“Les experts” hacen historia

El equipo francés de balonmano ha conseguido alzarse con su segundo oro olímpico consecutivo y se convierte, de esta forma, en el primer conjunto de la historia en conseguir este hito. Enfrente tuvo a una sensacional selección sueca que tuvo al combinado galo contra las cuerdas durante todo el encuentro. Al final, el punto más de intensidad que tuvo el conjunto de Claude Onestá les dio la final.

“Les experts” hacen historia
“Les experts” hacen historia. Foto: AP Photo
Suecia
21
22
Francia
Suecia: Sjostrand, Ekberg (6), Kallman (2), Nilsson (1), Du Rietz (2), Larholm (5), Kim Andersson (3)-siete inicial- Petersen (2), Jernemyr, Karlsson, Jakobsson
Francia: Omeyer, Guigou (5), Abaló (4), Karabatic (1), Fernandez (2), Barachet (4), Sorhaindo (1)-siete inicial- Bertrand Gille, Narcisse (4), Accambray (1)
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Todos, absolutamente todos, entre los que me incluyo, dábamos como clarísimos favoritos para esta final a la selección gala. Por historia, por juego y por cómo estaban siendo las sensaciones en estos Juegos Olímpicos, pero también porque enfrente tenían a una Suecia muy venida a menos, que hacía doce años que no entraba en una final olímpica. Para más inri, los nórdicos habían perdido todas las finales olímpicas que habían disputado. Todo parecía indicar que los escandinavos iban a salir escaldados del duelo franco-sueco. Pero no. El partido, ni siquiera había comenzado.

Y es que fue comenzar el partido y cada equipo dejó claro a qué llegaba a esta final. Ambos, los dos, Suecia y Francia venían a disputar la finalísima, a llevarse el oro. No por no ser la favorita, los de Olson iban a dejar escapar esta oportunidad que le dio estar en el grupo “fácil” y doblegar a dos equipazos como eran Dinamarca y Hungría, en cuartos y semis, respectivamente.

Sabían que en ataque estático lo iban a pasar muy mal y por ello, junto con la baja por lesión de Dalibor Doder, Jonas Larholm tenía que ser el principal dinamizador del ataque sueco. Qué movilidad de balón, qué velocidad dio al balón el ex jugador del FC Barcelona. Parecían un equipo distinto al de otros torneos precedentes. Además, la defensa 6-0, con Karlsson y Jernemyr en el centro, estaba siendo implacable. Iba a ser, como luego se demostró, un duelo de defensas.

Por su parte, Francia, también con su 6-0, basado en jugadores de la calidad, Didier Dinart, Karabatic, Fernández, darían guerra al ataque sueco. En el momento en que el ataque escandinavo no tenía una transición rápida o no conectaba un contraataque lo pasaba realmente mal.

Guigou, en el cuadro francés, desde los 7 metros sería el principal activo de los galos en ataque durante los primeros minutos. Y es que también a los de Claude Onestá parecía costar sobrepasar la defensa plantada hoy por los suecos. También comenzaron a aparecer los porteros. En especial, Thierry “Titi” Omeyer, que estuvo en un 43% en el primer periodo, aunque después, durante la segunda mitad, desmejoró mucho. Fue entonces cuando surgió la figura del guardameta del FC Barcelona, Sjostrand, para poner más carne en el asador e igualar más aún el marcador.

Y es que ahí estuvo otro de los puntos capitales del encuentro. La igualdad que marcó el encuentro durante los sesenta minutos. Los suecos llegaron a tener en los primeros minutos un 5-3, dos goles de renta; y los galos, en varias ocasiones tuvieron tres tantos de ventaja y bola para colocarse a cuatro, aunque no lo consiguieron en ningún momento. Quizá todo esto sea buena muestra de la paridad de las fases finales en los grandes campeonatos del mundo del balonmano.

Otro punto a destacar fueron las continuas pérdidas de balón en ambos ataques, fruto del nerviosismo. Y también hay que reseñar la actuación más que mediocre de algunos de los considerados mejores jugadores del mundo, como es el caso de William Accambray, Karabatic, en el cuadro francés; o, en el combinado sueco, Ekdahl Du Rietz o Kim Andersson que estuvo bien por momentos.

Al final, el puntito de intensidad superior que tenían los franceses, junto con la innata calidad de sus jugadores, y el mayor cansancio de los nórdicos, dieron la victoria a Francia por 21-22. Con esta victoria, el combinado francés se cuelga su segunda medalla de oro consecutiva, tras la conseguida en Pekín y se convierte en el primer conjunto en hacerlo. Suecia, por su parte, recogerá la medalla de plata, y ya es la selección con más finales perdidas en la historia, con cuatro.

Marcador cada cinco minutos: 1-2; 3-2; 5-5; 7-7; 7-10; 8-10 (Descanso) 11-14; 12-15; 14-16; 15-18; 18-21; 21-22.