Klitschko aburre y Chisora pone las malas formas

Vitali, el mayor de los hermanos Klitschko, retuvo de forma cómoda su cinturón de los pesos pesados versión Consejo Mundias de Boxeo ante el inglés Derek Chisora, que tras protagonizar varias escenas totalmente censurables antes y durante el combate, acabó enzarzándose en otra pelea contra su compatriota David Haye en la rueda de prensa posterior.

Combate con poco historia el vivido anoche en Munich. El show que acompaña cada uno de los eventos organizados por el Team Klitschko fue lo más destacable en un combate en el que desde el principio Vitali Klitschko rehuyó cualquier intercambio de golpes frontal y manejó a su antojo a un Derek Chisora que se aburrió persiguiéndolo por el ring.

Pese a que la movilidad del mayor de los hermanos ucranianos se notó reducida con respecto a sus anteriores combates, su inteligencia fue suficiente para dominar de principio a fin las arremetidas de Derek Chisora, que lanzaba puños con gran potencia pero poco acierto. Al final del combate victoria clara para Vitali (44 victorias y 2 derrotas) que consigue así su décima defensa de un título que parece tener tatuado en la piel.

Pero por desgracia, carente de interés boxístico el combate se centró en la actitud del retador Derek Chisora, que demostró literalmente no estar muy bien de la cabeza. Tras abofetear a su oponente durante el pesaje y recibir una multa de 50.000 euros, Chisora amenazó con no salir al ring momentos antes de la pelea, molesto por la imagen que decía “se estaba dando” de él. Finalmente, tras llegar a pasar por los vestuarios el propio Klitschko para convencerle, Chisora salió a la arena de Munich y nada más ser presentado escupió agua sobre el rostro del hermano menor de Vitali y triple campeón de los pesados, Wladimir Klitschko. Por suerte este acumuló toda la paciencia posible y actuó como un campeón, respondiendo la tontería de Chisora con una sonrisa.

Sin embargo, aún quedaba lo peor por llegar, y es que en la rueda de prensa posterior al combate Chisora y su compatriota David Haye, que estuvo haciendo labores de comentarista para la televisión británica, se enzarzaron en una pelea de bar que acabó por enterrar cualquier tipo de vergüenza.

Esperemos que tanto el boxeo en general, y de forma más concreta el boxeo inglés, mejoren su imagen.