El Celtic arrasa en Tynecastle
El Celtic goleó a domicilio al Hearts en un partido dominado completamente por los Hoops. Un "gol fantasma" que el árbitro no vio, hubiera dado ventaja a los locales en el minuto 1. Los goles de los hombres de segunda línea fueron clave. El Celtic aventaja ahora en cuatro puntos al Rangers.
El partido en Edimburgo enfrentaba al líder, con 15 victorias consecutivas en todas las competiciones escocesas, y a un Hearts que busca acabar la temporada en el top six para poder aspirar a competiciones europeas (deberían acabar terceros, o esperar que el Celtic gane la copa para conseguirlo). Los locales dejaban a su máximo goleador Skacel en el banquillo y daban entrada a Elliot en su lugar, MacDonald empezaba en la portería su primer partido desde octubre (precisamente, en el partido que acabó 2-0 ante el Celtic). El conjunto de Glasgow mantenía el equipo del último partido en Inverness, excepto Commons, que era sustituido por Forrest.
Los partidos entre el Celtic y el Hearts en Tynecastle siempre tienen una dosis extra de tensión, de polémica, en mayo del año pasado, un aficionado atacó a Neil Lennon, ya en esta temporada, en octubre, Kris Commons fue expulsado tras una entrada durísima, hoy, no podía ser menos, y el árbitro ha tenido una decisión que ha marcado el resto del encuentro.
El Hearts salió a por el partido, mientras el Celtic salió dormido, y ya en el minuto 1, una jugada entrometida en el área acabó con Simon Elliott rematando el balón, este sobrepasaría la línea antes que Forster lo sacara, ni el asistente ni el árbitro dieron el gol, y el partido continuó, a la contra de esa misma jugada, Brown abrió a la derecha, y tras un centro de Matthews que rebotó en Samaras, el propio Brown anotó el 0-1. El público local estaba completamente indignado. Pese al gol, el conjunto protestante de Edimburgo siguió con un dominio notable durante el primer cuarto de hora de la primera parte, el Celtic, poco a poco, consiguió sufrir menos en defensa y empezó a armar buenos ataques, la mayoría de los cuales acababan en córner, en el 16 Ledley mandó fuera el balón tras una falta lateral, era el preludio de lo que vendría. Cuatro minutos después, un córner mal sacado, acababa a los pies de Forrest en el flanco derecho, este hizo un centro chut que Wanyama controló en un toque, y con otro toque sutil puso el balón fuera del alcance de MacDonald. 0-2 del Celtic con dos ocasiones claras, el Hearts estaba hundido anímicamente, su plan agresivo había quedado totalmente trastocado con los golpes de los Bhoys. Un chut de Elliot que acabó mansamente en las manos de Forster fue de las pocas ocasiones del Hearts en la primera parte, que mostró una gran dificultad para sacar el balón jugado desde la defensa,en un error claro, el central Zaliukas perdió un balón que los delanteros del Celtic movieron rápidamente hacia Samaras, el griego desbordó a su marcador y centró, superando al meta MacDonald por arriba, Ledley, en boca de gol, puso el 0-3 en el marcador.
Tres mazazos en dos contras rápidas y una jugada de estrategia hacían la diferencia entre los dos equipos. La moral del Celtic estaba por las nubes, hasta tal punto que Victor Wanyama, un jugador que se prodiga poco en ataque, se atrevió a probar desde 25 metros con un chut que se fue fuera por poco, Taouil había chutado anteriormente fuera el segundo intento claro del Hearts en toda la primera parte (aparte del “gol”). Con estas marcadas diferencias entre ambos equipos, uno dubitativo y amedrentado por los mazazos recibidos, y otro sólido y enérgico, con la moral reforzada, llegamos al final de la primera parte de uno de los partidos más cómodos para el Celtic en Tynecastle en mucho tiempo.
La segunda parte empezó con un Hearts en busca de recortar distancias, los Jambos salieron con ganas y metieron atrás al Celtic, la mayoría de sus intentos acabaron en córner, el equipo de Paulo Sergio fue incapaz de aprovechar estas jugadas a balón parado, mientras el Celtic se mostraba sólido en el juego aéreo, estos primeros minutos serían un espejismo que ya no se repetiría durante el segundo período. Un Forrest muy activo creó varias jugadas de ataque para el conjunto visitante, una de ellas acabó con un chut desviado de Ledley, el galés, minutos después mandaría un balón al palo tras una jugada combinada de los Bhoys, la jugada acabó en córner. Mulgrew lo sacó y después de un toque de Wanyama, Hooper remachó el balón a la red, un gol de killer para el inglés, que se había mostrado muy apagado durante todo el partido. Con el gol, el partido decayó en ritmo, y esto se fue haciendo patente con el paso de los minutos, las oportunidades se fueron sucediendo para ambos equipos, pero ninguna de ellas fue demasiado clara, Lennon aprovechó para dar 20 minutos al nuevo fichaje Pawel Brozek, y dio entrada a Majstorovic después de 2 meses de lesión del central sueco. En las postrimerías del partido, Samaras, tras una jugada individual, y Stokes, de falta, intentaron poner el quinto en el marcador, Skacel, también de falta, tuvo una de las pocas oportunidades para el Hearts en la segunda parte con un tiro flojo que Forster paró con facilidad, fueron las últimas jugadas de una segunda parte con poca historia, por el claro marcador en la primera parte, y por la sentencia de Hooper en el minuto 15 de la segunda que acabó con las pocas y remotas posibilidades de remontada del Hearts.
Con la victoria, el Celtic suma 16 victorias consecutivas en competiciones locales, una racha que no se daba desde los tiempos de uno de los grandes entrenadores de la historia de los Hoops, Martin O'Neill. El conjunto de Neil Lennon lleva una racha imparable que empezó a finales de octubre, y ahora mismo no parece que ningún equipo pueda poner en peligro esa supremacía. El Hearts deberá trabajar mucho si quiere llegar a Europa, ya que hoy ofrecieron una imagen muy pobre. El partido seguramente hubiera sido diferente si en el minuto 1 Willie Collum hubiera visto el gol del delantero irlandés Simon Elliott. El próximo partido del Celtic será ante el ICT en casa, mientras el Hearts viajará a Ayrshire para enfrentarse al Kilmarnock.




