Dos caras de una moneda

Otro partido en el que los locales no encuentran el camino de la portería cuando llegan a los últimos treinta metros de campo. Un Académica en su línea, ordenado y con buenas salidas de contraataque, pudo llevarse un encuentro en el cual llegó más a puerta que los locales. Buena actuación de ambos metas.

Dos caras de una moneda
Rui Patrício, el meta local fue uno de los destacados (Record.com)
Sporting C.P.
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Académica de Coimbra
Sporting C.P.: Rui Patrício; Arias (Gelson Fernandes min. 45), Boulahrouz (Betinho min. 69), Rojo, Insúa; Rinaudo, Schaars, Viola, Adrien (Izamilov min. 58), Pranjic; Van Wolfswinkel.
Académica de Coimbra: Ricardo; Rodrigo Galo, Júnior Lopes, Flávio Ferreira, Nivaldo; Makelele, Keita, Cleyton (John Ogu min. 91), Marinho, Afonso (Wilson Eduardo min. 65); Salim Cissé (Edinho min. 84).
ÁRBITRO: Bruno Esteves (POR). Amonestó a Flávio Ferreira (min. 15), Rodrigo Galo (min. 34), Adrien (min. 44), Rinaudo (min. 72), Pranjic (min. 78), Viola (min. 81), Van Wolfswinkel (min. 87), Júnior Lopes (min. 88), Izmailov (min. 89).
INCIDENCIAS: Estadio José Alvalade. Media entrada. Partido correspondiente a la 7ª jornada de la Liga Zon Sagres.

Mucho va a tener que trabajar Vercauteren, nuevo técnico leonino y que se sentará en el banquillo sportinguista a partir del próximo partido, después de dos partidos en los que ha sido Oceano quien a ocupado el banco. Nadie podrá decir que el problema del Sporting es cuestión de actitud, por lo menos no parece ese el problema del equipo. La realidad es que no hay claridad de ideas en la última fase del ataque, la defensa tiene fallos de bulto, tanto en la salida del balón como a la hora de defender puramente hablando. Si a esto le añadimos que el único, repito, único delantero del equipo tiene la pólvora mojada, el equipo no logra más que mediocridad y no acaba de dar el rendimiento esperado.

Aunque seamos justos, lo que se vio hoy en Alvalade no es solo fruto de este Sporting, en frente tuvo a un equipo que de la mano de Pedro Emanuel está al alza. El curso pasado ya birló la Taça de Portugal al propio conjunto lisboeta y hoy pudo ahondar en la crisis. Faltó rematar alguna de las buenas oportunidades que tuvo. Quizás eso se le pueda perdonar a esta Académica que viene de plantarle cara al Atlético en su casa y que llegaba al choque con muchas bajas. El dibujo dispuesto por el técnico Briosa fue sensiblemente distinto al habitual, pero la idea de juego no varió, las debilidades del rival eran de sobra conocidas y poco faltó para que sacaran todo el jugo al planteamiento.

Porque realmente se vieron dos cara frente a frente. El Sporting tenía el balón, pero llegados a tres cuartos de campo no sabía qué hacer con él. Los de Coimbra estaban replegados y haciendo una buena presión consiguieron armar más contraataques de los que un equipo como el verdiblanco debería conceder. Además la consigna era clara, las jugadas había que acabarlas. El punto fuerte del Sporting, a día de hoy, es tener campo abierto y no tener que elaborar mucho la jugada. Ahí estuvo casi perfecto el conjunto visitante, aunque en algunos momentos se precipitó al poner fin a la ofensiva.

De todos modos, no todo en el partido fueron desencuentros entre la situación de ambos. Porque tanto universitarios como leones pueden presumir de tener dos grandes porteros. La tremenda lluvia que caía sobre la capital lusa y el cansancio acumulado de competición europea, permitió que la segunda parte se animara mucho más y que los metas tuvieran su cuota de protagonismo. Si Rui Patrício puede ser el mejor meta de Portugal actualmente, Ricardo demostró una vez más que ha alcanzado una madurez espectacular y atraviesa un momento dulce de su carrera deportiva. Pueden preguntarle a Wolfswinkel, al que sacó un mano a mano de manera espectacular.

Al final, entre paradas de unos, errores en el último pase y fallos en el remate de otros, el encuentro terminó con reparto de puntos y sin goles. Siendo realistas, este punto tiene que dejar más contento a los visitantes, que a principio de temporada no contaban con sacar mucho de Lisboa, añadido a la imagen ofrecida. Del Sporting poco queda que añadir, se ha convertido en un equipo ramplón y previsible que sigue teniendo a su portero como uno de los salvadores casi todas las jornadas. No acaba de encontrar una manera de jugar con el balón de manera estática, que dirían en otros deportes. Veremos cómo trabaja el nuevo técnico y si consigue darle la vuelta a la tortilla.