Victoria inmerecida ante Olhanense

Jorge Jesús presentó un equipo lleno de suplente que a punto estuvo de sucumbir ante Olhanense. Un conjunto local que durante fases del partido fue mejor que el líder de la Liga Zon Sagres. Brandao adelantó a los de casa y Rodrigo y Lima dieron la vuelta al marcador. FOTO: Carlos Alberto Costa/ zerozero.pt

Olhanense
1 2
Benfica
Victoria inmerecida ante Olhanense
Rodrigo fue protagonista del encuentro al anotar el gol del empate.
Olhanense: Ricardo, Nuno Reis, André Micael, Fernando Alexandre, Vítor Vinha, Nuno Piloto, Jander (Duarte, min. 61), David Silva, Rui Sampio, Babanco (Targino, min. 72), Evandro Brandão.
Benfica: Paulo Lopes, André Almeida, Jardel, Sidnei, Luisinho, André Gomes (Lima, min. 55), Enzo Pérez, Gaitán, Bruno César (Salvio, min. 55), Nolito (Ola John, min. 75), Rodrigo.
MARCADOR: 1-0, Brandão, min. 47. 0-2, Rodrigo, min. 69. 0-3, Rodrigo, min. 86.
ÁRBITRO: Paulo Baptista (POR). Amonestó a Jander (min. 18), André Almeida (min. 24), André Gomes (min. 53), Brandão (min. 64), Rodrigo (min. 75), Enzo Pérez (min. 85) y Fernando Alexandre (min. 85).
INCIDENCIAS: El estado José Arcanjo vivío la primera jornada de la Taça de la Liga con un espectacular partido ante el Benfica.

La primera jornada de la Taça de la Liga se presentaba como una oportunidad para los menos habituales. Lo que ocurre es que la ocasión era como la manzana de Blancanieves: envenenada. Un partido con trampa, como un examen para estudiantes que saben que no pueden aprobar. Máxime pueden mantener viva la pequeña llama de la fe del míster. No sirven para ganarte la titularidad, pero sí para hundirte.

Jorge Jesús decidió cambiar el equipo por completo y de entre los once que saltaron al campo, sólo Enzo Pérez puede ser considerado como habitual, mientras que hombres como Gaitán y Rodrigo coquetean con la titularidad, cual mal galán de novelas. Estos encuentros sirven para que el entrenador siga confiando en aquellos que no pone demasiado o para terminar de hacer la cruz a aquellos que tiene desahuciados y hoy hubo un jugador que a punto estuvo de adherir un travesaño de esa cruz, Andre Almeida.

Gran parte del peligro visitante llegó por la banda izquierda del ataque, ante la debilidad del lateral. De hecho, de un despiste suyo en la marca de Jander, que buscaba un balón a su espalda, llegó el primer gol de Olhanense. Jander no llega al balón porque Paulo Lopes logra adelantarse, pero el balón queda franco para que Brandão alojase mansamente el balón en la red de las águilas. 1-0 y prisas en Jorge Jesus, Lima y Salvio a salvar la cara al partido, por André Gomes  y Bruno César en el minuto 55.

Y lo cierto es que el cambio, aunque no fuese nada más que por el nombre y el peso específico que tiene ambos jugadores en el equipo, surtió efecto. A partir de ese momento, el conjunto benfiquista tuvo más el balón, llegó mejor y estuvo muy cerca de conseguir el gol. Tanto que el minuto 69 Rodrigo remató a la red un balón al segundo palo que había sacado Nolito y al que sólo llegó la fe de Jardel. 1-1 y todo por delante para levantar el partido.

Sin embargo, Olhanense no se arrugó, siguió aprovechando todas sus virtudes, que se concentraban en el contraataque. Por encima de todos, la clase de un jugador que estuvo superlativo, Brandão. En el 73, otra vez por la banda de Almeida, después de amagar a su sombra y a dos defensas, remató con la fuerza de su alma a la portería aunque ahí estaba Paulo ‘Mazinger’ que de puños, no podía ser de otro modo, evitó el peligro.

Después el partido se convirtió en un correcalles, como los maravillosos 10 minutos iniciales de la primera mitad. Y ahí, salió el sello de equipo grande del Bénfica. A falta de tres minutos para el final, un balón en largo que parecía sin demasiado peligro, se envenena. Llega a las botas de Salvio, que pone el balón en el área, Ricardo, con manos de plastilina, no atrapa y el manso llega donde siempre, a los pies de Lima para que haga el segundo y mate el partido.

Lo malo del encuentro es que de nuevo, las águilas tienen que remontar un marcador adverso y que la final tuvo que hacer jugar a los titulares y lo bueno es que Olhanense fue un gran rival, injusto perdedor, pero sin la calidad y la definición que su rival. Un encuentro en el que parecía que no pasaría nada, como otro día de invierno más, aunque a punto estuvo de convertirse en la fecha de la primera derrota portuguesa de los residentes de la Luz.