Zenit: hegemonía peterburguesa

El Zenit vuelve a reinar en Rusia. El equipo de la antigua ciudad de Leningrado ha revalidado el título nacional en la temporada más larga de la historia de la PLR. Lo ha hecho con verdadera autoridad. El campeón del país ex URSS dispone de un proyecto fuerte que le ha convertido en la potencia hegemónica del este de Europa. Tras comandar el campeonato nacional con mano de hierro, Spalletti y San Petersburgo ansían la gloria europea. La persistencia de un bloque, la gran estructura diseñada por el técnico italiano, la madurez del equipo, la solidez soviética y por encima de todo, el mecenazgo del gigante Gazprom, pueden conducir, a corto-medio plazo, al club del Petrovsky a la élite del fútbol mundial.

Zenit: hegemonía peterburguesa
Hegemonía peterbuguesa. Imagen: Anna Acuña Canals

El Zenit vive su era dorada. Nunca antes el club de San Petersburgo, ni con la consecución de la Copa de la UEFA de 2008, se había mostrado tan fuerte. La llegada de Spalletti la pasada temporada ha contribuido necesariamente en la conquista de Rusia. La hegemonía soviética no se encuentra ni en Kiev, ni Donetsk, ni Moscú, ni Kazán; está en San Petersburgo. En la antigua ciudad de Leningrado reside un club cuyos automatismos defensivos recuerdan al hermetismo del lado oriental del telón de acero. Con un fútbol sólido a la par que efectivo, ideado por un maestro italiano, el Zenit ha vuelto a reinar en Rusia. La fragilidad de sus rivales no empaña la magnífica temporada del equipo de moda - y también el conjunto preferido - en Rusia.

El éxito de un proyecto definido

La persistencia del bloque es la verdadera clave de la reválida del título por parte del Zenit. El conjunto es el gran valuarte del club. Las líneas del esquema de Spalletti están totalmente definidas e integradas entre ellas y el fondo de armario del cuadro celeste ofrece alternativas a la titularidad que no varían la solvencia del equipo. Futbolistas experimentados como Semak, Huszti o Bruno Alves, suplentes habituales, son algunas de las soluciones que tiene el técnico italiano en la recámara.

Esquema y estilo fijo

El esquema 4-3-2-1 es inamovible. El trivote de la medular, emblema de este Zenit, define el estilo del equipo y también de la selección. Spalletti no parte de una alineación fija, pero su once habitual tiene un margen de variación más bien limitado. Las rotaciones fueron habituales a lo largo de la temporada, pero algunos nombres casi siempre se repitieron. El Zenit es el equipo más occidentalizado de Rusia. Tiene un hermetismo y una sobriedad defensiva importada desde Italia. Spalletti ha dotado al equipo de un modelo equilibrado con unos automatismos defensivos muy definidos. En caso de posesión rival, la defensa se adelanta ligeramente, Denisov se sitúa entre la zaga y el centro del campo y los dos pivotes restantes y los tres atacantes generan superioridad numérica en la zona de medios y presionan por acumulación sin perder la posición. El fútbol del club peterburgués es de toque, en ningún caso se utiliza el patadón. Los centrales sacan el balón limpio y los mediocentros generan. Arriba se combina el virtuosismo de Danny y Arshavin (que no han llegado a coincidir en toda la temporada), con la velocidad y los desmarques de Kerzhakov y la llegada de segunda línea de Shirokov. El trivote nacional, la sobriedad defensiva del equipo avalada por las coberturas continuas que se realizan, el posicionamiento del equipo, el juego del conjunto, el buen trato de balón, las segundas jugadas y el potencial ofensivo (desborde, llegada, velocidad y gol) son las principales armas del Zenit de San Petersburgo.

El Zenit es el equipo más occidentalizado de Rusia, caracterizado por un hermetismo y sobriedad defensiva importado desde Italia

Malafeev es más que fijo. Es el futbolista de la plantilla con mayor número de minutos disputados. El bielorruso Zhevnov es un recambio de garantías. La defensa y el centro del campo apenas ofrece dudas. Anyukov-Lombaerts-Hubocan-Criscito. La posible entrada de Bruno Alves por Hubocan es la única variación lógica que ha realizado Spalletti en la zaga. Pese a que el central luso-brasileño ha disputado más partidos de titular que el eslovaco, éste ha acabado por ganarle la tostada al ex Porto. Lukovic, una alternativa muy poco utilizada, puede actuar como lateral zurdo. Algo similar ocurre en la medular. De memoria se recita el Denisov-Zyryanov-Shirokov. El único reemplazante natural para el trivote es Semak, veterano futbolista de 36 años con un rol muy trascendente en el cuadro peterburgués. Shirokov ha generado la acción de la segunda jugada. Su aparición como llegador ha dado muchos puntos al equipo.

Arriba, el Zenit juega con dos futbolistas de banda que están a medio camino entre interiores y extremos. El estilo de los costados varía en función del perfil del jugador, y allí Spalletti tiene una paleta realmente extensa: Danny, desborde y gol; Arshavin, pura magia; Fayzulin, trabajo y ayuda al centro; Rosina, mediapunta puro; Huszti, sacrificio y gran zurda; Lazovic, potencia y llegada. El ataque es la línea más poblada de efectivos de la plantilla. A lo largo de la temporada, primero Danny y después Arshavin (por la lesión del portugués) han sido los grandes protagonistas de la izquierda. Bystrov y Fayzulin, los de la derecha. Spalletti ha implantado una premisas básicas a los futbolistas de banda, los cuales permanentemente generan ayudas al centro, hecho que genera casi siempre superioridad de los celestes. Por lo habitual el 4-3-2-1 se transforma en un 4-5-1 en situación sin posesión. En defensa, el Zenit no presiona la salida de balón del contrario pero muerde a los centrocampistas. La línea de presión se sitúa entre tres cuartos de campo y la línea divisoria. Con Denisov como jugador más retrasado, los cinco mediocampistas al uso forman una telaraña sobre la posesión rival.

El esquema 4-3-2-1 se transforma al 4-5-1 en fase defensiva. El Zenit presiona por acumulación

Kerzhakov es el punta titular del equipo. Es rápido y sacrificado, cae a banda y remata. Se antoja como el delantero principal de la selección. Las características de Kerzha permiten que el equipo, que se caracteriza por la posesión de balón, también se maneje bien al contragolpe con Shirokov como lanzador y las alas del ataque como socios del ex Sevilla. Bukharov, delantero ex Rubin fichado del club tártaro cuando eclosionó, tiene un papel secundario en el equipo. Aún con ello, ofrece una alternativa muy diferente en ataque. Por su potencia y su corpulencia física (1,93 m) es un nueve mucho más de referencia que el propio Kerzhakov. Kannunikov, joven delantero de la sub 21, que regresó en invierno tras una cesión al Tom Tomsk, poco a poco va ganando algunos minutos. Es el futbolista más joven de la plantilla. Cabe destacar que todos los rusos del Zenit han sido internacionales con la selección nacional, o en el caso de Kannunikov, en categorías inferiores.

Un proyecto maduro con margen de mejora

Otra constante en el proyecto del Zenit es la veteranía de sus futbolistas. Sorprende que excepto Kannunnikov, el cachorro del equipo, ninguno de sus compañeros sea menor del año 1985. La media de edad del equipo, la más alta de toda la PLR, es de algo más de 29 años. Entres los 28 y los 30 se suele considerar que un futbolista está en su madurez como jugador, eso mismo debe pensar Spalletti. Lo habitual es combinar la experiencia con la juventud. No así en el Zenit, y hasta la fecha le ha resultado efectivo. Y es que el modelo y el estilo que pretende este equipo se adquiere con madurez y saber estar. No en vano, Shirokov no ha eclosionado de forma definitiva hasta la presente temporada, a sus 30 años. También en la edad de los actores, el del Zenit es un proyecto definido.

Kannunnikov es el único jugador de la plantilla del Zenit menor del año 1985

El club necesita una regeneración para subsistir dada la veteranía de algunos futbolistas, la mayoría de los cuales acumula muchos minutos también con la selección nacional. Semak sin ir más lejos ya tiene 36 años y Zyryanov 34. Siempre a su justa medida la está realizando el club. Con todo el potencial económico que tiene la entidad, desde hace algunas temporadas, el elevado desembolso en traspasos que se realiza, no se dirige a fichar futbolistas de talla mundial ni con un carácter muy mediático, sino a importar jugadores funcionales que se puedan acoplar a un modelo muy definido. La única figura internacional del equipo probablemente sea Danny -Arshavin, que se dio a conocer jugando en el Petrovsky, vino cedido- y el Zenit ha logrado levantar el título sin notar la ausencia del portugués. Aún con ello, el conjunto celeste manda en Rusia y en el este de Europa. Pero el gran objetivo del club es brillar en el continente, convertirse en un asiduo de las últimas rondas de la Champions. Spalletti declaró que para quedarse, necesita fichajes, grandes incorporaciones que marquen diferencias a nivel internacional; esa era su condición para renovar. Desde el presente verano, el técnico italiano se encargará también de la parcela de fichajes. La entidad no escatimará en refuerzos.

En el último mercado veraniego, solamente Criscito llegó a San Petersburgo, una muestra de la clara apuesta que se está realizando en el club por mantener el modelo sin modificar apenas las piezas mientras éstas funcionen. La ambición de Spalletti cambiará el estilo de un club que quiere ser grande.

Binomio Gazprom-Zenit

Fundado en 1989, Gazprom es el mayor extractor de gas natural del mundo - controla el 15% de las reservas globales de este combustible - y es la empresa más poderosa de Rusia. La multinacional gasística, que pertenece en su mayor parte al gobierno del país (en otra época Putin y Medvedev fueron dirigentes de la compañía), mantiene una estrecha relación con la ciudad de San Petersburgo y con el Zenit. Gazprom es el propietario del club celeste de la antigua Leningrado. A finales de 2005, la empresa tomó el mando de la entidad deportiva. Actualmente los cargos dirigentes del Zenit están en manos de directivos relevantes del organigrama de Gazprom. Aleksandr Dyukov, presidente del club balompédico, es el director general de Sibneft, filial de la multinacional que se dedica al refinamiento de petróleo. Alexei Miller, vicepresidente del coloso gasístico, es uno de los hombres fuertes en el Zenit.

Gazprom patrocina al Schalke 04 y al Estrella Roja de Belgrado y ha invertido más de 190 millones en fichajes para el Zenit

El gigante energético colabora con varios clubes de fútbol. En 2007, Gazprom firmó un acuerdo de patrocinio con el Schalke 04 que evitó la quiebra del equipo de la cuenca del Ruhr, y que ha ampliado su contrato hasta 2017. También mantiene un trato de patrocinio con el Estrella Roja de Belgrado, que al igual que el conjunto germano, lleva impreso el logotipo de la empresa gasística en su camiseta. Hace algunos días, Gazprom adquirió el 25% del Tom Tomsk ruso. Sibneft también financió al CSKA de Moscú hasta 2005. Con la adquisición del Zenit, la filial abandonó su colaboración con el club capitalino. A finales de 2012 está previsto que se inaugure el nuevo estadio del equipo de San Petersburgo, el Gazprom-Arena, sede del Mundial 2018 financiado por la empresa gasística y el ayuntamiento de la ciudad. Y es que las fortunas de los oligarcas y de las empresas que dirigen y patrocinan a los clubes rusos han contribuido de forma determinante en la reconstrucción del fútbol del país y su internacionalización, que tendrá su momento cumbre con la Copa del Mundo del 2018.

El efecto Gazprom ha hecho del Zenit uno de los principales equipos del este de Europa y uno de los aspirantes a ascender a la élite del fútbol mundial. Las peticiones de Spalletti, quién tomará las riendas de la gestión de los fichajes - que financiará sin poner trabas la empresa gasística - tienen como objetivo convertir al club ruso en un asiduo en las rondas finales de la Champions. Desde que llegara el mecenazgo del gigante Gazprom en 2005 el Zenit ha gastado más de 190 millones de euros por los cerca de 65 que ha ingresado en concepto de ventas. Buena parte de culpa tiene la empresa rusa en el despegue del club peterburgués, que desde entonces ha ganado una UEFA (2007 - 2008), tres ligas (2007, 2010 y 2011/2012), una Copa de Rusia (2010) y dos  Supercopas (2088 y 2011).

Spalletti, arquitecto de la hegemonía peterburguesa

Hace algunas semanas, Luciano Spalletti amplió su contrato con el Zenit hasta 2015. Con su renovación, el italiano, además del cargo como técnico, asumirá funciones de dirección deportiva siendo el máximo responsable de la política de fichajes. No es para menos. Desde que llegara al comienzo de la temporada pasada, el técnico del equipo de San Petersburgo ha logrado ganar las dos ligas que ha disputado, la Supercopa del presente año y la Copa de Rusia de la pasada campaña -en la que obtuvo un doblete. Spalletti es el verdadero arquitecto de este Zenit, el promotor del estilo y la solidez del equipo. Spalletti es el artífice de la hegemonía peterburguesa. Con el italiano en el banquillo, CSKA y Rubin Kazán, han quedado relegados a un segundo plano en el panorama ruso, por la superioridad procedente del antiguo Leningrado. Moscovitas y tártaros también se han visto sobrepasados por el Zenit en el plano continental. El entrenador italiano ha clasificado al cuadro celeste para los octavos de la Champions League por primera vez en su historia. Solamente la mala fortuna impidió que el equipo de San Petersburgo se situará entre los ocho mejores de Europa.

En dos temporadas, Spalletti ha logrado dos ligas, una Copa de Rusia y una Supercopa

En la presente campaña, Spalletti ha tomado decisiones importantes que han aupado el equipo al éxito. No le tembló el pulso al relegar al banquillo a Bruno Alves y poner de titular a Hubocan, un central que costó 3,5 millones y que llegó para dar descanso a los más habituales. El técnico ha dado un nuevo impulso a la carrera de Shirokov y a la de Kerzhakov, hasta convertirle en el mejor delantero ruso del momento (su protagonismo con la selección ha aumentado exponencialmente) y ha podido contratar y motivar a Criscito, uno de los mejores laterales izquierdos de Europa. De hecho, éste fue el único fichaje que realizó el Zenit en verano. Consciente del valor del bloque celeste, el técnico de Certaldo, pese al potencial económico del club, no quiso apenas invertir en el mercado. Gran acierto. Mostrando que sabe trabajar con los jugadores que tiene. El entrenador italiano no se ha distraído por los cantos de sirena procedentes de su tierra. Los rumores sobre el interés del Inter, que ha querido contratar al técnico hasta en tres ocasiones, no han afectado la renovación de Spalletti, el gran valuarte del club. Un gran proyecto siempre necesita un gran director, y el Zenit lo tiene en el italiano.

Solidez defensiva sin acento ruso

Malafeev, Criscito, Lombaerts y Anyukov forman parte del once ideal de la temporada de la PLR. Es realmente significativo que el portero y tres de los cuatro defensores de la selección de la presente campaña en Rusia sean del equipo peterburgués. No en vano, el cuadro de Spalletti, verdadero arquitecto de la solidez defensiva del Zenit, ha terminado el año futbolístico como el equipo menos goleado de la competición. El gran éxito del equipo es el conjunto. De hecho está solidez, nace en la zaga y se propaga al centro del campo. A diferencia de lo que ocurre con algunos de sus rivales, el Zenit es un bloque uniforme que destaca más por sus automatismos defensivos, su rigor táctico y el posicionamiento de sus jugadores en el terreno de juego, que por su electricidad o su magia en ataque. La solvencia y el estilo del cuadro campeón ruso también caracteriza la selección nacional.

Malafeev, portero menos goleado de la PLR, Criscito, Lombaerts y Anyukov forman parte del el once ideal de la temporada

Solamente Malafeev y Anyukov, de la zona trasera del equipo celeste, han sido preconvocados por Advocaat para la Eurocopa 2012. A diferencia de lo que ocurre con el CSKA, del que ha citado a Akinfeev, V. Berezutsky, A. Berezutky e Ignashevich, la zaga del Zenit no tiene acento ruso. De los cuatro defensas habituales, únicamente el lateral derecho es originario de Rusia. El belga Lombaerts se ha convertido en el auténtico mariscal de la zona defensiva del Zenit. Ha sido el mejor zaguero del equipo y el que ha mantenido a flote al Zenit en los momentos decisivos. Con el balón en los pies es el mejor central del que dispone Spalletti. A su lado, Hubocan se ha destapado como el gran descubrimiento de la temporada. Con un sueldo inferior al millón de euros siendo el futbolista peor pagado de la plantilla, el eslovaco ha logrado desbancar al luso-brasileño Bruno Alves, que en 2010 costó 22 millones de euros. Siempre a la sombra de Lombaerts, se ha mostrado como un jugador con buena salida de balón y que se caracteriza por su entrega. Un complemento ideal.

Criscito es el futbolista con más trascendencia ofensiva de toda la zaga. Central de orígen, este italiano, pre convocado para la próxima Euro- que al final se ha caído por su presunta implicación en amaños de partidos-, es un verdadero puñal por el costado izquierdo que destaca por su velocidad, técnica y su sentido táctico. En ningún momento ha peligrado su titularidad. Al otro lado, ha actuado Anyukov, el jerarca de la defensa peterburguesa. Es fortísimo y sus incursiones destacan más por su potencia y empuje que por su técnica o asociación. Fue capitán hasta el último tramo del campeonato en el que renunció al brazalete por motivos personales. Malafeev lo reemplazó. Precisamente, el meta ruso se ha aprovechado de la lesión de Akinfeev para hacer méritos en su pugna por la titularidad en la selección. Y es que Malafeev no solo ha sido titular en su club, relegando al banquillo al bielorruso Zhevnov, sino que ha cuajado su mejor temporada, habiendo realizado grandes actuaciones y tomado dotes de liderazgo en el equipo celeste.

Pese a la variedad de nacionalidades de la zaga peterburguesa, Bruno Alves es el único de raza negra. El Zenit no ficha futbolistas africanos debido a la ideología de extrema derecha de los aficionados más radicales del club. No se plantean incorporaciones de este tipo, reconoció Malafeev, en alusión a las exigencias de la grada. De hecho, la llegada en 2010 de Bruno Alves desató un intenso debate en el Petrovsky sobre si el jugador era negro o algo más aceptable, mulato. El racismo es una de las mayores lacras del fútbol ruso.

El trivote nacional

Denisov, Zyryanov y Shirokov - Semak es el primer recambio - forman el trivote del centro del campo del Zenit y de la selección nacional. Estos tres futbolistas se complementan a la perfección y son el engranaje que sostiene al equipo y le dota de un equilibrio y una solidez clave en el éxito del cuadro de San Petersburgo. El triángulo de la medular del conjunto peterburgués aúna  fuerza, contención, organización y llegada y marca el estilo futbolístico del equipo. “Dime con qué medio centro andas y te diré qué equipo tienes” dijo Juanma Lillo.

Denisov, la piedra angular del esquema

A priori Denisov es el pivote más defensivo del Zenit. Es mucho más que eso; Denisov es la piedra angular del esquema de Spalletti y de la selección rusa. Igor realiza una labor de recuperación y contención inconmensurable. Llegó como recambio natural de Anatoliy Tymoschuk (2007-2009), volante de destrucción (o central) actualmente en las filas del Bayern. Con el paso de los meses Denisov ha superado con creces las expectativas dipositadas sobre él. Dispone de un rigor táctico al nivel del pivote ucraniano, pero con una salida de balón propia de un 5 argentino. Algo así como el “Busquets” ruso. Es un centrocampista completísimo que realiza con éxito la inmensa mayoría de sus pases y que permite que los laterales del equipo se proyecten en ataque; sus coberturas son importantísimas para la solidez defensiva del conjunto celeste. A menudo se sitúa como tercer central para mejorar la salida de balón y la presión defensiva.

Denisov ha sido elegido MVP la PLR y Shirokov jugador más efectivo

Ésta ha sido la temporada de consagración de Denisov. Acusado a menudo de violento, Spalletti ha logrado moldear la intensidad y la fuerza del 27 del Zenit - ha visto solamente dos targetas amarillas, por las 8 de Mamaev, las 7 de Semshov o las 6 de Akhmedov - y dotarle de un posicionamiento y un sentido táctico excelso. Denisov es un jugador de equipo y de conjunto, la clave de éste Zenit. Es el futbolista de campo que más partidos ha disputado y el más estable de los tres pivotes. A lo largo del año y medio de campeonato ha rayado a un nivel altísimo en todos los enfrentamientos. No en vano es uno de los hombres más cotizados del club de San Petersburgo - una buena Eurocopa lo podría catapultar a un gran club de la Europa Occidental. Denisov ha sido nombrado MVP de la PLR.

Si Denisov dota al Zenit de estabilidad, balance y salida de balón, y Shirokov de pegada y potencia; Zyryanov, control, creación y transición. Este último es el pivote organizador. Su velocidad de ejecución es muy alta y su pase en corto magnífico. Con el paso de los años - tiene 34 - y la eclosión de Shirokov, ha sacrificado su llegada de segunda línea para ayudar a Denisov en la labor de contención y las coberturas. Del trivote, es el volante menos habitual y a menudo se rota con Semak, que a sus 36 años ya no cuenta para Advocaat.

Shirokov, eclosión de un llegador

Shirokov es el pivote más ofensivo, un llegador. Hace algunos días, Yegor Titov, ex jugador y leyenda del Spartak de Moscú y de la selección rusa, reivindicó la trascendencia de Shirokov en el esquema del Zenit. Y es que el 15 de Spalletti, ha crecido futbolísticamente a ritmo de crucero. Hace ocho años jugaba en categorías amateur; tras un breve paso por la segunda categoría del fútbol ruso, llegó al Zenit. En la Eurocopa 2008 apenas contó para Hiddink; actualmente es el emblema de la medular nacional. Central de origen, fue reconvertido a volante de contención para explotar posteriormente como llegador, box to box. A menudo se desengancha del trivote, tiene un disparo muy potente y va muy bien por arriba; esta temporada también se ha reivindicado como un gran goleador. A sus 30 años, a Shirokov le llega su madurez futbolística. Por su rol en el campo y su carácter se ha convertido en un auténtico líder, también fuera de los terrenos de juego desde dónde ha hablado sobre el lanzamiento de bengalas o la violencia entre aficiones. La eclosión de Shirokov ha generado una nueva alternativa ofensiva en el equipo de Spalletti, la segunda jugada. El 15 del Zenit se ha convertido en un verdadero especialista en este tipo de acciones.

Danny-Kerzhakov, la conexión hegemónica

Danny es el mejor jugador de la PLR. También el más mediático. Spalletti lo sabe y en estos dos años ha sabido sacar el máximo provecho del futbolista portugués. En su día costó 30 millones de euros. Con el técnico italiano, el Zenit ha visto como la inversión fue acertada. Y es que el entrenador de Certaldo ha dejado de buscar en Danny el sustituto de Arshavin. “Entre las estrellas del Zenit, tenemos una super-estrella” – decía Spalletti en otoño, otorgando el liderato de su equipo al atacante luso.

El portugués es mucho más regular que Arshavin. Sin el duende del ruso, Danny se ha reconvertido a interior-extremo izquierdo. El jugador franquicia del Zenit, apareciendo desde el costado a las espaldas de los mediocentros contrarios, aprovecha mucho más su desborde y se ha destapado como un magnífico asistente. Mejor en banda que como referencia atacante. Pese a tener mucho gol, la mejor arma del ruso no es la finalización. Realiza un gran trabajo en la transición con los pivotes y ha engendrado una conexión verdaderamente letal con Kerzhakov.

Siete de las diez asistencias que ha realizado Danny en los 27 partidos en los que ha participado han finalizado con tanto de Kerzhakov. Por su parte, el ex sevillista ha asistido en tres de los nueve goles que ha anotado el portugués. Sin lugar a dudas se trata de la conexión más efectiva de la PLR. Y es que el luso ha encontrado en el delantero ruso su mejor socio. Spalletti ha recuperado a la mejor versión de Kerzhakov, quién vuelve a tener un idilio con el gol y se postula como el delantero titular de la selección. Trabaja, lucha, corre, se desmarca, tiene muy buenos movimientos de ruptura, cae a banda, saca los centrales de zona, anota con relativa facilidad, y fija el estilo ofensivo de este Zenit. Con Kerzhakov como referencia, la premisa son transiciones rápidas y balones al espacio (se mueve como pez en el agua en la línea del fuera de juego).

Siete de las diez asistencias que ha dado Danny en 27 partidos han sido para Kerzha

En el costado derecho, Fayzulin y Bystrov se han turnado la titularidad a lo largo del campeonato. Ambos futbolistas tienen un perfil mucho menos mediático, desequilibrante y trascendente en ataque que Danny o Arshavin. Destacan más en el plano defensivo y en la organización que en la finalización. Bajan a recibir a la zona de medios y permiten la llegada de Shirokov.

Sacrificio defensivo del ataque

Spalletti es un técnico que pide mucha disciplina a sus futbolistas. El entrenador italiano ha implantado un conjunto de automatismos en defensa que cumplen todos los futbolistas del equipo peterburgués. También Arshavin y Danny, las estrellas del conjunto de San Petersburgo deben sacrificarse en labores de contención. Además de la sobriedad necesaria de los laterales, que se proyectan pero con un sentido táctico muy claro, y la definición de Denisov como tercer central, tanto en la salida como en defensa, Spalletti pide a sus extremos-interiores que se junten en el medio del campo en caso de no posesión del balón. Esta situación genera superioridad en la zona de medios donde se fija la línea de presión, hecho que permite ahogar al rival en su salida de balón. Kerzhakov va algo más por libre en tareas defensivas. En ataque tiene algunas premisas básicas como arrastrar los centrales para la llegada de segunda línea de los costados atacantes del equipo o bien la incursión de Shirokov. Cuando juega Kerzha, los extremos-interiores tienden a buscar el disparo, el pase entre líneas o la jugada individual en vez de apurar la línea de fondo y centrar a la cabeza del 9.

El regreso dorado del zar al Petrovsky

La lesión de Danny a lo largo del parón invernal representó un gran contratiempo para Spalletti. El portugués, en lo futbolístico y lo popular, era el jugador más trascendente y desequilibrante de este Zenit. Sin apenas tiempo para encontrar un sustituto de garantías al luso, la dirección deportiva del cuadro peterburgués se puso manos a la obra. Desde hacía tiempo tenían en cartera a Andrei Arshavin, formado en el Petrovsky y uno de los referentes de la historia del club y de la selección nacional. Sin muchos minutos en el Arsenal y con el objetivo de llegar a la Eurocopa en pleno rendimiento, el futbolista ruso puso todo de su parte para lograr la repatriación. Previo pago de 1,2 millones de euros en concepto de ficha, el Zenit recuperó a una de sus perlas.

Arshavin llegó al club para cubrir la banda izquierda. No tuvo la misma trascendencia que Danny, y tampoco disputó todos los minutos en los que estuvo disponible. Aún con ello, en los partidos decisivos, como titular o suplente, se echó el equipo a la espalda y ofreció su mejor versión. Sin ir más lejos en el partido de vuelta frente al CSKA, asistió en el primer tanto y anotó el segundo en un día que arrancó el encuentro desde el banquillo. Por su notable aportación al conjunto y la debilidad de los rivales en el último tramo de temporada, el Zenit se sobrepuso a la lesión de Danny, quién volverá a ser la cabeza visible del proyecto peterburgués de cara a la próxima campaña. Con su vuelta, Arshavin ha vuelto a disfrutar del fútbol, él que es un tipo irregular y gélido que necesita sentirse importante para brillar, y ha logrado un título, algo que no consiguió en todo su periplo como gunner. Ha recuperado la confianza en si mismo y volverá a ser una pieza importante para Advocaat en la Eurocopa. Difícilmente, el Zenit podrá retener al zar del Petrovsky en Rusia.

Una carrera de fondo

La PLR más larga de la historia se ha convertido en una verdadera carrera de fondo. La Federación de Fútbol de Rusia (FFR) quiso equiparar el calendario local con el del resto de grandes ligas europeas (gran paso para la internacionalización del fútbol ex soviético) y por ello ideó un sistema de competición que añadía, a la habitual liguilla de ida y vuelta de 30 encuentros, un play off final (uno para los ocho primeros y otro para los ocho últimos) de 14 partidos extras, que decidiría la campaña. El global de la temporada ha tenido una duración de año y medio. El Zenit ha sido el único equipo que ha mantenido el tipo a lo largo de las 44 jornadas de liga, lo que le ha valido para revalidar el título con una superioridad insultante (con 13 puntos de ventaja sobre el Spartak). Rubin y CSKA, a priori los dos grandes rivales - y los únicos que han ganado la PLR a parte del club de San Petersburgo desde 2005 - no han podido mantener el ritmo del campeón en un año verdaderamente decepcionante por parte de tártaros y moscovitas. La fragilidad de los rivales, ha hecho que el cuadro de Spalletti sentenciara el campeonato mucho antes que terminara.

El equipo de Spalletti comprendió a la perfección que se trataba de una carrera de fondo. El comienzo de temporada del Zenit fue discreto, eclipsado por la efectividad del CSKA de la dupla V. Love-Doumbia y la espectacularidad del fútbol asociativo y del 4-2-4 del Dinamo de Silkin. Con un arranque fulgurante, los azulgranas se afianzaron en la primera posición con un margen de hasta siete puntos sobre los peterburgueses. Con el paso de las semanas, el cuadro de Slutsky perdió fuelle en gran medida debido a la plaga de lesiones que asoló la plantilla del club del ejército rojo. Akinfeev y Honda, los casos más representativos, estuvieron en el dique seco desde la jornada 22, en la que se lesionaron ambos, hasta la jornada 39 y 31(con recaída incluida del japonés) respectivamente. Además de la ineptitud de Slutsky, el gran leitmotiv de la debacle moscovita es la venta de Vágner Love. Enormemente trascendente ha sido el traspaso del delantero brasileño al Flamengo. Desde 2004 en el club militar, Love era una de las insignias y uno de los máximos anotadores del club y el gran complemento de Doumbia; sin duda él hacía mejor al delantero africano. Hasta en tres ocasiones ha variado el esquema táctico, el técnico del CSKA, desde la salida del brasileño. Todavía no ha dado con la tecla. Además la venta del futbolista al Flamengo tiene mucho que ver con la más que probable marcha de Doumbia a la Europa occidental.

El desplome de los rivales

El play off final arrancó con un Zenit líder que tenía un margen de dos y seis puntos respecto a CSKA y Dinamo, los únicos con opciones de arrebatar el título a los peterburgueses. En pocas semanas ambos conjuntos dilapidaron sus esperanzas. Todo el crédito que había ganado el equipo de Slutsky en la primera parte del campeonato lo perdió en las jornadas iniciales de la liguilla final, en las que terminó por enterrar sus aspiraciones. Igualmente sucedió con el Dinamo, que tras realizar una fuerte inversión en el mercado invernal (fichó a Noboa y Dzsudzsák) vivió una profunda crisis de fútbol y resultados que incluso le obligó a cambiar el estilo combinativo, por uno mucho más conservador, que había enamorado al antiguo país soviético.

Ante la fragilidad de sus rivales, el Zenit se mostró igualmente solvente para encarrilar el campeonato a falta de prácticamente diez jornadas para su conclusión. En los enfrentamientos directos - realmente significativos son el 1-5 ante el Dinamo y el 2-2 en Moscú frente al CSKA de la tercera jornada de play off que mantenía el segundo clasificado a seis puntos - el conjunto peterburgués sentenció el campeonato. Una gran liguilla final, en la que el equipo de Spalletti fue el mejor con 27 puntos sobre los 42 posibles por los 14 del CSKA o los 17 del Dinamo, terminó con la resistencia de los rivales. A falta de tres jornadas para el final, el Zenit recibió su corona. A la postre, los peterburgeses aventajaron al Spartak en 13 puntos.

En el play off final, el Zenit sumó 10 puntos más que el Dinamo y 13 que el CSKA

El Zenit fue mejor en el cuerpo a cuerpo. Y es que ni CSKA ni Dinamo estuvieron a la altura. Tampoco lo estuvieron el resto de equipos de la zona alta. El Rubin, que se postulaba como alternativa a CSKA y Zenit, con la intención de reverdecer viejos laureles, terminó por realizar una catastrófica temporada que solamente ha salvado con la victoria en la Copa de Rusia y la consecuente clasificación para la Europa League. Lokomotiv y Spartak desde el comienzo se colgaron la etiqueta de outsiders. La irregularidad de sus trayectorias les privaron de luchar por cotas más altas. Aún con ello, a la postre el cuadro de Karpin logró la segunda plaza, hecho que refleja lo poco convincente que eran las alternativas al Zenit. El Anzhi, con una meritoria quinta plaza que le da el billete a Europa, todavía está demasiado verde. Pero a largo plazo, el proyecto de Kerimov se antoja como el gran competidor del club propiedad de Gazprom, por el cetro ruso.

Octavos de Champions: un récord agridulce

“Es el partido más importante de la historia del club”, aseguró Luciano Spalletti en la antesala de la ida de los octavos de final de la Champions League frente al Benfica. Pese haber levantado en 2008 la Copa de la UEFA y la Supercopa d’Europa, por primera vez en la historia del club peterburgués, el equipo llegó más allá de la liguilla inicial de la máxima competición continental. Récord agridulce porque los cuartos estuvieron realmente cerca. Pequeña decepción en un Zenit que pudo y mereció más. La mala actuación de Zhevnov, protagonista involuntario de los dos goles del 3-2 de la ida en el Petrovsky, evitó que el conjunto ruso optará a estar entre los ocho mejores de Europa. Un Zenit desconocido, fuera de sí, recibió un 2-0 en Da Luz que terminó por cerrar su aventura continental.

El Zenit fue encuadrado en un grupo realmente igualado junto a Porto, último campeón de la Europa League; Shakhtar Donetsk, cuartofinalista de la pasada Champions y Apoel de Nicosia, a priori la cenicienta del grupo. Con un empate a cero agónico en Do Dragao en la última jornada, el club peterburgués se salvó de la quema que afectó a ucranianos y portugueses, los dos principales favoritos para lograr el pase a octavos. Pese a la eliminación frente al Benfica, la buena competición del equipo de Spalletti, y de Shirokov - máximo anotador del conjunto ruso con cinco goles en ocho partidos - es una buena carta de presentación del club de cara a las próxima temporadas. Llegar a cotas europeas más altas es el siguiente escalón para el club ruso.

Cuartos de Copa: el Dinamo derriba al campeón

Históricamente en Rusia, como también sucede en España, la competición copera ha tenido mucha menos trascendencia que en otros países. El premio de la clasificación para la Europa League ha servido para avivar el interés en el campeonato de algunos clubes grandes necesitados de salvar su temporada. Sin ir más lejos, el Rubin Kazan, sexto en liga fuera de posiciones europeas, disputará competición europea la próxima temporada gracias al título de copa. Era el único trofeo nacional que no lucía en las vitrinas tártaras.

El Zenit, pese a quedar eliminado en cuartos de final, compitió para revalidar el título que levantó la pasada temporada. Después de eliminar al Dinamo de Briansk, de la tercera categoría del país, y al Khimki, de la segunda; el cuadro de Spalletti topó con el Dinamo de Moscú en cuartos. Zhevnov; Anyukov, Bruno Alves, Hubocan, Criscito; Denisov, Semak, Zyryanov; Lazovic, Shirokov; Bukharov. Spalletti presentó un once de garantías para acceder a las semifinales de la competición, pero un solitario gol de Misimovic enmudeció el Petrovsky - las eliminatorias de la copa son a un solo partido - y clasificó a los moscovitas, que a la postre quedarían subcampeones.

Zenit y CSKA, base de la selección nacional

Akinfeev; Anyukov, Ignashevich, V. Berezutsky, Zhirkov; Semak, Zyryanov, Semshov, Saenko, Arshavin; Pavlyuchenko. Esta es la alineación que presentó el seleccionador Guus Hiddink en las semifinales de la Eurocopa 2008 entre Rusia y España. Estos once futbolistas junto a Kolodin y Bilyaletdinov, disputaron prácticamente la totalidad los minutos de juego en la competición continental. De los 13 jugadores más utilizados por el técnico nacional, más de la mitad eran propiedad del CSKA (Akinfeev, Ignashevich, V. Berezutsky, Zhirkov), con gran trascendencia en la portería y la defensa, y del Zenit (Anyukov, Zyryanov y Arshavin).

Aquella selección, formada prácticamente en su totalidad por futbolistas locales – Saenko estaba en el Nuremberg alemán – confirmó el crecimiento del fútbol ruso, con el aval de la Copa de la UEFA del CSKA y también la del Zenit lograda aquel mismo año, y sirvió para que muchos jugadores dieron el salto definitivo a la Europa occidental como Pavlyuchenko, Arshavin o Zhirkov, que lo haría en el verano de 2009. Los dos grandes clubes del país ex soviético en aquel momento, y sus fortunas, contribuyeron necesariamente a la internacionalización del fútbol ruso con sus títulos continentales y con el protagonismo de sus futbolistas en el tercer puesto de Rusia en la Euro 2008.

El actual combinado ruso mantiene el mismo bloque que el que fuera semifinalista hace cuatro años en Austria y Suiza. En la selección de Dick Advocaat, presente entrenador nacional, todavía se acentúa más el protagonismo de CSKA y Zenit. En el once base de Rusia en la fase de clasificación para la Euro 2012 diez futbolistas – Zhirkov juega en el Anzhi - proceden del conjunto azulgrana de Moscú o del cuadro azul celeste de San Petersburgo. Akinfeev; Anyukov, V. Berezutsky, Ignashevich, Zhirkov; Shirokov, Denisov, Zyryanov; Dzagoev, Arshavin; Kerzhakov. La solidez del trivote del Zenit y la magia de Arshavin y Dzagoev, son las principales armas de una selección que no logró clasificarse para el Mundial de Sudáfrica.