"Las cebras" a por su tercera Champions

Análisis del THW Kiel, uno de los dos conjuntos germanos clasificados para la Final Four a disputar en Colonia.

"Las cebras" a por su tercera Champions
Plantilla sumamente portentosa de la que dispone el islandés Alfred Gislasson

 

A orillas del mar Báltico en uno de los estados más septentrionales de Alemania, Schleswig-Holstein, encontramos la industrial ciudad de Kiel, que si es conocida en el mundo en general y, en el deporte en particular, es por su talentoso equipo de balonmano: El THW Kiel.

El Kiel es el conjunto que más veces ha conseguido llevarse la Bundesliga alemana. Nada menos que en diecisiete ocasiones, cinco más que su perseguidor, el Gummersbach. Sin embargo, lo más llamativo de este dato es que catorce de esos títulos ligueros se han conseguido desde el año 1994. Otra cuestión reseñable es que entre 2005 y 2010, no hubo ningún equipo capaz de bajar del trono a las cebras (nombre con que se conoce al equipo, por el blanco y negro que luce en su vestimenta habitual).

Esta misma campaña, 2011/2012, también ha logrado levantar el máximo título alemán, a falta aún de dos jornadas por disputar, sin haber cedido un solo punto y siendo el equipo más goleador, así como el menos goleado de la competición. Aún más llamativa es la diferencia de puntos que saca al segundo en discordia, el Flensburg-Handewitt, que cuenta, hasta el momento, con 53 puntos, once menos que el ya campeón.

Filip Jicha, uno de los máximos goleadores de la Competición

En cuanto a su historia en la Champions League hay que reseñar su presencia en todas las finales entre los años 2007 y 2010, además de otra en el año 2000. Sin embargo, “solo” pudo alzarse con dos de ellas, las de la temporada 2006/2007 y en la 2009/2010. En la primera de ellas se enfrentó en las semifinales al gran Portland San Antonio y después de la eliminación de los navarros, se hizo con el título tras doblegar en la final a sus compatriotas del Flensburg-Handewitt, por tan solo dos goles de diferencia en el partido de vuelta (27-29), ya que en la ida firmaron tablas a 28.

Mientras que en 2010 pudo levantar la primera Champions que se disputaba con el novedoso sistema de la Final Four. En ella se deshizo de dos equipos españoles, el extinto BM Ciudad Real en las semifinales por 27-29 y del FC Barcelona en la gran final, también con diferencia de dos goles (34-36). En la pasada campaña tuvo como verdugo al mismo equipo al que había arrebatado la copa el año anterior, el Barça, en cuartos de final.

Camino hasta Colonia

La andadura de las cebras esta temporada en la Champions comenzó en la fase de grupos, donde quedó encuadrado en el grupo D, el auténtico grupo de la muerte. Jugaría contra Montpellier, Kobenhavn, Reale Ademar León, Pick Szeged y Partizán.

Daniel Narcisse, otro de los pilares del Kiel para la Final Four

Terminó primero de grupo con 16 puntos, cediendo tan solo una derrota, frente al Montpellier, y dos empates contra Ademar y Kobenhavn. Ya en esta fase daba buena muestra de sus bazas para hacerse con el máximo torneo continental.

En los octavos de final se mediría a una de las cenicientas, el Wisla Plock polaco al que ya en el partido de ida dejó muy mermado con el 27-36. La renta de 9 goles se hizo notar en la vuelta en la que los germanos tan solo doblegaron a sus vecinos polacos por 3 tantos. Por último, en cuartos tampoco le tengo un “grande” y se enfrentó al RK Zagreb, liderado por el incombustible Ivano Balic. En la ida, en Croacia, los balcánicos pusieron las cosas difíciles como demuestra el empate a 31. En la vuelta, los germanos pusieron tierra de por medio con el 33-27.

Así, se clasificaba para la Final Four de Colonia en la que se verá en “semis” con el otro alemán clasificado, el Füchse Berlín del español, Iker Romero. De esta manera, un equipo alemán estará seguro en la final del próximo domingo 27.

Equipo lleno de estrellas

Parece que la ventaja la tienen las cebras que tienen un verdadero equipazo, comenzando por la portería donde destaca el internacional francés, Thierry Omeyer, el cancerbero que se crece en los partidos importantes y que será capital si los alemanes quieren conquistar Europa. La garra y rabia que transmite tras sus espectaculares paradas darán moral a su equipo. Como recambio del galo encontramos al sueco Andreas Palicka, otro buen seguro bajo los palos.

En el extremo izquierdo, vemos a dos veteranos en el club alemán: El sueco Henrik Lundström y al internacional germano, Dominik Klein. En el ala derecha encontramos al reconocido como mejor extremo derecho del pasado Europeo de Serbia, Christian Sprenger, al que intentan suplen, dos jóvenes valores: Tobias Reichmann y Jannick Boldt. Este último también puede jugar en el lateral, aunque por su altura (1,80) es más habitual verle en el extremo.

El lateral izquierdo es, quizás, el puesto mejor cubierto en el equipo de Alfred Gíslason. Y es que dos de los mejores brazos del continente y del mundo se turnan en la posición: Filip Jicha y Momir Ilic. El checo fue el cuarto máximo goleador de la competición durante la pasada campaña, con 88 tantos, aunque en la temporada 2009/2010 fue el máximo anotador, con 108 goles. Por su parte, el serbio llega en un gran momento de forma, después de ser nombrado mejor jugador del pasado europeo 2012. Lo mejor que tienen estos dos jugadores es que además de tener un recambio de mucha, mucha calidad, tienen un competidor en su propio puesto.

El entrenador islandés intentará llevar a "las cebras" a lo más alto del balonmano europeo

Otro puesto de extraordinaria calidad en el conjunto de las cebras es el lateral derecho. El sueco, Kim Andersson es el dueño de la posición y su increible brazo izquierdo hace que al, a veces, feo en formas, Christian Zeitz, le sea difícil arrebatarle el puesto. En la dirección del juego hay que destacar a Daniel Narcisse. El francés, que pese a sus altibajos, es un seguro en el central y al jovencísimo islandés, Aron Palmarsson, que lleva en el conjunto alemán desde 2009.

Por último en el pivote reseñar la figura de uno de los mejores y más influyentes pivotes de la historia. Hablamos de Marcus Ahlm. Pese a su edad (ya cuenta con 34 años), sus movimientos en los 6 metros son envidiados por muchos jóvenes talentos. En el banquillo podemos ver al serbio Milutin Dragicevic, formado en el celebérrimo Metaloplastika Sabac.

Todos estos jugadores andan comandados por un islandés, Alfred Gíslason. Un hombre que lleva en el club desde 2008 y con el que los germanos han vivido una de las etapas más bonitas, importantes y fructíferas, en cuanto a títulos, de la historia del equipo.

Así las cosas, el THW Kiel parece el favorito para llevarse la Champions de esta temporada. Su calidad unido al sorteo, que determinó que en semifinales se enfrentara al más débil de los otros tres equipos, hacen que parezca fácil que se metan en la final del domingo. Pero, ¡cuidado!, estamos en una Final Four y no hay rival fácil. Bueno, para las cebras, quizá, sí.