Nostalgia olímpica

Nostalgia olímpica
Nostalgia olímpica

Después de casi una semana de que se apagará la llama olímpica en el estadio de Stratford en Londres, no se puede evitar sentir nostalgia por los juegos que acaban de irse. Y lo peor de todo, es que hay que esperar otros cuatro largos años.

Sobre todo, la nostalgia llega a su máxima expresión después de ver que tras dos semanas intensas de muchísimo deporte, de todas las clases, ahora no hay nada, o más bien, no hay mucho. Quizás muchos piensan porque no dura más, ¿sólo dos semanas? A lo mejor si esto sucediese, la emoción de los juegos se perdería. Quién sabe.

Lo cierto y verdad, es que se ha podido presenciar otro acontecimiento olímpico espectacular. Se ha visto como Michael Phelps conseguía su vigésima segunda medalla olímpica siendo el deportista más laureado de la historia de los juegos, también se ha comprobado cómo Bolt sigue comandando el mundo de la velocidad, cómo USA sigue siendo una potencia mundial llevándose el primer puesto en el medallero y cómo la delegación española ha estado a la altura, a pesar del mal comienzo con polémicas arbitrales incluidas, consiguiendo diecisiete medallas, una menos que en Pekín. Y once de ellas siendo de mujeres, reflejando que las féminas han ganado la batalla a los hombres en este sentido. Y mirando para Andalucía, patria de un servidor, se han logrado tres metales y cuatro diplomas, siendo su segunda mejor actuación olímpica bajo el liderazgo del oro logrado por la sevillana Marina Alabáu.

Sin duda, unos buenos registros en general, que hacen olvidar las decepciones del fútbol y el atletismo que han sido dos grandes lunares. En el balompié, la Rojita de Milla ha sido avergonzada en su grupo con selecciones endebles. Y lo peor de ello, fue el debate que se creó tras la mala actuación española ¿debe ser el fútbol deporte olímpico? Una debate irrelevante ya que el fútbol sigue considerándose como el deporte rey, y es olímpico desde 1900. Que no se pueda ir con la selección absoluta no resta espectáculo y emoción a este deporte en los juegos, sino que prima la apuesta por la juventud. Además, para ello ya existe una Copa del Mundo de Fútbol donde ya van las selecciones absolutas de cada país. Y con respecto al atletismo, malos resultados los cosechados ya que se contaba con ciertas esperanzas en algunas disciplinas. Pero dejando aún lado esto, lo que debería ser reprochable en el atletismo español es que su máximo responsable deje mucho que desear con declaraciones salidas de tono en donde ensucie el trabajo y sacrificio de los atletas. Pero esto no acaba aquí, ya que amenaza con presentarse para la reelección en las elecciones a la presidencia de la RFEA.

En definitiva, bonitas, apasionante, vibrantes e inolvidables dos semanas las vividas en Londres durante estos XXX Juegos Olímpicos, que durante un pequeño periodo de tiempo han hecho olvidar la cruda realidad de toda la sociedad. Con todo ello, sólo se puede tener nostalgia en estas jornadas que vienen, aunque empiece la Liga y mañana arranque la Vuelta a España con la contrarreloj de Pamplona de 16,5 km.