Atletismo Noticias

Diederen y Blanchart, protagonistas de la Challenge Barcelona-Maresme

Diederen y Blanchart, protagonistas de la Challenge Barcelona-Maresme

El alemán ha consolidado la victoria en una emocionante maratón y ha acabado en 8h 20’ 07”. El catalán Miquel Blanchart, cuarto en la general y nuevo campeón de España de larga distancia, lo ha celebrado a lo grande: pidiéndole matrimonio a su prometida en la misma línia de llegada. Gossage vence en categoría femenina con récord de la prueba, 8h 58’ 43”. La vizcaína Frade ha revalidado el título de campeona de España.

Calella acogía hoy el Challenge Barcelona-Maresme, de distancia Ironman, es decir, 3,8 kilómetros a nado, 180 en bicicleta y 42,195 de carrera a pie. Tras las lluvias torrenciales de ayer, que duraron todo el día en la mayoría de zonas de Cataluña, la climatología se presentaba como una amenaza seria para los triatletas. Aún así, el mar se ha levantado calmado, hecho que ha permitido  los participantes poder nadar sin demasiados problemas. Algo más de 1000 participantes han tomado la salida a las 8:30, dispuestos a realiza un gran sobresfuerzo, solo permitido para algunos privilegiados, pero que les tenía que llevar una gran recompensa: ser finishers en todo un Ironman.

Los 3,8 kilómetros a nado han marcado, como es habitual, las primeras diferencias en la prueba. Carlos López ha salido líder y tras él Stanislav Krylov, Sthepen Bayliss y Bas Diederen. El catalán Miquel Blanchart, favorito a llevarse el título de campeón de España, salía sexto. Por su parte, Blazevic  era la primera en hacer la transición, por delante de Krebs, Sammler y Weerd. Las diferencias han ido aumentando conforme pasaban los kilómetros del sector ciclista. Al paso por el kilómetro 60, mismos triatletas con diferente orden: Bittner, Krylov, Bayliss encabezando la carrera, con Dideren a tres minutos y Blanchart a cinco. Los kilómetros suelen pasar factura y en una carrera de este estilo, pueden aparecer muchos nuevos protagonistas. Uno de ellos sería el austríaco Swoboda, que empieza a imponer un ritmo infernal, difícil de seguir para sus rivales.

Siete son los minutos que Swoboda consigue de diferencia respecto a los perseguidores, un grupo de siete triatletas, entre ellos Guinchard, mientras que los españoles llegan justo después, con Blanchart un poco atrasado, a doce minutos.

 La maratón, juez de la prueba

En el kilómetro 37 se produciría el cambio de líder, con Diederen superando a Swoboda

Swoboda, ante la sorpresa de propios y extraños, conseguía mantener el ritmo y la distancia respecto a sus máximos rivales, un grupo de cinco. Por su parte, la holandesa Weerd conseguía mantener el liderato aunque perdía ritmo y ventaja a cada metro. Las posiciones en la clasificación masculina no cambiaban demasiado pero se podía predecir un cambio de líder, como al final se acabaría produciendo. La emoción en el circuito estaba centrada, sobre todo, en Miquel Blanchart, que remontando claramente, superaba a su máximo rival, Raúl Amatriain, y se iba en busca del podio. En el kilómetro 37 se produciría el cambio de líder, con el holandés Diederen superando a Swoboda. 8h 20’ 07”, el tiempo del ganador. Por detrás, algunos minutos después, llegarían Swoboda y Bittner. Finalmente llegaría Miquel Blanchart, cuarto y muy contento. El de Sabadell se proclamó campeón de España de larga distancia. Para celebrarlo, Blanchart le pidió matrimonio a su pareja en la misma línea de llegada, ante la sorpresa de todo el público.

Amatriain sería segundo y un veterano como Cano, del Mataró, tercero, los dos sub 9.

En chicas se pudo ver una espectacular remontada –y carrera- de Lucy Gossage, que cazaría a Weerd en el kilómetro 8 y ya no soltaría la primera posición en toda la prueba. Y no solo eso, ya que la británica lograría también un nuevo récord de la prueba, parando el crono en 8h 58’ 43”. Weerd acabaría segunda y Sammler, tercera. El título de campeona de España se lo llevó –y lo revalidó- Gurutze Frades, con 9h 51’ 38”, con Leunda segunda y Anna Rovira, tercera.

Tras él, muchos triatletas que llegarían felices a meta, en un sueño, contentos por terminar el que para algunos de ellos hace un par de años era un sueño inimaginable. Mucho esfuerzo y kilómetros de entreno para poder cumplir un sueño hecho realidad.