El negocio del fin del mundo

Solo quedan doce días para que se cumpla lo que la literatura lleva anunciándonos desde 2010: El fin del mundo. 21 de Diciembre es la fecha, México el lugar. El cómo y el porqué se lo dejamos a los escritores que han querido plasmar en el negro sobre blanco el más que próximo cataclismo.

El negocio del fin del mundo
La interpretación del calendario maya ha sembrado la chispa durante los últimos años en la literatura fantástica. Fuente: http://www.mexicodesconocido.com.mx/assets/images/notas_2012/agosto_2012/calendario-maya.jpg

“El 21 de Diciembre los mayas predijeron que se acabaría el mundo” esta frase mal interpretada, según los especialistas en la cultura mejicana, ha sido la culpable de que miles de páginas hayan visto la luz generando unos extravagantes beneficios para aquellos visionarios que supieron valorar el tirón que tendría en la literatura.

Obras importantes

Todo arrancó con Lawrence E. Joseph y su original obra titulada, con una imaginación igualmente desbordante, Apocalipsis 2012,  basada en el calendario Maya que acabaría el 21 de Diciembre del presente año. Una profecía de esas que el lector adora y más aún si presupone una catástrofe inminente de la podrá saber hasta la hora y el momento en el que se desatará el terror. Con estas rotundas palabras expone la problemática el autor “Hay una posibilidad entre tres de que dentro de cinco años suframos una transformación catastrófica de nuestras sociedades. Eso no significa que vayamos a morir todos, pero sí que tendremos que despedirnos del mundo tal y como lo conocemos”.

El  testamento Maya, un best seller que se sumó a esta corriente, o quizá deberíamos decir best sellers, ya que Steven Alten publicó una trilogía dado el éxito de la primera obra. Las novelas, basadas en el hallazgo de un arqueólogo cuyo hijo habría resultado ser el elegido para facilitar la transición del mundo hacia una nueva era.

Un español se encuentra en la lista de autores armagedónicos, Javier Pérez Campos que apostó por “2012, los enigmas del apocalipsis maya”. Periodista en este caso, que entrevista y se documenta gracias a la colaboración de expertos en la materia e intenta dar respuesta a los interrogantes de la cuestión. Las señales que se presentan en otras obras como inequívocas de que nos encontramos en el umbral del fin de una era se deberían principalmente a las consecuencias del cambio climático, según el autor, alejando así toda sospecha fatalista.

¿Invención o realidad?

La profecía no carece de todo rigor histórico puesto que el calendario maya citado en estas obras existe, sin embargo el error vendría dado por la concepción cíclica que esta cultura tenía del tiempo. Cada 5.231 años terminaría una etapa para dar comienzo a otro ciclo, un nuevo calendario tras la llegada de Quetzalcoalt, la serpiente emplumada que descenderá desde la pirámide de Kukulcán.

Entre los hechos que se han barajado para poner punto y final a nuestra era se encontrarían la erupción del volcán Yellowstone de enormes consecuencias como tuvo la última vez que despertó hace 640.000 años. Y la intensa actividad solar que registraría sus picos más altos durante las últimas semanas de 2012, con imprevisibles consecuencias.

 “A este mundo le encanta la idea del apocalipsis” expresó Juan Villoro, escritor mexicano , explicando así porqué ya están reservados todos los hoteles de la zona para el día 21, la gente no solo quiere una catástrofe sino que quiere poder ser testigo. Sin necesidad de desplazarse hasta el punto neurálgico de la cultura maya, es fácil comprar un libro y ser protagonista del nuevo fenómeno con fecha de caducidad.