El balonmano femenino sitúa a Galicia en la élite

El balonmano femenino sitúa a Galicia en la élite

La presencia de dos equipos en categoría femenina dentro de la División de Honor de nuestro balonmano, sitúan a Galicia en el mapa del deporte en el ámbito femenino nacional.

Acoplando un poco el eslogan de la famosa ciudad aragonesa que alberga a sus conocidos “amantes” y que se utiliza de modo reivindicativo para dar a conocer a la pequeña ciudad de Teruel, podemos hacer una adaptación a la realidad del balonmano femenino en España, señores, Galicia Existe

Lo que hasta hace bien poco parecía inexistente, en una sola temporada han enseñado al mundo que en la preciosa comunidad gallega sus chicas también juegan al balonmano, y por cierto, nada mal.

¿Cuántos de vosotros sois capaces de situar en el mapa Porriño? Seguro que muchos, pero no es menos cierto que otros tantos tampoco sabrían donde está esa localidad pontevedresa. Ahora, los amantes del balonmano ya saben que en esa localidad hay un equipo en la élite del balonmano femenino español que ha solventado, con lo limitado de su presupuesto, su año más ilusionante, y además con gente de la casa, lo que otorga,  si cabe, mucho más mérito a lo logrado.

El Club Balonmano Porriño nació a finales de la década de los 80, siendo una nueva versión de aquel equipo de la localidad que llegó a jugar en la División de Honor femenina en la década de los 70 y que tuvo que dejar de existir merced a los problemas de apoyo. El nuevo Balonmano Porriño emergió contando con el apoyo de las instituciones locales, provinciales y dela Xunta. Laidea del club no era solo llegar alto, sino también lejos, dando una vital importancia al deporte base, buscando como idea fundamental lograr que en los centros escolares de la localidad se practicase el balonmano. Ahora, su radio de acción se ha ampliado, contando con escuelas en los municipios cercanos de Mos y Salceda de Caselas, convirtiéndose en uno de los clubes más importantes y respetados de Galicia.

La temporada pasada, lograron el ascenso, tras una ausencia de 10 años en la élite del balonmano femenino español, al imponerse al Castelldefels. Porriño recuperaba así su sitio en la máxima categoría del balonmano femenino y su intención era que no fuese algo transitorio. Así ha sido. Sin volverse locos a la hora de confeccionar la plantilla, y con gente de la casa, han solventado el curso balonmanístico con cierta holgura, no sufriendo los problemas clasificatorios que antes del inicio de la temporada podrían presuponerse, convirtiendo además su pista en un feudo complicado de superar para el resto de los equipos y que ha sido además su mayor valuarte en este regreso a la élite, contando con el apoyo de su gente.

Pero hay más. Otro equipo, Atlético Guardés (también de Pontevedra, concretamente de la preciosa localidad de A Guarda – visiten el pueblo, vean a su equipo y dense una vuelta por Santa Tecla, impresionante-) ha hecho historia, logrando el ascenso a la División de Honor del balonmano femenino español, donde compartirá mesa y mantel con el antes mencionado Porriño.

El Guardés es un club nacido a finales de las década de los 60, teniendo como principal figura a José Carlos Rodríguez Barros, un asistente dentro de un colegio vigués que inculcó a su alumnado, especialmente al femenino, las bondades del balonmano. La financiación con la que el equipo contó en sus comienzos fueron las aportaciones que las propias chicas integrantes del equipo lograron por el pueblo, lo que daba para cubrir gastos de indumentaria y poco más. Así dio comienzo la andadura del Atlético Guardés, en una liga gallega de 6 equipos, y con “pabellón” el campo de tierra de colegio, que no impedía la gran asistencia de público.

Ahora, 40 años después de aquellos inicios recordados, el Atlético Guardés ocupará un lugar en la élite del balonmano femenino. Los tiempos han cambiado y la situación tampoco es muy alentadora en estos momentos teniendo en cuenta las graves dificultades económicas por las que atraviesan los clubes de esta competición. Pero la ilusión no se la quitará nadie.

Ya ven, en una liga limitada a tan solo 14 equipos, dos de ellos serán gallegos, más concretamente de la provincia de Pontevedra. La proporción es bastante buena y con amplia mayoría en sus filas de jugadoras de la tierra, lo que hace todo mucho más meritorio si cabe.

Como colofón a este gran año dentro del balonmano femenino gallego, se disputó en el mes de junio en Lleida el Torneo IV Naciones. Participaban la propia selección gallega, Euskadi, Cataluña y Gran Bretaña. ¿Adivinan quien se llevó el título? Acertaron: GALICIA. Se impusieron en semis a las rocosas integrantes de Euskadi y doblegaron en la final a Gran Bretaña, poniendo de este modo la guinda a la maravillosa tarta del balonmano femenino en Galicia.