Tres colosos para decidir La Vuelta

Tres colosos para decidir La Vuelta

Lagos de Covadonga, Cuitu Negru y Bola del Mundo son los tres puertos de categoría especial que dictarán sentencia en la última semana de la Vuelta a España.

Las dos primeras semanas encauzarán la carrera, pero nada estará resuelto hasta que se cruce la meta de La Bola del Mundo, el último puerto de categoría especial que tendrá que superar el pelotón antes de la etapa final por las calles de Madrid. Los tres grandes puertos de esta edición de La Vuelta no llegarán hasta la última semana. A pesar de que  en las etapas anteriores se habrá pasado una serie de cotas de primera, segunda y tercera categoría, la dureza de los puertos de categoría especial añade a la competición un plus de espectáculo.

Estos tres gigantes suponen siempre al final de etapa. En total serán 44,3 kilómetros de subida. La organización los califica con una categoría superior debido a la mayor dificultad sobre el resto de cotas o por la importancia que tienen a la hora de decidir la carrera. Además, estos puertos ofrecen mayor cantidad de puntos de cara a la clasificación general de la montaña.

Etapa 15 - Lagos de Covadonga (13,5 km al 7%)

La subida a los Lagos de Covadonga es una de las subidas más representativas de la Vuelta a España. La escalada hacia el lago de Enol y hacia el lago de la Ercina ofrece uno de los mejores paisajes del Norte de España, donde el porcentaje máximo de pendiente que se alcanza a lo largo de la subida es del 15%. Covadonga ha sido paso de la Vuelta en diecisiete ocasiones, y solo Jalabert ha repetido triunfo de etapa (1996). En la anterior edición de la carrera esta subida no se hizo, por lo que Carlos Barredo (2010) es el último vencedor de etapa.

Antes de afrontar la ascensión al final de la decimoquinta etapa, los ciclistas habrán recorrido 180 kilómetros y habrán subido la cota de Santo Emiliano (tercera categoría) y el Alto del Mirador del Fito (primera categoría). Covadonga será el primero de los tres jueces que decidirán la carrera. Una etapa propia de La Vuelta para ir abriendo boca de cara a lo que se viene en las últimas etapas.

Etapa 16 – Cuitu Negru (19,4 km al 6,9%)

Nunca se ha llegado a coronar esta cima en la ronda española. Cuitu Negru, la segunda cima de categoría especial de esta edición, es inédita en la historia de la Vuelta ciclista a España. No obstante, la subida no es del todo desconocida. Cuitu Negru se corona a 1850 metros, y se llega ahí a través de una carretera de unos tres kilómetros que se inician en la cima de Valgrande-Pajares, un puerto conocido por los aficionados al ciclismo y que sí se ha subido en ediciones anteriores de La Vuelta.

Por tanto, se podría decir que Cuitu Negro es una prolongación de Pajares. Una prolongación de unos tres kilómetros llenos de dureza que han hecho que la organización considere esta etapa como la etapa reina. Lo más duro llega al final, con rampas del 17 y del 22%. Además, la etapa no es solo este puerto, ya que antes de afrontar esta última cota se habrán subido dos puertos de primera categoría: Puerto de San Lorenzo y Alto de la Cobertoria, y uno de tercera categoría: Alto de Cabruñana.

Etapa 20 – Bola del Mundo (11,4 km al 8,60%)

Dos años después de la primera ascensión con la victoria de Ezequiel Mosquera, la Bola del Mundo coronará al ganador de la 67 edición de la Vuelta a España. Una subida que no ofrece un metro de descanso y que tiene rampas del 23%. El que salga de esta etapa como líder vestirá el jersey rojo en las calles de Madrid y se proclamará, con toda seguridad, vencedor de la carrera.

La Bola del Mundo no será el único escollo que tengan que superar los corredores en la última etapa. Previo a la subida final, habrá que pasar los puertos de Navafría, la Morcuera y Cotos, de primera categoría y el Puerto de la Canencia (segunda categoría).  Esta etapa, denominada “Etapa siete estrellas de la Comunidad de Madrid”, ofrecerá más puntos de bonificaciones de cara a la clasificación de la montaña que ninguna otra: 20 para el primero, 15 para el segundo y 10 para el tercero. Sin ninguna duda, el broche de oro para cerrar una Vuelta que se presenta, por corredores y recorrido, como una de las mejores ediciones de toda la historia.