Fazekas y Mocsai meten a Hungría en cuartos

El combinado húngaro se clasificó para los cuartos de final de los Juegos Olímpicos tras doblegar a Serbia, por 26-23. Un primer tiempo dominado por el conjunto de Veselin Vukovic que tuvo como adalid en los primeros treinta minutos a Stanic, no tuvo nada que ver con el segundo periodo, en el que los húngaros con Fazekas y Mocsai, dieron la vuelta al encuentro y consiguieron la victoria

Fazekas y Mocsai meten a Hungría en cuartos
Tamas Mocsai celebra uno de sus nueve tantos. Foto: Reuters
Hungría
26
23
Serbia
Hungría: Mikler, Ivancsik, Zubai, Csaszar (7), Nagy (2), Ilyes (1), Harsanyi (5)-siete inicial- Mocsai (9), Lekai (1), Schuch (1)
Serbia: Stanic, Manojlovic, Vuckovic, Prodanovic (5), Nikcevic (4), Ilic (5), Toskic -siete inicial- Vujin (3), Stankovic (3), Sesum (3), Cutura
ÁRBITRO: Los árbitros noruegos Abrahamsen y Kristiansen excluyeron a Manojlovic, Vuckovic, Rnic y Nikcevic, por parte serbia y en el equipo magiar a Ilyes, Zubai y Mocsai
INCIDENCIAS: Partido de la quinta y última jornada de los JJOO que enfrentaba a Serbia y Hungría en el Copper Box

Serbia y Hungría se medían en la última jornada del grupo B, con el objetivo de ganarse el último puesto que daba acceso directo a los cuartos de final de estos Juegos Olímpicos de Londres. Lajos Mocsai y Veselin Vukovic eran conscientes de ello y sabían que la defensa sería el elemento clave que les podía dar ese billete para soñar.

Pero eran las 9:30 de la mañana en la capital británica y los dos equipos salieron prácticamente dormidos al Copper Box. Las defensas ganaban a los ataques en los primeros momentos del encuentro y en estático, ninguno de los dos sietes parecían acertar a perforar la portería rival. Nagy e Ilyes, junto a Csaszar, que cambió su posición con el lateral izquierdo del Veszprem, eran los dominadores del ataque magiar, mientras que Serbia seguía con los problemas de fluidez que le han venido martirizando durante todas estas olimpiadas.

Entonces apareció uno de los pilares de la selección balcánica. Marko Vujin, que con dos potentes lanzamientos metió a su equipo en el partido. Sin embargo, no sería el reciente fichaje del Kiel alemán el adalid de la remontada del combinado dirigido por Vukovic. ¿Quién si no? El guardameta del Metalurg, Darko Stanic, que llegaría a un porcentaje cercano al 50% en la primera mitad, lo que, unido a la defensa balcánica que empezó a apretar las clavijas del ataque magiar, permitió a su equipo salir al contraataque y remontar un encuentro que se le había puesto cuesta arriba tras un parcial de 2-0 inicial. El primer tiempo fue todo un recital de los dos guardametas, artífices de que el resultado, al final de los primeros treinta minutos, solo fuera de 9-11.

Segunda parte de Hungría para enmarcar

El paso por vestuarios no pareció cambiar la actitud de los húngaros que ni en ataque, ni en defensa habían practicado uno de sus mejores encuentros. Serían la dureza y la igualdad las características que marcarían los primeros instantes del segundo periodo. Dureza porque se produjeron tres exclusiones consecutivas e igualdad porque, como había ocurrido en los primeros minutos del primer tiempo, ninguno de los dos equipos parecían superar al contrario.

Fue entonces cuando un increíble e inconmensurable Támas Mocsai comenzó a aparecer. El lateral derecho dio todo un recital de pases, saltos, lanzamientos y, sobre todo, goles. Nueve tantos los que consiguió el vástago del míster de la selección magiar. Los nueve tantos con los que Hungría remontó un encuentro que tenía muy complicado.

También comenzó a dar buena muestra de su calidad bajo los palos el guardameta Fazekas, que había sido suplente durante todo el campeonato y que salió para dar en el hocico a su entrenador, Lajos Mocsai, con varias paradas de gran mérito. Las intervenciones del portero serían otro más de los puntales con los que Hungría terminaría llevándose el encuentro.

Claro está que la defensa centroeruropea puso varios puntos más de intensidad, en el segundo periodo, secando a todo el equipo serbio, pero, sobre todo, a la primera línea balcánica que no ha tenido en este campeonato su mejor actuación.

Y así, con las intervenciones de Fazekas, los goles de Mócsai y la buena dirección de juego de parte de Gábor Csaszar, pese a tener Serbia un amago de mejora, los húngaros lograron marcharse en el marcador hasta los cuatro tantos de ventaja, que, al final, quedarían en 3, con el 26-23. De esta forma, Hungría se clasifica como cuarta del grupo B y se enfrentarán con Islandia o Francia en los cuartos de final. Serbia, por su parte, da muestra de que no es lo mismo jugar como anfitrión que fuera de casa y se marcha de Londres dando una imagen muy pobre.

Marcador cada cinco minutos: 2-1; 4-4; 5-7; 6-8; 6-9; 9-11 (Descanso) 11-14; 14-14; 16-17; 21-18; 24-21; 26-23