Cuatro Rayas Valladolid tumba a un buen Academia Octavio

El equipo de Juan Carlos Pastor derrotó al Academia Octavio, por 32-24, en el partido inaugural de la XXXVII edición de la Copa del Rey de balonmano, con un gran Eduardo Gurbindo. De esta forma, el conjunto pucelano se clasifica para la semifinal que disputará el próximo sábado frente al vencedor del duelo entre Barcelona y Naturhouse

Cuatro Rayas Valladolid tumba a un buen Academia Octavio
El conjunto pucelano se convierte en el primer semifinalista de la Copa del Rey
Valladolid
32
24
A. Octavio
Valladolid: Sierra, Joli (3), Nikcevic (3), Gurbindo (6), Krivokapic (5), Cutura, Romero (9) (siete inicial) Víctor Alonso (6), Cutura, Eliert
A. Octavio: Javi Díaz , Dasilva (3), Moledo (1), Cerqueira (2), Vargas, Jabato, Cerillo (1)(siete inicial), Nantes (12), Cacheda (2), Barbón (1), Polakovic (2), Víctor Frade,
ÁRBITRO: García Mosquera y Ríos Martín. Excluyeron con dos minutos a Víctor Frade, Nikcevic, Cerillo, Eliert
INCIDENCIAS: Primer partido de los cuartos de final de la XXXVII Copa del Rey. Disputado en el Pabellón Infanta Cristina de Torrevieja.

El primero de los cuartos de final de esta Copa del Rey comenzaba con el dominio de las defensas 6-0 que tanto Quique Domínguez, en el Academia Octavio, como Juan Carlos Pastor, en el Cuatro Rayas Valladolid, habían planteado. No solo las defensas permitieron que durante estos primeros minutos no se anotaran demasiados goles.

Los continuos fallos en los lanzamientos, en especial por los extremos del Cuatro Rayas, Nikcevic y Joli, que normalmente suelen estar más que acertados, y las intervenciones de ambos guardametas, Sierra y Javi Díaz, posibilitaron que el marcador no fuera muy abultado,

Parecía que la primera exclusión, señalada al extremo  derecho del equipo vigués, Eduardo Moledo, podía provocar que el Valladolid, experto en dominar las superioridades, pudiera aventajarse en el marcador. Sin embargo, se siguieron errando lanzamientos claros tanto desde los extremos como en los contraataques, otra de las principales bazas del ataque vallisoletano, pero que en esta primera mitad tampoco pudieron desarrollar en demasiadas ocasiones. En las sucesivas exclusiones sí que conseguirían cierta ventaja en el marcador.

A todo ello se sumaba que el conjunto dirigido por Quique Domínguez se empecinaba una y otra vez en atacar por el centro de la defensa vallisoletana, bien capitaneada por Asier Antonio y Ávila, buscando tanto al pivote (con el que solo conectarían en una ocasión en todo el primer tiempo, en el minuto 22), como los extremos que circulaban por la línea de seis metros.

El susto del partido llegó cuando Asier Antonio quedaba tendido sobre el parquet cuando en una jugada embarullada, el esloveno, Polakovic, caía encima de su rodilla con sus 94 kg. de peso, provocándole una lesión, de la cual aún no se conoce la dimensión.

El tiempo muerto solicitado por Quique Domínguez a falta de menos de un minuto permitió que en una bonita jugada, el mejor del primer periodo, Raúl Nantes, anotara el gol que dejaba a su equipo a un solo tanto de los vallisoletanos, con el 13-12.

El principio del segundo tiempo comenzó con un equipo gallego muy fallón en ataque con continuas pérdidas de balón, lo que unido a un acertado Víctor Alonso que salió sustituyendo al, hoy flojo, Joli, permitieron al equipo de Juan Carlos Pastor marcharse en el marcador hasta los tres goles, pero el joven Pablo Cacheda, que si bien en la primera parte se mantuvo algo tapado, lideró a su equipo para devolver la igualada al marcador.

Pero, de nuevo, las imprecisiones, las malas decisiones en ataque y, sobre todo, que Raúl Nantes había desaparecido, hicieron que el Cuatro Rayas volviera a marcharse de cuatro goles, lo que motivaría el tiempo muerto de Domínguez, con el que su equipo parecía volver a mejorar, gracias al acierto de Nantes y alguna que otra parada de Javi Díaz.

Paulatinamente, empezaba a hacer mella el cansancio en un equipo, el gallego, que no había podido sustituir a sus mejores jugadores para mantener un nivel alto, lo que hizo que el siete pucelano volviera a irse en el luminoso, esta vez de manera cuasi definitiva. Ni la defensa casi individual que planteó el míster de los vigueses desde el minuto 23 hizo que mejorara la situación, ya que, de ese modo, se abrían muchos huecos en la defensa, posibilitando goles fáciles de los de Juan Carlos Pastor, sobresaliendo la figura de Eduardo Gurbindo.

Los últimos minutos permitieron que el equipo vallisoletano pudiera mostrar su buen quehacer en los contraataques, con los que consiguió la máxima renta del partido con el 32-24 final.

El Cuatro Rayas Valladolid se clasifica para las semifinales y su rival saldrá del ganador del partido que disputan a las 21:00, el Naturhouse La Rioja y FC Barcelona Intersport.

Marcador cada cinco minutos: 2-1, 4-4, 7-5, 9-6, 11-9, 13-12 (Descanso) 15-14, 18-16, 21-18, 24-20, 29-23, 32-24