Un insólito caso llamado Los Ángeles
Decir que el fútbol américano carece de arraigo en Los Ángeles, es quizás pecar de un pesimismo elevado en demasía. Tras la marcha de los Rams a San Louis en 1.994, la ciudad no ha vuelto a ver un equipo de la NFL propio pisar sus calles, y es tiempo en el cual a los propios Rams en Misuri, les dio tiempo de conquistar una Super Bowl en 1.999. Los motivos de la marcha, lejos de la animosidads y entrega del aficionado, fueron los que suelen imperar en el 99% de las ocasiones: Económicos.
Una ciudad infravalorada
Decir Los Ángeles es sinónimo de Hollywood, meca del cine, del glamour, Beverly Hills. Los Ángeles es sinónimo de los Dodgers, los Lakers y Clippers; de los KIngs, el mítico Coliseo, los Trojans, UCLA, el Galaxy; Donovan y Beckham, el Chivas USA, su cercanía con Anaheim, nos acerca el mundo de Disney, los Angels, los Anaheim Ducks de la NHL y el segundo mercado televisivo del país únicamente detrás de New York. Y pese a tanto, Los Ángeles sigue sin ser tenida en cuenta, no donde más desea, donde más anhela.
La ciudad angelina es una de las ciudades con más variantes que existe en Estados Unidos y quizás, en el mundo. Pero, sin embargo, y deberíamos ampliar dicho "sin embargo", una ciudad con tantísimo que ofrecer, sigue sin aparecer en el mapa NFL de los Estados Unidos. Aficionados al fútbol americano dentro de la ciudad, existen, pero por ello mismo deben desplazarse hacia San Diego a ver a los Chagers, a Oakland por los Raiders o a San Francisco por los 49ers, dentro de un tiempo a Santa Clara, sin poder disfrutar de un equipo propio que han perdido en varias ocasiones y arden en deseos de recuperar.
Decir que el fútbol américano carece de arraigo en Los Ángeles, es quizás pecar de un pesimismo elevado en demasía. Tras la marcha de los Rams a San Louis en 1.994, la ciudad no ha vuelto a ver un equipo de la NFL propio pisar sus calles, y es tiempo en el cual a los propios Rams en Misuri, les dio tiempo de conquistar una Super Bowl en 1.999. Los motivos de la marcha, lejos de la animosidads y entrega del aficionado, fueron los que suelen imperar en el 99% de las ocasiones: Económicos.
El primer conjunto de fútbol americano en ver la luz en la ciudad angelina fueron los Bucaneros de Los Ángeles, en 1.926, si bien su existencia fue un camino repleto de baches. Su acuerdo para utilizar el Coliseo fue roto al tratarse de un conjunto profesional, con lo cual, únicamente pudieron disputar encuentros con vitola de visitante. Y pese a todo, su marca final no estuvo nada mal 6-3-1 pero en 1.927 se decidió no continuar la aventura y los Bucaneros pasaron a la historia del fútbol americano como una mera anécdota más.
Los Rams acuden al rescate
Y no fue hasta 1.946 cuando la capital angelina pudo gozar de un conjunto profesional para corear al fin, sus ánios tuvieron que esperar hasta la llegada desde Ohio de los Cleveland Rams, mismos que aun año antes se convirtiesen en campeones de liga. Aterrizaron en el Coliseo, obteniendo un título en 1.951: el fearsome foursome de Rosey Grier, Merlin Olsen, Deacon James y Lamar Lundy. Lucharon por un Super Bowl, el XIV contra los Steelers. Jugaron virtualmente en casa, dado que se lucho en el Tazón de las Rosas en Pasadena.
Laa fuga previa comenzó en 1.980 cuando se tomó la decisión de mudarse a Anaheim. La fuga fue por tres motivos. Primero, porque el Coliseo era excesivamente grande (93.500) para lograr llenarlo cada jornada; segundo, por el crecimiento de la población en el Condado de Orange, y tercero, porque el control de la franquicia lo poseía ahora Georgia Frontiere, viuda de Carrol Rosenbloom, quien era el dueño del propio equipo en aquella época.
La llegada a Anaheim no fue algo negativo para una franquicia que cada temporada iniciava como favorita para acabar estrellada y remodelando el equipo en tiempo record para regresar con las emociones a flor de piel, se quedaron en dos ocasiones a las puertas de la Super Bowl, siendo derrotados en los juegos por el título de Conferencia ante los Bears en 1.985 y los 49ers en 1.990. La decadencia acudió tras la derrota ante San Francisco, entre 1.990 y 1.994 únicamente ganaron 23 partidos, cifra paupérrima y que aún hoy se guarda como uno de los records negativos de la liga. La asistencia descendió notablemente, el acuerdo por el nuevo estadio no se materializó y el arreglo para la llegada de la franquicia a Baltimore no consiguió cristalizar.
Con un fracaso tan grande a sus espaldas, Georgia Frontiere logró convencer a los directivos de la liga para mudar la franquicia a San Louis a partir de 1.995. Los Rams montaron el "espectáculo más grande del mundo sobre pasto artificial" encabezado por Kurt Warner y cia, quienes alzarían al equipo a dos apariciones en el Super Tazón, logrando un trofeo Lombardi. La Sra Frontiere, falleció en enero de 2008.
Los Raiders y su aventura angelina
Decir Oakland Raiders es hablar de un clásico de la NFL. Los Raiders, equipo fundador de la vieja Liga Americana y uno de los más consistentes tras la gran fusión de 1.970, abandonó su base histórica, Oakland, para mudarse a Los Angeles, como motivo principal, porque no se le permitiío la construcción de palcos de lujo con los cuales, sus ingresos hubiesen aumentado de forma exponencial, pasando, quizás, a ser la franquicia más potente economicamente.
La dura batalla en la corte contra la NFL dejó a los Raiders con el traslado al viejo Coliseo. Su estancia fue fulgurante: en 1.982 consiguieron la mejor marca de conferencia, pese a que fueron eliminados en la segunda ronda de postemporada, asentaron unas bases sobre las cuales lograrían alzar el título de la Super Bowl en su edición de XVIII, machacando a los Redskins por 38-9.
Lograron mantener las expectativas durante dos campañas, pero la racha triunfal tocó a su fin por un par de inconvenientes principales: la decadencia de su nivel de juego, que trajo consigo varias campañas con marcas perdedoras, y el inevitable envejecimiento del gigantesco Coliseo, que era prácticamente imposible de llenar, con lo cual los partidos como local fueron bloqueados debido a la política de la NFL, que indica que los boletos deben estar agotados 72 horas antes del encuentro para ser éste retransmitido como local.
Los rumores sobre nuevos estadios acompañaron a la franquicia durante meses, sonó Inglewood, Irwindale o Carson, pero jamás se llegó a concretar algo especifico y tras varias negociaciones, el otro Coliseo, el de Oakland, invirtió más de 200 millones de dólares en renovaciones, incluyendo una subida de aforo de 10.000 personas. Al Davis no tuvo dudas, y dejó a su aventura en Los Angeles con una Super Bowl, para regresar a casa junto a sus "malosos" en la temporada de 1.995.
La Liga Americana y los intentos por convencer a una franquicia ya existente en la NFL por mudarse a Los Angeles.
Con la aparición de la Liga Américana en 1.960, una de las franquicias situadas en Los Ángeles fueron los Chargers, que consiguieron llegar a la final que perdieron ante Houston. Pero la aventura fue efimera, al año siguiente se mudaron a San Diego, donde aún hoy permanecen.
En la actualidad se comenta que un grupo inversionista angelino busca atraer a una franquicia ya existente en la propia NFL, a Los Ángeles. Los rumores a puntan a los Vikings de Minnesota, los Chargers de San Diego por retornar a un lugar que fue su casa por un año. Ambas franquicias son las mejor situadas por su lucha por un nuevo estadio, que no consigue avances con las alcaldías de San Diego o de Minnesota. Se apunta también a los Raiders, Bills y Jacksonville, inclusive St Louis. Veremos si el éxito acompaña a una ciudad que busca disfrutar de un deporte que pareciera maldito, quién llega saborea el éxito para hundirse en el fracaso más estruendoso posteriormente.



