Pírrica victoria del Celtic ante el Inverness
El equipo de Neil Lennon consiguió los tres puntos pese a cuajar un partido irregular y con poquísimas ocasiones. El mal partido del Celtic envalentonó a los hombres de Terry Butcher. El galés Joe Ledley volvió a marcar para salvar a los Bhoys.
El partido en Celtic Park enfrentaba al líder, pletórico después de la victoria entre semana en Tynecastle (0-4) ante el Hearts, y al décimo clasificado, el Inverness Caley Thistle, conjunto que no pierde en liga desde el pasado mes de diciembre, habiendo logrados 3 victorias y 3 empates desde entonces. Los dos conjuntos ya se enfrentaron hace una semana en el Tulloch Stadium con victoria para los Bhoys por 0-2. En la previa del partido, Terry Butcher destacaba la oportunidad que los Caley Jags tenían en sus manos para vengarse de su verdugo en copa.
Era el encuentro numero 100 para Neil Lennon como entrenador del primer equipo del Celtic, y ya se sabe que cuando se cumplen efemérides importantes, los resultados no siempre acompañan (sino que se lo pregunten a Ferguson, cuyo 25 aniversario al frente del United fue emborronado por una derrota en casa ante el Blackburn). El Celtic, con el paso de los meses, está aprovechando mejor las jugadas de estrategia y la gran cantidad de faltas laterales de las que dispone, el partido empezó a un ritmo frenético, con el peso del juego llevado por el bando local, en el minuto 5, Wanyama remataba de cabeza un córner, el keniata estuvo cerca de inaugurar el marcador pero el balón pasó a centímetros de la portería de Esson. El conjunto visitante se defendía con la mayoría de sus jugadores en campo propio por detrás del balón, el partido tenía un guión claro, un gol tempranero podía desencadenar una goleada, pero el paso de los minutos sin encajar gol, podía fortalecer mentalmente al Inverness. Tras los primeros compases del juego, el Celtic empezó a relajarse, y el Inverness creó pequeños sustos a la contra, poniendo a prueba la defensa del conjunto local, que hoy contaba con Majstorovic en lugar de Rogne, lesionado, la fragilidad defensiva del Celtic era evidente, en cuanto el Inverness combinaba y daba pases más verticales, el público de Celtic Park sufría, al final, y para suerte de los locales, siempre salía algún último defensa para salvar los balones peligrosos.
En el minuto 16, y tras la primera jugada combinada del partido, Ledley marcaría en boca de gol el 1-0, tras recibir un pase raso de Forrest desde la banda derecha, la jugada se inició en mediocampo y contó con la colaboración de la mayoría de los hombres de ataque del conjunto de Neil Lennon. Primera buena combinación, primer gol. El Inverness veía su plan completamente trastocado. Con el gol, el Celtic empezó a trenzar más el juego, a buscar pacientemente el segundo viendo que la fórmula del pase corto había funcionado para inaugurar el marcador, un chut de falta de Mulgrew en el 20 estuvo a punto de sorprender a Esson,pero el portero del conjunto de los Highlands estuvo a la altura y despejó a córner demostrando buenos reflejos. Con el paso de los minutos, la relajación se apoderó de los Hoops, y pese a que el Inverness no creó grandes oportunidades ni chutó a la portería de Forster, siguió inquietando con centros al área y la velocidad de su hombre más incisivo, Johnny Hayes, pero sus centros no encontraban nunca la cabeza de ninguno de los delanteros del Caley. En el minuto 35, Mulgrew chutó desde lejos tras un rechace con potencia, el balón marchó por poco a la derecha de la portería. Los escoceses del Celtic habían sido los hombres más importantes para el Celtic durante la primera parte, Mulgrew se mostró como un auténtico comodín, tanto en ataque como en defensa, y transmitió peligro constantemente con sus medidos centros, Forrest, se movió por todo el ataque con mucha velocidad y, pese a estar marcado por dos jugadores en todo momento, creó espacio para sus compañeros y desequilibró a la defensa visitante en varias ocasiones. Fueron los hombres más destacados de un Celtic solvente, pero que no tenía el partido resuelto de ninguna manera.
La segunda parte no tuvo grandes ocasiones durante los primeros 15 minutos, pero la tensión se apoderó de Celtic Park cuando el árbitro decidió expulsar a Daniel Majstorovic, el defensor sueco hizo una entrada para evitar el chut de un delantero del Inverness, y el árbitro señaló falta y tarjeta roja para el central, la jugada era dudosa con lo cual el conjunto local se indignó y abucheó a Steve McLean. A partir de la tarjeta, el Inverness fue a por el partido y se creció, creando oportunidades cada vez más peligrosas y multiplicando sus incursiones en el área local, Gnakpa chutó fuera la oportunidad más clara del partido para el Inverness, sus compañeros le recriminaron su individualismo, ya que un pase atrás hubiera sido la mejor decisión, ya que había hasta tres hombres libres de marca. El Celtic tuvo que cambiar su sistema, y dio entrada a Ki, el cambio ya estaba ideado por Neil Lennon desde hacía minutos, pero la expulsión obligó a resituar al equipo, Hooper fue el gran sacrificado y los de Glasgow pasaron a un 4-4-1 con Samaras moviéndose por toda la línea de ataque, mientras el keniata Wanyama retrasaba su posición para ser central junto a Kelvin Wilson.
El Celtic, a partir de la expulsión, utilitzó el ataque como mejor método de defensa, pero sin muchas opciones reales para marcar, el dominio del balón era un mero recurso para alejar el peligro de la área y la portería de Fraser Forster, tras un centro pasado, Samaras fue a buscar la pelota, que estaba punto de salir por la línea de banda, la recuperó, y con gran habilidad, sorteó a Williams, muy agresivo hoy y que llevaba rato jugándose la segunda amarilla, el defensa paró al griego con una falta clara y recibió la segunda amarilla que provocó los gritos de júbilo de Parkhead, muy tenso y nervioso hoy durante todo el partido. Pese a estar igualados en número, el Inverness siguió creyendo en sus posibilidades, y solo la imprecisión y la falta de calidad en los metros finales impidieron el gol visitante. Nick Ross tuvo dos ocasiones seguidas, en la primera, chutó muy desviado desde dentro del área, y en la segunda, no consiguió conectar, en boca de gol, con un centro de Hayes desde la izquierda. Los visitantes no tendrían ocasiones más claras en lo que quedaba de partido. Samaras, por el bando local, cumplía con dos funciones, crear peligro a través de su habilidad, y mantener el balón en el córner. En el 85, el griego sorteó con gran calidad a dos defensas, pero su chut desde el área grande no fue demasiado potente y Esson paró con solvencia. Lennon dio entrada en los minutos finales a Commons en lugar de Forrest, con la intención de presionar arriba la salida de balón del Inverness, la jugada salió bien, y los visitantes dejaron de crear juego y se limitaron a pelotazos largos que Wanyama, Wilson, Ki, o cualquier jugador del Celtic conseguían despejar momentáneamente, pero sin acabar con la sensación de incertidumbre y temor al empate de los hombres de Terry Butcher.
El final permitió respirar al Celtic, y significó el final de las acometidas de un Inverness, que con muy poca cosa, estuvo a punto de llevarse algo positivo de Celtic Park. La victoria permite a los locales celebrar los 100 partidos de Lennon llevándose los tres puntos, aunque sufrieron en exceso ante un rival que no debería haber planteado tantos problemas, con esto, el Celtic sigue líder con cuatro puntos de ventaja y prolonga a 14 victorias consecutivas su racha de victorias en liga, y a 17 si contamos todas las competiciones escocesas. El Rangers, por otra parte, remontó para imponerse al colista Dunfermline por 1-4 en East End Park. La lucha entre ambos conjuntos, aunque muestren momentos de flaqueza, sigue por el momento, aunque la sombra de la deuda marque totalmente el rumbo de los hombres de Ally McCoist.




