El año de Wiggins

Este año parece ser el año de Wiggins y podría hacer una gesta jamás realizada por ningún ciclista: ganar en el mismo año París-Niza, Romandía, Dauphiné y Tour. La temporada del británico es perfecta y su estado de forma es superior al de sus compañeros, además de tener un recorrido favorable en el Tour. Pero esto no significa que vaya a ser ‘coser y cantar’ para Bradley Wiggins.

El año de Wiggins
¿2012 será el año de Wiggins?

Un ejemplo, o mejor dicho un reflejo, de la vida de Bradley Wiggins sería su grupo de música preferido, Joy Division. Un grupo de punk que en sus letras narra la desesperación y la muerte, con una estética muy oscura. El ciclista Bradley Wiggins es uno de esos casos en los que sus logros no se corresponden con su estado emocional. Cualquiera pensaría que ser campeón del mundo en persecución con 18 años y haber conseguido seis medallas en juegos olímpicos podría significar una vida plagada de éxitos y estabilidad, pero para nada. El ciclista de estética ‘mod’ ha tenido una vida cuanto menos que ajetreada. Tal vez de ello su estética ‘mod’ y vida al estilo de las estrellas del rock. Desde pequeño, Wiggins no tuvo el apoyo de un padre, debido a la distancia –su padre vivía en Australia– y la poca preocupación de éste con su hijo, prefiriendo su alcoholismo antes que estar con Bradley. Como comenta Wiggins en sus memorias: “Mi abuelo ha sido lo más cercano que he tenido a un padre y yo he sido el hijo que él nunca tuvo”. 

Pero el ciclista de estética ‘mod’ ha sabido resurgir como sus admiradas estrellas pop y poco a poco ha podido demostrar sus cualidades sobre las dos ruedas, con o sin frenos. La carrera de Bradley en pista ha sido un éxito desde siempre, pero él veía que necesitaba conseguir grandes éxitos en carretera. Su entrada en el mundo del ciclismo en ruta, de primer nivel, fue a través de dos equipos franceses, FDJ y Cofidis. En 2002 fichó por la FDJ y en 2003 correría su primer Giro sin conseguir acabar y con el 128 puesto de la general en el momento de su abandono. Un resultado bastante malo para todo un campeón del mundo en pista en persecución. En 2006 ficha por el Cofidis y corre su primer Tour de Francia, acaba en el puesto 124 en la general.

Años después Wiggins recibió una llamada desde Australia en la que recibía la noticia de la muerte de su padre, a causa de varias peleas durante la madrugada. Al recoger las pertenencias de su padre se encontraron que Gary iba guardando todos los recortes de prensa donde su hijo obtenía títulos. Tal vez este fue el hecho que cambió el discurrir de la vida de Bradley Wiggins y en 2009 comienza su ascenso en lo que al ciclismo en ruta se refiere.

En 2009 consiguió su mejor resultado en el Tour, un cuarto puesto que se debió a su pérdida de peso y su buena preparación. Este año con una estructura más solida como era el equipo Garmin. Un año en el que su calendario estaba mucho más cargado que el de éste. Corrió: Tour de Qatar, París Niza, Critérium Internacional, los tres días de Panne, París Roubaix, Giro de Italia –71º en la general– y llegó al Tour de Francia e hizo un cuarto puesto. Es cierto que el nivel de exigencia de aquella temporada no se asemeja al de ésta, pero también es cierto que en aquel año los días de competición que acumulaba eran muchos más que éste. ¿Por qué no será capaz de competir al máximo nivel en el Tour este año?

En 2010 dio un salto cualitativo por el fichaje al equipo Sky –actualmente milita en el mismo–. Aunque ese año fue un tanto regular en cuanto a resultados.

En 2011 fue un poco la vuelta a los fantasmas del pasado. En ese año realizó una preparación parecida a la de este año, además estaba muy fino en cuanto a peso. Pero en la séptima etapa del Tour de Francia se vio envuelto en una caída y se rompió la clavícula. Sin embargo volvería para la Vuelta a España, donde respondió con autoridad, demostrando ser un ciclista luchador, como vimos en la etapa de La Covatilla. Y, sobre todo, que sabe aguantar en la montaña. Y ha llegado 2012…

 

2012, el año de Wiggins

Este año el ciclista británico no ha tenido rival. En 2012, Wiggins ha hecho un calendario parecido al de años anteriores, salvo por no disputar el Giro, como en 2009, y por no disputar etapas menores de menos días de competición como los tres días de Panne o el Critérium Internacional. Comenzaba la temporada con la Vuelta al Algarve, otra novedad, era la primera vez que la corría, donde consiguió un buen tercer puesto.

La siguiente competición que corrió fue la París Niza, cuyo perfil del recorrido se asemeja mucho al del Tour de este año. Pocos finales en alto y mucha contrarreloj. En esta competición quedó primero al igual que en las demás que ha corrido, por delante de Westra y Valverde. Luego llegaría Romandía, que sería la confirmación de su buen estado de forma. Aunque en la montaña no hubo mucha lucha para poder decir que supo responder en su terreno débil. Sin embargo, en la contrarreloj volvió a demostrar que es uno de los mejores del mundo actualmente y basó su victoria en los segundos de dicha etapa. Ganó por delante de Talansky, Rui Costa, Richie Porte y Kreuziger.

En el Critérium du Dauphiné por fin se vieron las caras los dos aspirantes al Tour: Evans y Wiggins. Sobre el australiano cabe decir que estuvo combativo en todo momento, incluso jugándose el tipo en algún momento, de manera ilógica, como en la bajada de Joux Plane. En la contrarreloj Wiggins, volvió a demostrar que, si sigue en este estado de forma, es capaz de ganar el Tour solamente con las contrarreloj.

Haciendo memoria a las peleas callejeras entre mod y rockers de los años 70, la duda está en quién ganará el Tour, el ‘rockero’ Evans o el ‘mod’ Wiggins.