Boasson Hagen se apunta al sprint la tercera etapa del Dauphiné

El noruego de Sky no tuvo rival en una llegada nerviosa y accidentada. Su compañero de equipo, Bradley Wiggins, afrontará la contrarreloj larga de mañana vestido de amarillo.

Boasson Hagen se apunta al sprint la tercera etapa del Dauphiné
Hagen ganó holgadamente a corredores como Ciolek o Bozic. Foto: Sirotti (www.cyclingnews.com).

Edvald Boasson Hagen es uno de esos ciclistas que sirven para todo pero, ya sea por motivos ajenos a la voluntad del propio corredor o por otros menesteres más complejos, no consigue deslumbrar del todo con sus destellos de calidad. Ayer lo veíamos haciendo trabajo de campo en favor de su jefe, que también manda en la general de esta Dauphiné 2012, el británico Bradley Wiggins. Y hoy, cocinándosela él solo, se ha zampado una sabrosa victoria de etapa. Sabrosa e importante, ya que pone de relieve la enorme clase innata atesorada por este corredor, que parece no emerger al exterior con la fluidez deseada.

Boasson Hagen es clasicómano, pero no ha brillado esta primavera. Es sprinter, pero está supeditado a los intereses de Mark Cavendish. Es contrarrelojista, pero tiene a su lado a dos trituradoras (Wiggins y Thomas) que oscurecen sus resultados. Es muy buen rodador, pero a veces se tiene que rebajar al gregarismo. En definitiva, el joven noruego es un gran ciclista, pero normalmente no se comporta como tal.

Jornada de transición y bostezos

La victoria del ‘indefinido’ encajaba en gran parte de las quinielas hoy. Jornada de transición, llana, a 24 horas de una crono decisiva. El sprint se avistaba con enorme nitidez. Tanta como la de los magníficos paisajes de las estribaciones del Macizo Central, que hoy han sido el único atractivo de una etapa aburrida, sosa, insufrible. Solamente la presencia de un dueto español de escapados ha intentado dignificarla. Egoi Martínez (Euskaltel) y Luis Ángel Maté (Cofidis) han hecho migas en los más de 152 km. de cabalgada, hasta que un pelotón medio agarrotado por el ritmo opaco de Française des Jeux y Argos-Shimano los ha engullido a 15 km. de la preciosa localidad de La Clayette, final de un recorrido de 167 km. que se ha hecho eterno.

Sky no ha tomado hoy la responsabilidad en ningún momento, ni siquiera para lanzar a Hagen en los últimos metros. La estructura de Dave Brailsford ha decidido levantar el pie y dedicarse a la animada charla bajo el suave sol galo. Tampoco tienen la imperiosa necesidad de hacerlo, más aun conociendo que las intenciones de Wiggins eran las de salir mañana con el maillot de su equipo. La formación británica puede colocar a varios hombres dentro del top 20 después de la contrarreloj, por lo que han dejado hacer.

De esta forma, tanto Argos, pensado en Degenkolb, como FDJ, confiando en Bouhanni, han enfilado el pelotón poco después de la neutralización de Egoi y Maté. A ellos se ha unido el Omega Pharma, que tenían en Ciolek a su arma más mortífera. El alemán anda falto de victorias en este ejercicio y no había margen de error, tenía que jugarse el todo por el todo.

Gilbert intentó la machada cerca de meta, pero volvió a fracasar

Cuando parecía que la llegada masiva era ya una realidad surgió, desde las profundidades de una especia de fosa mariana ciclista, ese maillot tricolor al que estábamos tan acostumbrados hace no muchos meses. Gilbert, sí, ese chico que consiguió 18 victorias la pasada temporada y que tiranizó el calendario de principio a fin, volvió a atacar, a su estilo, sorprendiendo a falta de un kilómetro y medio, pero de nuevo le vino grande. Volvió a zambullirse cual pez perezoso en la inmensidad de un pelotón lanzado hacia la meta. Philippe no es el mismo de 2011, es otro ciclista. Aunque lo de hoy fuera un suicidio, queda claro que no hay piernas, que no es ni su mes ni su año. Es algo sorprendente, pero no hay más remedio que acostumbrarse a ello.

Ricardo García sufrió una fuerte caída en el sprint

Poco después de la arrancada de Gilbert, los incidentes se sucedían. Degenkolb descargaba su furia contra su máquina, jugándole una mala pasada y echando a perder todo el trabajo realizado por su equipo durante toda la jornada. Por otro lado, con el sprint en apogeo, Ricardo García (Euskaltel) chocaba brutalmente contra una valla y tiraba a un hombre de RadioShack, aunque sin mayores consecuencias.

Así pues, el triunfo se quedaba en manos de un variado ramillete de candidatos. RadioShack tomó la iniciativa para lanzar a Gallopin, que sigue mostrando unas sensaciones enormes, mientras Ciolek cabeceaba ya en busca de la redención. Pero su ambición quedó pulverizada por el empuje de Boasson Hagen, que aguantó un largo pulso al alemán y a rivales como Bozic o Kluge. Ni siquiera necesita una lanzadera humana. Hagen se apaña solo. Tal vez él no sea consciente, o quizás sí y no quiere demostrarlo, pero esta victoria tiene sus dosis de reivindicación. El noruego es mucho más corredor de lo que en realidad demuestra. Sólo necesita cancha y personalidad.

Llega la crono, el primer test serio

El Critérium del Dauphiné afronta mañana una de sus jornadas claves (TDP y TVE-HD, 14:45). La contrarreloj larga vuelve al primer plano del panorama ciclista. La etapa, que une las localidades de Villié-Morgon y Bourg-en-Bresse, promete, no sólo por su kilometraje (53,5 km.), sino por la expectación de saber el verdadero estado de forma de los hombres fuertes de la carrera. Aquí no está en juego únicamente la victoria final en el Critérium. Los primeros cara a cara entre los favoritos del Tour de Francia, que comienza el próximo 30 de junio, tendrán lugar a partir de mañana.

Wiggins, Martin, Evans, Menchov, Nibali y Andy o Cobo en menor medida se exigirán en la larga y algo quebrada crono para ver en qué estado de forma se encuentran, si el trabajo realizado en los últimos meses ha dado sus frutos o hace falta pulir algunos detalles. Todas las miradas se dirigen hacia el actual líder de la prueba, Wiggins, que no dudará en exhibirse con la intención de atemorizar al resto de rivales. Él y Martin son los mejor situados para ganar mañana. La guerra psicológica del Tour comienza en unas horas. 

Clasificación de la tercera etapa (Givors – La Clayette. 167 km.)

1. Edvald Boasson Hagen (NOR) (Sky) 4:22:13     

2. Gerald Ciolek (ALE) (Omega Pharma-Quick Step) m.t.              

3. Borut Bozic (SLO) (Astana) m.t.              

4. Roger Kluge (ALE) (Argos-Shimano) m.t.                       

5. Murilo Fischer (BRA) (Garmin–Barracuda) m.t.              

6. Tony Gallopin (FRA) (RadioShack-Nissan) m.t.              

7. Davide Cimolai (ITA) (Lampre-ISD) m.t.                        

8. Michael Matthews (AUS) (Rabobank) m.t.                      

9. Sébastien Hinault (FRA) (Ag2R-La Mondiale) m.t.                       

10. Jonathan Cantwell (AUS) (Saxo Bank) m.t.

Clasificación general

1. Bradley Wiggins (GBR) (Sky) 8:45:42   

2. Cadel Evans (AUS) (BMC) a 1   

3. Andriy Grivko (UCR) (Astana) a 2        

4. Carlos Barredo (ESP) (Rabobank) m.t.                

5. Tony Martin (ALE) (Omega Pharma-Quick Step) a 4    

6. Paul Martens (ALE) (Rabobank) m.t.                  

7. Sylvain Chavanel (FRA) (Omega Pharma-Quick Step) a 5       

8. Jérôme Coppel (FRA) (Saur-Sojasun) a 6

9. Andrey Amador (CRC) (Movistar) m.t.              

10. Richie Porte (AUS) (Sky) a 7