden Park (1-3) a un Falkirk peleón pero con poca efectividad. Stokes fue clave para asegurar la victoria con dos goles. El Kilmarnock, será el rival en la final tras su victoria del sábado ante el Ayr (0-1).
Hoy Hampden Park albergaba la segunda semifinal de la Copa de la Liga entre el Celtic y el Falkirk, el matagigantes de la competición. El Celtic, líder de la SPL y victorioso en sus últimos 12 partidos ligueros, frente a un Falkirk, que marcha segundo en la First Division escocesa y venía de eliminar en rondas anteriores al Rangers y al Dundee United. Partido a priori desigualado, pero con un Falkirk ilusionado por la oportunidad de colarse en una final.
Los primeros compases del partido mostraban a dos conjuntos con ganas de jugar al fútbol, balón abajo y a combinar. Sin embargo, este juego combinativo no se veía plasmado en ocasiones. El primero en golpear sería el Celtic, Hooper aprovechaba un rechace para marcar, su gol sería anulado pero por un fuera de juego inexistente. La persistencia del Celtic se vería recompensada con más ocasiones, principalmente a balón parado. Un poste de Rogne era el último aviso del Celtic antes de morder. En el minuto 23, Rogne era agarrado claramente en un córner por Darren Dods, el árbitro Euan Norris no dudó en señalar penalty. Brown transformaría de forma inapelable el penalty. 0-1 para un Celtic que dominaba, pero que sólo conseguía adelantarse mediante un penalty. El juego empezaba a inclinarse de la balanza del Celtic, que empezaría a tocar, con poca profundidad, con la intención de buscar un hueco. La ocasión no llegó hasta que un error del Falkirk propiciaría una internada de Hooper por la derecha, pero su asistencia fue desaprovechada por Stokes. El Falkirk pasaría rápidamente del miedo a la valentía, de la debilidad a la fortaleza, tras esta ocasión que hubiera asestado un gol definitivo, una jugada combinativa del Falkirk que descolocó al Celtic, acabó con el empate a 1 del jugador de 17 años Jay Fulton, que definiría con precisión ante la salida de Forster.
El Celtic gozaría de otra ocasión clarísima antes del descanso, tras una contra rápida, Hooper asistía a un Forrest, cuyo chut pararía el portero McGovern, salvando de forma brillante el uno contra uno. Con esas expectativas se llegaría al descanso. Partido igualado, con un Celtic dominante, pero un Falkirk que a la contra se mostraba peligrosísimo, y que contaba con un juego combinativo que ponía en jaque a la defensa del Celtic. Game on.
El Celtic introdujo a Ki por Izaguirre en el descanso, el lateral hondureño estuvo muy lento en el marcaje de Fulton en el empate, con este cambio se buscaba más toque y dominio del mediocampo. En un principio no se notó para nada, ya que la segunda parte empezó como acabó, con sensación de peligro de un Falkirk que se mostraba peleón y con confianza tras lograr el empate. El Alagui, uno de los jugadores más habilidosos de los Bairns (que, pese a esta acción, no estuvo a la altura del partido), se internó por la banda izquierda, y su centro acabó con un remate a las nubes de Fulton, el autor del gol. El Celtic se salvaba con suerte de un mazazo importante gracias a la imprecisión del Falkirk. Pocos minutos después, un córner acababa con otro tiro al palo del central del Celtic Rogne, hoy no fue el día de suerte para el noruego. Ese era el aviso del conjunto católico, que un minuto después, en el 55, a balón parado, marcaría el 1-2 a través de una falta muy precisa de Stokes contra la que no pudo hacer nada el portero Michael McGovern (exCeltic, por cierto). A partir de ahí, el conjunto de la First Division empezó a diluirse como un azucarillo, con el paso de los minutos, mientras el Celtic cogía fuerzas, mantenía la posesión y esperaba para dar el mordisco definitivo, el monólogo de posesión del conjunto de Glasgow se veía interrumpido por pequeñas internadas del Falkirk, estas eran pero cortadas con relativa facilidad.
El momento clave del partido, que definió en gran parte el resultado final, fue un córner en el minuto 78 que ocasionó dos tiros claros del Falkirk, el portero Fraser Forster estuvo brillante para atajar primero el tiro de Dods y el posterior disparo de Murdoch, el conjunto de la First Division no tendría ocasiones más claras que estas. El golpe moral que esto supuso, remató psicológicamente al Falkirk. El Celtic, en el minuto 85, firmó la sentencia: una jugada individual de Hooper, que recuperó un balón en la frontal y se marchó de dos defensores, acabó con un pase de la muerte remachado a la red por Anthony Stokes, que culminaba un partido poco brillante, pero con dos goles firmados con su nombre.
El final fue un monólogo de posesión del Celtic, que pasaba el balón de un lado a otro para la satisfacción de sus aficionados (que abarrotaron Hampden Park), con un Falkirk hecho espectador de lujo del espectáculo. Commons pudo poner el 1-4 con una vaselina, pero estuvo impreciso, el escocés no está en su mejor forma y todavía no ha marcado esta temporada. Fiesta del fútbol escocés en un partido con alternativas entre dos equipos cuyos presupuestos se encuentran a años luz el uno del otro, pero que ofrecieron un partido disputado. El Celtic cumplió con su condición de favorito, el Falkirk fue un digno rival y no se rindió hasta los minutos finales con el encuentro sentenciado.
La final será ante el Kilmarnock, que se impuso en el duelo de Ayrshire ante el Ayr United, 0-1 en la prórroga con un tanto del norirlandés Dean Shiels en el minuto 109. El Celtic espera conseguir un título que el año pasado se le resistió tras perder en la final con el Rangers. El Kilmarnock busca su primer título desde 1997, y su primera Copa de la Liga en su larga historia (124 años). Tendremos que esperar hasta marzo para ver como concluye esta competición, llena de sorpresas y alternativas este año.




