Rusia sufre para superar el orden azerbaiyano

Un dudoso penalti sobre Bystrov en el 83’ dio la victoria a los rusos en un encuentro que estuvo dominado de pies a cabeza por el conjunto local. Con el triunfo por la mínima, Fabio Capello hace historia y se convierte en el único seleccionador de la historia de Rusia que ha ganado sus cuatro primeros partidos oficiales. El empate de Portugal frente a Irlanda del Norte allana mucho el terreno al principal combinado exsoviético.

Rusia sufre para superar el orden azerbaiyano
Rusia
1 0
Azerbaiyán
Rusia: Akinfeev; Eschenko, V. Berezutskiy, Ignashevich, Kombarov; Samedov (Bystrov, min. 61), Denisov, Shirokov, Fayzulin (Glushakov, min. 45); Kokorin, Kerzhakov (Dzagoev, min. 77).
Azerbaiyán: Agaev; Levin, Medvedev, Gödkemir, Chertoganov (Aliev, min.85), Sükürov, Ozkara, Abishov, Nadirov (Gusenov, min.45), Javadov, Subasic (Amirguliev, min.62).
MARCADOR: 1-0, min. 84, Shirokov.
ÁRBITRO: Aleksander Stavrav amonestó a V. Berezutskiy, de Rusia, y a Agaev, Medvedev, Nadirov y Javadov, de Azerbaiyán.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la cuarta jornada del Grupo F de las eliminatorias europeas para el Mundial de Brasil 2014 disputado en el estadio Luzhniki de Moscú ante unos 30.000 espectadores.

Azerbaiyán vendió cara su piel en el Luzhniki de Moscú. Con un equipo prácticamente desconocido pero con mucho sacrificio, rigor táctico y orden, fue capaz de poner contra las cuerdas a la nueva Rusia de Capello, un ciclón hasta el choque de hoy entre las dos repúblicas exsoviéticas.

Pese a lo que pueda parecer, en Moscú no se preveía que el partido fuera un puro trámite para los locales. Por la exigencia del técnico italiano y porque tradicionalmente el combinado ruso se atasca ante defensas cerradas, Capello, quien se disponía a batir un récord histórico, no esperaba que fuera un encuentro plácido. Y es que hace un mes Azerbaiyán ya le complicó las cosas a la Portugal de Cristiano Ronaldo, que no pudo adelantarse hasta el 62’. Finalmente, los lusos terminarían goleando (3-0), pero los azerbaiyanos mantuvieron opciones de empatar hasta cinco minutos antes del final.

Rusia fue muy superior y mereció la victoria. Dispuso de 7 tiros a portería, Azerbaiyán no disparó a Akinfeev

Capello planteó un 4-4-2 variable con Kerzhakov y Kokorin como hombes más adelantados. Samedov, interior derecho, a menudo se sumaba a los dos de arriba para formar un 4-3-3 con un trivote con Denisov, Fayzulin y Shirokov. Precisamente Samedov es una de las dos caras nuevas del once de Rusia respecto al último encuentro frente a Portugal. La otra es Eschenko, quien debutó hoy como titular en lugar de Anyukov. Por su parte, Berti Vogts, técnico azerbaiyano, ordenó un 4-5-1 con un delantero fijo solo arriba y una línea de mediocampistas pegada a la zaga.

Rusia dominó el encuentro con mano de hierro. Con solvencia y mucha asociación, los pupilos de Capello evidenciaron que disponen de mucho talento incluso sin Dzagoev (hoy suplente) ni Arshavin (no convocado) sobre el terreno de juego. A lo largo de los dos últimos partidos, la selección rusa se ha mostrado mucho más madura, sin tantas fisuras como en el pasado y con capacidad para hacer frente a cualquier rival. Aun con ello persisten la falta de gol y las dificultades por afrontar encuentros contra rivales de menor entidad. Frente a Azerbaiyán, las mejores ocasiones de los locales llegaron a través de disparos lejanos y centros laterales.

La selección local pudo sentenciar el encuentro en los primeros 45 minutos. Antes de la media hora, Kerzhakov aprovechó un error de la zaga azerbaiyana, forzado por una gran jugada colectiva de Rusia para enviar un disparo al travesaño. Esa fue la mejor ocasión del conjunto local en la primera mitad. Más tarde lo intentarían con mucho peligro también Denisov, con un tiro desde la frontal, y Kombarov, a través de un disparo de falta. Que Rusia no llegara al descanso con ventaja era realmente sorprendente. Con un fútbol preciosista, ocasiones claras y voluntad por parte de los de Capello, solo la mala fortuna y el buen hacer del meta Agaev evitaron el gol local.

En el arranque del segundo tiempo, los visitantes sosegaron el empeño ruso para alejar algunos metros al rival de su área. Con Subasic como único delantero realizando un gran trabajo de desgaste y sacrificio y una línea defensiva inquebrantable, Azerbaiyán creyó en el empate (nunca en la victoria, no dispararon ni una vez a portería). Con el paso de los minutos, Rusia aumentó el ritmo. Las subidas de Kombarov, muy incisivo en ataque, como de costumbre, y de Eschenko, sobre el que cometieron un penalti claro a 15 minutos del final tras una buena jugada personal por el costado derecho, y las apariciones de Shirokov desde segunda línea, provocaron el retroceso de los azerbaiyanos, quienes terminaron por ceder al acecho rival.

Rusia tiene problemas con las defensas cerradas. La mayoría de acercamientos llegaron con disparos lejanos o internadas laterales

Los ataques en estático siguen siendo el principal problema de una selección que por la falta de creación de fútbol en el área rival abusa de la segunda jugada, que tan bien se le da a Rusia. Por ello y para desatascar el cerrojo rival, Capello dio entrada a Bystrov y Arshavin, a este último quizá demasiado tarde. Y fue precisamente de las botas del primero que llegó el tanto de la victoria. En el 83’ el árbitro señaló un penalti algo dudoso tras un derribo sobre Bystrov realizado centímetros más allá de la línea del área. Shirokov transformó y cerró el encuentro. Tras un brillante partido de Rusia, que dispuso de prácticamente 20 acercamientos con peligro, y a la que solo le faltó el gol y algo de capacidad para encontrar espacios entre la poblada defensa rival, un penalti injusto a 7’ del final le dio la victoria a los de Fabio Capello, único seleccionador ruso de la historia que ha ganado sus cuatro primeros partidos oficiales.

Rusia sigue encabezando el grupo con pleno de victorias. Los 12 puntos y, por encima de todo, el triunfo sobre Portugal, carga de moral a un pueblo que fue menospreciado por Arshavin tras la Eurocopa y que ve que sin los Pavlyuchenko, Progrebnyak o el propio Arshavin, esta selección crece. Y lo hace con Denisov (relegado al filial por Spalletti en el Zenit) como auténtico líder  y con una nueva savia de futbolistas (Capello ya ha hecho debutar a cuatro jugadores), con Kokorin a la cabeza, que tienen como objetivo lograr el billete para Brasil. El empate de Portugal allana mucho el terreno de los rusos, que se sitúan cinco puntos por encima de los lusos y la Israel de Vibras Natcho.

(foto: rfs.ru)